El próximo sábado, habrá un acontecimiento histórico para nuestro voley: la Primera Masculina se presentará como local ante Vélez Sársfield, por la Copa Chulo Olmos, dentro de la División de Honor, certamen donde nuestra entidad compite por primera vez.
Si bien ambos ya perdieron con River Plate, y por ende, la posibilidad de clasificar a la instancia siguiente, la posibilidad de ser espectadores de un encuentro que quedará registrado en la historia de Estudiantil Porteño, amerita que podamos acompañarlos desde la tribuna, a partir de las 20.30. El partido se jugará en la cancha de básquet, al igual que todos los cotejos de aquí a fin de temporada que el plantel dirigido por Fabián De Valais, afronte los sábados como local.
La semana pasada fue el inolvidable debut, como visitante del Millonario de Nuñez, y si bien fue caída 3-1, tanto cuerpo técnico como jugadores se mostraron tranquilos, al enfrentar a un adversario con experiencia en Liga Nacional, y en un marco de sets parejos, donde indudablemente el mayor oficio volcó la balanza en los momentos decisivos.
Entre quienes defendieron la camiseta de Porteño, estuvo Gonzalo Villaflor, quien como muchos de sus compañeros, llegaron a nuestra institución de pequeños, y son testigos fundamentales del progreso de la actividad, que los muestra en este 2018, participando de la categoría más alta dentro de la Federación Metropolitana.
«Empecé a jugar en el club a los 12 años en la categoría “D” de las tiras de inferiores ,llegando a la “A”. En esa época, la primera del club estaba en Segunda, y comencé a alternar jugando con altos. Tenía 16 años; luego ascendimos a Primera saliendo campeones de visitante en Banfield, y después de quedarnos en semis em 2016, el año pasado logramos el ascenso a División de Honor, donde participan jugadores de Selección y otros con experiencia en el exterior», cuenta Gonzalo instantes antes de comenzar otro de los entrenamientos semanales, con la vista inmediata en el cotejo del sábado en casa, ante los de Liniers.

Con relación a ser parte de este ascenso, agrega:
«Lo que me da más orgullo, es haberlo logrado con compañeros que están desde aquel momento conmigo; esto hace que los más chicos de las divisiones inferiores vean que con esfuerzo ,dedicación y entrenamiento, pueden llegar a jugar en esta categoría».
Dice que comenzó a los doce años. Se le pregunta como se dio la forma y modo en acercarse a esta disciplina deportiva.
«Mi papá había jugado al voley en Vélez, pero yo nunca había tocado una pelota. Estaba jugando tenis en el club; en ese momento entonces, para participar en Segunda División había que formar las tiras de inferiores en voley, el entrenador de ese momento empezó a buscar chicos por el club y ahí con mis amigos, entre quienes estaban los hermanos Purita ,Alejo Garbesi, Leandro Severini, Cristian Battipaglia, quienes además éramos del mismo colegio ( Escuela Argentina del Oeste) empezamos todos a entrenar Voley; de ellos, el único que juega conmigo en División de Honor es Nico Purita, los otros fueron dejando», expresa.
Tras el entrenamiento, ya con las primeras horas del jueves, pide mencionar a otros compañeros de ruta en este viaje de voley.
«Nico Ugalde , que ahora es ayudante técnico; Mauro Urbinati, compañero de la primeras horas, Tincho Ortiz, un gran armador Sub 21; Lautaro Severini y el dos veces convocado a la Selección Metropolitana Martin Hribar, Sub 17 con un futuro bárbaro y ya jugando el División de Honor».
Hablando de esta competencia, y tras todo el camino ascendente de Porteño, comenta sus impresiones de enfrentar a esta clase de rivales.
«Es increíble!!! Este año jugamos con equipos de los grandes( Ciudad, River, Vélez, Boca, Estudiantes)…cuando estábamos en la D o en la C de las tiras o en la Segunda División, nos parecía que era imposible jugar con estos monstruos!!», admite.
El roce de medirse contra ellos es sin dudas una parte positiva, que conlleva el tema de al menos en esta etapa, estar uno o dos escalones por debajo en cuanto al oficio de la competencia jerarquizada.
«La diferencia se nota , como cada vez que fuimos ascendiendo de categoría, para nosotros fue difícil acomodarnos
al principio, pero contra River, le ganamos el segundo set y peleamos el tercero. Sin dudas, con más entrenamiento vamos a ir emparejando esas diferencias. Lo queremos demostrar ante nuestra gente este sábado», afirma convencido Gonzalo.
El 28 de abril comienza el torneo oficial, el cual se disputará los miércoles y sábados; será a una sola ronda con partidos de ida. Dieciséis equipos, donde una vez culminada esa etapa, los ocho de arriba pelearán por el campeonato, y los otros ocho, por la Permanencia. De estos, los ubicados en las últimas cuatro posiciones descenderán.
«La permanencia en la División de Honor, sería un gran logro para nosotros», admite el jugador. «Al menos este año, donde tenemos poca experiencia en relación al resto de los participantes», agrega.
«Para quienes estamos desde hace tantos años y vivimos todos los ascensos, fuimos a todos los Abiertos y presenciamos partidos de División de Honor, estar hablando de esto, realmente es increíble», señala con entusiasmo.
Entonces, solo resta esperar que llegue este sábado, y ver el partido por la Copa Chulo. Un aperitivo para lo que vendrá en el resto de la temporada; no solo por la posibilidad de ver a nuestros muchachos, sino el privilegio del arribo de jugadores conocido dentro del ámbito, y entrenadores de enorme reconocimiento.
Gonzalo Villaflor, uno de los hijos surgidos en Porteño, quienes hoy viven el sueño de la División de Honor de Voley.





