Este sábado 18 comienzan los playoffs de las inferiores femeninas de Vóley. Y Estudiantil Porteño clasificó a cinco de sus equipos, tras sus muy buenas actuaciones en la primera etapa del año dentro de los certámenes de la Federación Metropolitana.

Entre ellos, las Sub 21 de la Tira B, quienes se desempeñan en la D3, y en el mediodía sabatino, jugarán contra Universidad de La Matanza, en cancha de sus rivales. En la previa, su capitana Johanna Troncelliti habló acerca de este presente del equipo, las perspectivas en el 2019, y obviamente, sobre sus inicios en el voley.

«Nosotras en Sub 21 somos cinco jugadoras, el resto lo completamos con Sub 19. En la primera etapa del año fuimos ocho equipo en el campeonato, los cuales ganamos cuatro; los otros tres ante quienes serían los mejores equipos de la tiras (también quedaron en los playoffs ) no los ganamos, pero sí les hicimos un muy buen partido», señala la armadora, haciendo un balance sobre lo disputado hasta el momento.

Como bien describe, son pocas dentro de la categoría, y por eso eso la pregunta es saber si aún así, sentían que podían meterse en esta instancia de eliminación directa.

«Apenas empezamos el torneo ya veníamos con ese objetivo de entrar a los playoffs, quedar dentro de las cuatro mejores, nuestra entrenadora (Luciana Bouchet) nos motiva mucho a eso. Siendo cinco, somos un equipo completo, ya que tenemos una punta, una opuesta, dos líberos y una armadora. Tenemos un equipo bien formado, sumando a otras de Sub 19, y eso no nos impidió nada, siempre al frente y con ganas de ganar este sábado», afirma.

Sin dudas, cuando los resultados se van dando, no solo está el factor técnico, sino también las cualidades humanas y colectivas.

«Más allá del equipo que tenemos, somos un equipo donde nos conocemos hace mucho. También tenemos una amistad afuera y eso ayuda mucho, nos entendemos una con la otra, sabemos cuando una va a una pelota. Por ejemplo, soy la armadora y tengo que armar el juego, entonces sé bien cual pelota tiene cada una y más. Suma mucho también alentar una con la otra, más allá que el partido sea malo; siempre estar arriba, porque somos muy de irnos de la cabeza y si una está mal, automáticamente baja la mayoría», admite.

Cuando la pregunta gira en torno a sus comienzos con el voley, Johanna describe:

«Empecé hace seis años, una compañera mía del colegio quería empezar voley y a mi me gustaba mucho también; entonces empezamos juntas, ella fue solo dos o tres años y yo seguí. Me gustaba mucho y además habíamos formado un muy buen grupo, me hice amigas y todo. Desde que empecé hasta el día de hoy siempre fui armadora, mi altura mucho no me ayuda a ser otra posición (risas), siempre en chiste le tiraba a los entrenadores de atacar pero ellos querían que arme jajajajaja».

Al momento de rememorar aquellos años donde llegó a Porteño, dice:

«Los primeros años éramos muchas chicas en los entrenamientos, al punto que además de la cancha principal, se armaban canchas afuera en los costados para no quedarnos sin jugar las demás. No cazaba mucho al principio (risas), pero hice un cambio muy grande en cuanto a técnica y a cómo jugar».

La pregunta sobre esos cambios.

«No soy la misma desde que empecé, creo yo que mejoré en todo sentido, armado, saque y más. Pase también de ser titular cuando antes capaz no lo era (a pesar de ser la única armadora en Sub 21, pero también citan armadoras de Sub 19 ). Siempre fui una segunda capitana en la categoría donde estaba y este año es el primero donde soy la capitana titular; eso habla de un cambio también», comenta con la satisfacción de ver sus progresos.

Vive en Lomas del Mirador, junto a sus padres Marcelo Fabián y Marcela Fabiana y su hermana Naara Belén. Actualmente estudia el CBC en la Universidad de Buenos Aires, para seguir con la Licenciatura en Obstetricia.

«Básicamente quería estudiar alguna carrera relacionada con los bebés; más allá que no esté mucho con ellos, me copaba la idea de estar en el pre y post parto de la mamá», responde frente a la consulta de la elección de su futura profesión.

Ya seis años en Porteño, y el sentido de pertenencia con la institución.

«Como mi segunda casa jajajaja, aunque entrenamos dos veces por semana y los domingos juguemos. Estamos mucho tiempo, también juego los jueves en la categoría Mayores B, y hay veces que entrenamos los miércoles con esa categoría. Con este club quiero ganar algo, y yo creo que este año es nuestro!», asegura con convicción.

Referido a su entrenadora, palabras de elogio.

«Lucha, ayudaba a los técnicos anteriores y entrenaba a las más chiquitas, y este es el primer año que nos entrena oficialmente. Lucha es la uno, desde el primer día nos dijo que quería y sus objetivos, los cuales eran ganar y ascender. Más allá de la confianza hacia ella, hubo partidos donde el año pasado jugué con ella, y ahora que nos entrene parecía raro, pero nada que ver. Me gusta mucho su forma, si nos grita para hacer las cosas bien, lo hace; hasta no conseguirlo no para (risas)», detalla.

Sobre los objetivos de la entrenadora, responde cuando refiere si considera posible eso.

«Si de una, sobre todo porque a los equipos clasificados a los playoffs, les hicimos partidos y nunca bajamos los brazos. Capaz no lo ganamos porque nos fuimos de la cabeza, pero si los jugamos de nuevo, veo posibilidades de ganar», expresa.

Y acerca del partido de mañana contra Universidad de La Matanza, cuenta:

«UNLaM en su zona no perdió ningún partido y quedaron primeras. Nosotras jugamos un amistoso con ellas antes de empezar el torneo y estuvo peleado también. Hay muchas posibilidades de llegar a la final, si vamos con ganas y la mente convencida en poder lograrlo».

Joahanna Troncelliti, capitana de las Sub 21, quienes compiten con buen suceso en la D3 del Metropolitano. Y al haber conseguido el pasaje a los playoffs, sueñan con hacer un gran papel.