Nahuel Marino es Psicólogo recibido en la UBA, especialista en psicología del deporte por la Asociacion de Psicología del Deporte Argentina (APDA), matricula 65616. Y pertenece al equipo de trabajo en la Natación de Estudiantil Porteño.

Por esa razón, lo consultamos para hablar desde su rol profesional, acerca de las labores que realizan con los nadadores del club, junto al trabajo mental para combatir los factores negativos, acarreados por más de cien días en aislamiento social.

«Mi rol se basa en asesorar a los entrenadores en hablidades fundamentales de liderazgo, como son la comunicación, motivación, entre otras cosas. En cuanto a los deportistas, tenemos un espacio de entrenamiento mental donde practicamos técnicas como son la relajación, visualización y ejercicios de autoconocimiento», señala Nahuel, quien es parte de un sólido equipo de profesionales, integrado además por Miguel Zagario, Leandro Romano, Analía Morvillo, Iván Espejo y Celeste Lozano.

«Dentro del equipo de natación, soy psicólogo del deporte o entrenador mental. El cuerpo técnico se integra por tres entrenadores y yo. El entrenador principal es Iván, Miguel está también con el equipo y Celeste es la entrenadora del pre equipo;  en la cuarentena está todos los dias trabajando con el equipo. Con respecto a la preparación del mismo durante este tiempo, desde el primer día donde se anunció el cierre del club, armamos un dispositivo de entrenamiento, el cual se mantiene al día de hoy. El mismo consta de un entrenamiento integral de lunes a sábados respetanto la franja horaria. La dinámica se basa en una parte de movilidad y elongación, dirigida por Celeste. Otra etapa de entrenamiento físico lo dirige Ivan y tres veces por semana Entrenamiento mental. Es sincrónico, es decir, todos nos conectamos a las 16 horas y realizamos las sesiones por Zoom», señala.

Y agrega:

«Además tenemos un espacio de actividad lúdica y dinámicas especiales, los sábados como análisis de películas, entrevistas, concursos, etc (donde Miguel es quien se encarga de prepararlas)».

¿Cómo debió actuar en casos donde lógicamente el encierro, produjo hartazgos, depresiones o ganas de no continuar las rutinas dadas por los profesores?

«La motivación siempre es un desafío en adolescentes, más en este momento tan particular como es la cuarentena. La natación es un deporte muy afectado por la falta de contacto con el agua, asi que el esfuerzo y la dedicación de los nadadores es admirable. Nosotros tenemos la idea que el proceso de entrenamiento no se detuvo, por el contrario, lo adaptamos a las circunstancias. Las respuestas emocionales lógicas por esta situación son abordadas desde la contención fundamentalmente y el acompañamiento. En este punto, el asesoramiento a padres es muy importante; por eso, también llevamos a cabo dos reuniones para unificar criterios y que los deportistas puedan tener una red de contención.
Tuvimos por ejemplo un match con un equipo mexicano de gran nivel de manera virtual. Competencias internas. Son formas para que los nadadores, dentro de lo posible, sigan teniendo la posibilidad de competir y sobre todo seguir disfrutando del deporte», responde.

En algún momento este aislamiento culminará, y se volverá a la rutina de entrenamientos dentro de una pileta. Frente a cuánto tiempo se necesitará para volver al estado y ritmo allá por marzo, comenta:

«Sin dudas, esta cuarentena va a tener consecuencias lógicas para cualquier deportista, y se va a tratar de un proceso. Por eso es importante adecuar las expectativas, tener paciencia y sobre todo disfrutar cada momento. No puedo decir cuanto tiempo puede llevar para que un nadador vuelva a tener el ritmo o el nivel anterior. SI puedo afirmar que de acuerdo a como haya sido transcurrida la cuarentena, algunos van a estar mejores que otros. Nosotros apuntamos a que los chicos sean conscientes de su trabajo y fortalecer el concepto que eso va a favorecerlos el día de mañana».

Respecto al equipo con el cual comparte funciones en el Club, sostiene:

«Trabajamos mucho, tenemos mucho tiempo y dedicación por nuestras labores, tanto entrenadores y deportistas. Consideramos impresccindible trabajar en equipo, desde un enfoque interdisciplinario y buscando lo mejor para los chicos. En estos momentos tan delicados, mantenernos fuertes como equipo es nuestra mejor herramienta y trabajamos mucho para eso, cada uno desde su rol y dando lo mejor».

Finalmente, expresa:

«Lo importante es mantenerse en movimiento, siempre. Desarrollar resiliencia y nunca perder de vista que el deporte es nuestro motor».

Nahuel Marino, psicólogo dentro del equipo de profesionales con el que cuenta la Natación de Estudiantil Porteño.