Victoria Fanger tiene 17 años, y pertenece al Nivel Elite de Gimnasia Rítmica, una de las actividades que volvió al Club, autorizada por la Provincia de Buenos Aires y la Municipalidad de La Matanza. Como gimnasta, volvió este martes a nuestras instalaciones, con una felicidad indisimulable, tras seis meses.

«La verdad, fue una sensación muy linda, porque después de haber estado seis meses con el poco lugar disponible en mi casa y poder hacer muchas cosas con mucho espacio fue muy lindo. Además, el hecho de ver después de mucho a mis compañeras y a mi entrenadora fue muy lindo», señala Vicky, ya entrando en la noche del martes, en su casa paterna de Ramos Mejía, donde vive con Claudia y Gustavo, sus padres, y su hermana Sofía.

¿Cómo pudiste adaptarte a ese espacio reducido, para hacer ejercicios como cintas, mazas y pelota?, se le pregunta.

«Algunos ejercicios debí modificarlos o buscar la manera de poder hacerlos y lamentablemente había muchos que no podía realizar. Por eso fue muy lindo tener. Un lugar amplio y volver a hacerlos», responde.

Ante esa situación , la consulta sobre si la invadió un sentimiento de frustración.

«Si! Muchas veces terminaba el entrenamiento por Zoom muy frustrada por la situación, y ya no tenía ganas de seguir entrenando en el poco espacio que tenía. Pero me relajaba y al otro día volvía a intentarlo y de a poco fui buscando la manera de hacerlos», admite. Y agrega:

«Mi familia ntentaba calmarme y decirme cosas positivas, y así me den más ganas de seguir entrenando.Lo mismo con mis compañeras, hablábamos e intentábamos darnos apoyo mutuo para así poder seguir entrenando y mis entrenadoras siempre buscan la forma de hacer el entrenamiento más entretenido y divertido, tener más motivación y seguir entrenando y esforzándome», detalla esta estudiante de sexto año de secundaria, en el Colegio del Parque.

Por eso, su alegría al entrar nuevamente al Club.

«Si obvio estaba muy feliz Y volver al club que es como una segunda casa, me la pasaba todos los días ahí y después de seis meses, volver fue re lindo», expresa.

Sobre el estudiar a distancia, comenta:

«La verdad, bastante difícil y más al ser el último año, pero con el tiempo te vas acostumbrando y se aguanta más. Además, mis profesores del colegio también ayudan y nos dan actividades para levantarnos un poco más el humor y estar mejor».

Finalmente, una reflexión. Como tantos jóvenes de su edad, qué enseñanza y aprendizaje este aislamiento social, que poco a poco se va abriendo, hasta cuando llegue en su momento, la apertura total de actividades.

«Como enseñanza me dejó el poder controlar un poco más la frustración y el hecho de no rendirse, aunque estemos en esta situación. Poder enfocarme más en mi misma, en lo que  hago y no estar constantemente pensando en cómo compiten o lo que hacen otras gimnastas.
Competir más conmigo misma y no tanto con las demás gimnastas».