En la media tarde del martes, las chicas de Rítmica están ultimando detalles muy precisos en sus coreos, de cara al Panamericano de Clubes que comenzará mañana en Rosario, y donde Estudiantil Porteño irá a competir como representante de nuestra Federación.

Desde los ojos de un inexperto como el cronista, solo puede comprobar una de las razones de los éxitos acumulados a lo largo de todos estos años, cuando María Bonamino, la coordinadora de esta disciplina en nuestra institución, observa con su ojo clínico cada movimiento de las pequeñas, y sus gestos son elocuentes al instante de algún error o situación que no sale como ella pretende. Las niñas observan y escuchan en silencio, y solo acatan las palabras para mejorar en el intento siguiente. A su lado, está Mariela Aprigliano, puliendo los detalles finales también de quienes viajarán, y en el otro costado de la cancha, Amneris Cervigni, con las gimnastas de Nivel C, quienes además de entrenar duro, se toman los tiempos para observar los cuadros que presentarán en el Panamericano.

“Viajamos mañana hacia Rosario para competir en el Panamericano, organizado por la Unión Panamericana de Gimnasia. Por lo que hemos visto hasta el momento en la organización de los horarios, hay cuatro clubes de Brasil, tres de Chile, uno de México, y el resto de la Argentina”, comenta María en un alto del entrenamiento. Y agrega:

“Nosotros llevamos a dos gimnastas infantiles, por lo cual no completamos equipo, porque los mismos son de tres. Ambas son del Nivel Elite Nacional (Martina Espejo y Verónica García). En Individual Juvenil, conformamos equipo con Nahiara Veltri, Martina Gil y Sofía De Valais. Teníamos otra gimnasta que sacó medalla de Bronce en el Sudamericano, Martina Gunzelmann, pero está lesionada. Y las dos mayores, quienes vienen de consagrarse campeona y subcampeona del Nacional en Misiones (Micaela Herbon y Azul Pérez), no van porque la clasificación para ir a este Panamericano de Clubes eta en el Nacional de Clubes, y ellas fueron al Nacional Federativo”.

Conocida no solo en Porteño sino en el ambiente, por su exigencia permanente al momento de competir, se le pregunta si ante tantas bajas, las expectativas merman un poco al momento de los premios.

“Sobre todo con las mayores, porque trabajaron excelente este año, compitiendo más entre ellas que contra las de otros clubes. Se turnaban primera o segunda de acuerdo a los selectivos y metropolitanos. Son las dos gimnastas fuertes de la categoría que no estarán en el Panamericano. Pero tenemos a las infantiles, que están en formación, y recién este año ingresaron a la elite nacional; son buenos proyectos, tienen  mucho futuro, pero aún están sin madurar. Cometen más errores de los debidos, pero se debe a ser bastante nuevas”, responde con absoluta sinceridad María. Continúa:

“Llevamos al conjunto, conformado por tres gimnastas que compiten individualmente, pero en esa modalidad, son cinco al mismo tiempo. Realizan una serie con las masas, que dura dos minutos y medio, y luego otra serie con sogas, con idéntico tiempo”.

Junto a Estudiantil Porteño, desde la Metropolitana van además River Plate y Ciudad de Buenos Aires, quienes consiguieron el acceso mediante el Torneo Nacional de Clubes, sumado a un ránking. Eso deja en claro lo bien posicionado que está en la Federación. El certamen proseguirá hasta el domingo, y María, además participará como juez; son tres los internacionales convocados, y ella será uno, por Argentina. Hoy a las 18 horas, será la reunión de ellos en la sede.

La importancia de este Panamericano, es que hace bastante tiempo no se realiza uno en nuestro país; el último data del 2012, cuando se efectuó justamente un Panamericano, pero Federativo.

En nuestra página se reciben varios mensajes privados, preguntando por las clases de Gimnasia Rítmica, sea edades, categorías, entre otros puntos. Aprovechando la posibilidad de charlar con María, se le pregunta si en Porteño la práctica está reservada solo a lo competitivo, o existe un margen para lo recreativo. Fundamentalmente apuntado a varias jovencitas que desean comenzar a aprender a una edad donde tal vez en un deporte con representantes muy pequeñas, sea algo tarde para iniciarse, pero quieren disfrutarlo.

“En realidad está enfocado a lo competitivo, pero tenemos una escuelita abierta. En un principio lo era hasta los doce años, y acá (señalando a quienes están bajo las enseñanzas de Amneris), tenemos algunas que comenzaron a los quince, en forma quizás recreativa, pero lo vamos orientando hacia la parte competitiva. Y hemos conformado en un Nivel C, el inicial de competencia, grupos que participaron en los Bonaerenses, además del Metropolitano. Para la Escuelita, las puertas están abiertas, asi que sin dudas las esperamos”, concluye.

María continúa entonces con el resto del entrenamiento, con los detalles finos, previo a la competencia. Nuestras pequeñas gigantes gimnastas van entonces a Rosario para dejar, una vez más, como en tantas otras veces, el nombre de Porteño representado de manera excelente. No solo en resultados, sino en otros aspectos que son tan o más importantes.