Durante el último fin de semana de junio, se llevó a cabo una nueva edición del «Haciendo por los Pibes», organizado por la Federación Metropolitana de Voley. Y en la rama masculina, Estudiantil Porteño estuvo representado por Thiago Verduga, integrante de los Sub 15, quienes participan en la categoría B1 con buen suceso junto a toda la tira de inferiores.

Integró el equipo Celeste, conjunto del Oeste.

«La verdad, mas allá de haber salido terceros, la pasé muy bien con la calidad de voley que hubo en la cancha. Aunque el resultado no fue el esperado, me gustó mucho como se jugó y estoy muy feliz de haberme hecho amigos de otros clubes», señala Thiago, días después de esa experiencia inolvidable para su corto recorrido como jugador, donde sin dudas se escribirán a futuro varios capítulos nuevos.

«Estoy muy feliz de haber pasado estas ultimas semanas entrenando como si fuésemos un equipo con chicos de otros clubes, y me gustó que todos fueron muy abiertos. Sociabilizamos bastante entre nosotros y de hecho nos pasamos nuestros números para seguir hablando mas allá de la distancia», añade referido a las situaciones aledañas a la competencia en si.

Previo al campeonato, el joven debió sortear varios filtros para quedar finalmente seleccionado.

«Después de cuatro entrenamientos, llegó el «primer descarte» donde sacaban a quienes ya sabían que no iban a quedar. Luego de ese ultimo entrenamiento tuve otro mas.donde quedaría el equipo final; en mi posición habían cuatro chicos muy buenos de los cuales quedaban dos, y eso me puso muy nervioso, pero al final quedé», señala contento.

«Me avisaron al final del quinto entrenamiento, el jueves 13; estaba muy emocionado porque es un logro para mi haber sido elegido entre treinta y cinco jugadores. Estaba acompañado de un compañero amigo de Porteño, Leonel Mansilla,quien no quedó pero igual me felicitó. Después lo celebré con mi familia que también me acompañó», agrega.

Su familia está integrada por papá Claudio, mamá Viviana Betina y su hermano Federico. Vive a pocos metros del Club, y eso le permite pasar muchas horas allí.

«Siempre que estoy aburrido me cruzo a la cancha a pasar el rato. Estudio en Instituto French, estoy en Cuarto año de Humanidades y me gustaría estudiar psicología, además de dedicarme al voley», expresa.

Tiene quince años, y comenzó a los siete a jugar este deporte.

«Lo hacía en el colegio, pero por una pelea de niños vine a entrenar acá a los 8. Empecé por los amigos hechos y además,me resultaba aburrido el voley del colegio», admite.

Consultado sobre algún recuerdo de aquellos años iniciales, subraya:

«Me parecía increíble ver a los jugadores de una o dos categorías mas altas, en el colegio no sabia ni en cual posición debía estar y al llegar acá parecía voley de selección para mi».

Actualmente pasó por casi todas las posiciones; en Sub 15 juega de punta, en Sub 17 generalmente de opuesto y en Sub 19 y Sub 21 entrena de líbero.

«Mi posición favorita es la de libero. Me gusta la adrenalina de saber que si no defiendo la pelota es punto del otro equipo. El primer entrenador que me puso de libero fue Juan Armoa, cuando tenia once años», dice.

Su amor por este deporte, lo sintetiza el tiempo dedicado al mismo.

«Paso quince horas a la semana entrenando y sobre hacerlo con las categorías mas altas. Sinceramente me siento muy agradecido con los entrenadores por las oportunidades dadas para seguir creciendo», cuenta.

Thiago Verduga, Sub 15 del Voley, quien pudo darse la oportunidadde representar a Estudiantil Porteño en el «Haciendo por los Pibes».