Pasaron algunas semanas, pero no puede dejar de mencionarse la muy buena actuación de los Sub 21 de Vóley masculino en el Abierto de la categoría, quienes se midieron ante rivales poderosos, y mostraron estar en un gran nivel, dentro de la lucha que implica el torneo metropolitano.

El Abierto tuvo algo de especial tanto para mi como para dos compañeros mas, quienes pasan también de categoría una vez terminada esta temporada. Y el hecho de ser el último le dio como una sensación distinta; fueron muchos y yo lo tomé como todos los demás en cuanto al juego, queriendo llegar lo mas lejos posible-Si bien a todos nos hubiera gustado llegar mas lejos, haber cerrado el torneo jugando como lo hicimos y contra los equipos fuertes, fue satisfactorio para el equipo y para mi en lo personal», expresa Martín Ortíz, capitán del equipo dirigido por Fabián De Valais.

Sobre dicho torneo, Tincho agrega:

«El primer día tuvimos un rival muy difícil (Ferro Carril Oeste), y jugamos muy bien; el partido pasó por detalles y ellos tuvieron un poquito mas de precisión y se lo llevaron, pero estuvo muy peleado hasta el final. Le ganamos a EIMM, los locales siempre son muy complicados en su cancha, y también a Derqui. Bueno de esa forma nos metimos en Copa A1, el objetivo buscado y el cual personalmente quería, jugar el ultimo Abierto contra los mejores. El segundo día tuvimos buenos partidos contra Velez y River B, aunque perdimos fueron muy peleados y ambos 2-1. Tuvimos en el grupo también a Ciudad, y a pesar de poder o no hacer un buen partido, la diferencia sigue siendo amplia. Nuestro mejor partido contra Italiano  logramos ganarlo 2-1. A pesar de no llegar a los cuartos, pudimos pelear de igual a igual contra tres equipos de A y eso fue la satisfacción que generó el Abierto para todos», detalla.

Martín llegó al club desde muy chico, y al principio distribuía su tiempo entre dos deportes, hasta el momento de decidirse por completo al Voley.

«Empecé a los 11 años mas o menos, con amigos del colegio. Blas Pezzini, el primer entrenador que tuve en el club había ido a mi colegio (Juan XXIII) a entregar folletos de la actividad y decidimos ir a probar con algunos compañeros. En ese momento jugaba al fútbol en Vélez y hasta llegué a hacer las dos cosas al mismo tiempo; en voley fui el único que siguió de ese grupo y desde allí no lo dejé nunca. A lo largo de los años empezaron a sumarse muchos de mis amigos y compañeros actuales; incluso con la mayoría transitamos gran parte de las inferiores», comenta.

Vive en Ramos Mejía, a seis cuadras del club, junto a sus padres Sergio y Marcela, y su hermana menor Camila.

«Apenas empecé a jugar al voley, ellos comenzaron a ir al club; mi mamá jugó bastante tiempo al tenis, y mi papá por su parte está jugando en el equipo de Maxivoley y también es Presidente de la Sub Comision de esta actividad», añade.

Estudia la Licenciatura en Publicidad, en la Universidad Argentina de la Empresa, cursando el tercer año.

«Por el momento no estoy trabajando, pero está en mis planes empezar a hacerlo en el próximo cuatrimestre. Quiero empezar a interiorizarme en la industria de la Publicidad y tener idea y experiencias de lo que es trabajar en esto».

Su posición actual es la de armador.

«Desde muy chico me gustó esta posición, y siempre miraba a los armadores tanto en el club como a De Cecco en la Selección, e incluso de otros países. También jugué de libero un tiempo y me gustó la experiencia, pero siempre me centré en mejorar como armador y me gusta mucho más. Y contestando a tu pregunta, soy capitán del equipo, me siento cómodo con eso también; aunque tengo un temperamento fuerte, siempre quiero ganar, soy muy competitivo y pienso que eso ayuda al equipo porque trato siempre de estar concentrado y dedicarle el ciento por ciento del esfuerzo a las cosas, tanto en los entrenamientos como los partidos», afirma.

Como capitán del elenco mayor dentro de las inferiores, se le pregunta si ello implica ser un espejo para los más chicos, quienes los ven como reflejo y espejo,no solo en resultados, sino en comportamientos, sacrificios y esfuerzos colectivos.

«Pasé por todas las categorías y siempre pude mirar a los mas grandes; incluso siempre tuve la posibilidad de entrenar y jugar en las superiores. Eso debería ser el reflejo que los más chicos deberían buscar en nosotros, tener ganas de crecer sobre todo, de entrenar y jugar en las categorías mas grandes por asi decirlo. No quedarse en la comodidad, sino buscar progresar todo el tiempo, y también sentido de pertenencia, algo al cual los Sub 21 que quedamos hoy en el club tuvimos y esperamos de los mas chicos lógicamente», describe.

En relación a la actualidad del equipo en la B de la Federación, dice:

«Este año tuvimos algunos chicos que se incorporaron y el equipo está mucho mas sólido para esta parte del año. Si bien en la primera parte nos fue bien, necesitábamos encontrar esa solidez y un equipo para competir en esta segunda etapa, donde todos los puntos son muy importantes. Nos medimos con muchos de los rivales a quienes vamos a enfrentar en esta etapa y somos uno de los equipos a vencer por el resto. De local nos hacemos muy fuertes y tenemos con que para sacar adelante cualquier partido. Nos falta tal vez lograr esa constancia de jugar bien y sostenernos, eliminar algunos baches donde dejamos jugar al otro equipo, y esta segunda mitad es una buena oportunidad de conseguirla», sostiene.

Retomando la charla hacia sus compañeros, describe la parte humana del grupo.

«Son todos muy buena gente, con algunos comparto mas de cinco años, con otros solo dos y también unos meses en casos puntuales. Están siempre a disposición del equipo y formamos un muy buen grupo, lo que nos ayuda también adentro de la cancha. En cuanto a lo técnico son buenos, muchas veces alguno debe cumplir un rol no habitual. En el caso de Dante, quien juega de punta y a la vez de líbero, o Lorenzo, que pasó por la mayoría de los puestos, pero juega de punta y de central. Eso nos ayuda mucho como equipo y habla de las condiciones técnicas de cada uno, poder cumplir en una posición que no es la mas trabajada o en donde más cómodos se sienten. Eso es un buen aporte tanto desde lo humano haciendo sacrificios por el equipo como desde lo técnico al poder hacerlo correctamente», puntualiza.

Para el final, un párrafo sobre la importancia de haber integrado el equipo superior que disputó el año pasado la División de Honor.

«Fue un logro producto de muchos años de esfuerzo tanto de jugadores como de cuerpo técnico y dirigentes. Personalmente me tocó formar parte del equipo y fue un objetivo cumplido; obviamente me hubiese encantado quedarnos en la categoría, pero ya el hecho de haber participado sirve como experiencia, y motivación, buscando pelear por volver a ascender y llegar a eso nuevamente»-

Martín Ortiz, Tincho, capitán de los Sub 21, quienes dejaron una gran imagen en el Abierto, y buscarán en el Torneo Metropolitano continuar con ese nivel.