Magali Carrizo nació en Tandil, y antes de radicarse en el oeste del conurbano bonaerense, pasó un tiempo en Bahía Blanca, para luego radicarse junto a su familia en Mar del Plata.

Le explica al periodista sobre el colegio donde asistió en la ciudad balnearia, enfocado en artes musicales, danzas y artes visuales. Pero cuando le responde que su adolescencia la pasó en un departamento a dos cuadras de allí, queda la confianza de saber a cuál institución educativa (Polivalente de Artes), se refería.

«Tengo familia acá en Buenos Aires, dos de mis tíos. Y quería estudiar Dirección Coral; resulta que comencé a estudiar en el Conservatorio de Morón. Pero me terminó no gustando esa carrera, y de a poco fui entrando en el Canto Lírico, y desde ese momento no dejé de cantar. Dejé un tiempito en Conservatorio pero luego retomé, como son carreras de muchas materias, las voy cursando tranquila, no tengo apuro aún. Y Me encanta Buenos Aires!!», expresa Magalí durante la fría tarde del feriado puente.

Ella es la Directora de Voci al Vento, el coro estable de Estudiantil Porteño, cuyos integrantes se reunían cada lunes de 19 a 21 horas en el Salón Blanco, donde ensayaban y ejecutaban canciones con reminiscencias italianas.

«En Moron comencé a estudiar en 2006, estaba en algunos coros, y fui entrando de a poco enseñando Técnica Vocal en un coro de Ramos Mejía, se llama Coral del Encuentro hoy, y sigue en actividad conmigo en la dirección hace algunos años. Hace unos cinco años creé un Grupo Vocal Femenino, y allí conocí a las Fundadoras de Voci al Vento (Elda, Mónica, Grace, junto con Luis, Eduardo, y Nestor). Ellos pertenecían a otro coro Italiano que se disolvió, y quisieron armar un Coro nuevo; buscamos lugar para ensayar, y conseguimos espacio en Porteño.
Y desde allí, comenzamos a crecer, y hacer convocatoria de coreutas, tanto de socios como no-socios del club. El contacto lo hicimos gracias a Griselda (Middea), Rosana (Ferri) y Carlos (Garbesi), el Presidente», detalla Magali, quien es estudiante del Profesorado en Música, Piano y Canto en el conservatorio Ginastera.

Lo referido remite a julio del 2018, y desde ese instante, mantuvieron la rutina de reunirse cada lunes, para ensayar, aunar voces e ir armando un repertorio, presentado a fines del año pasado, en una delicada y hermosa presentación.

«En el comienzo nos ibamos conociendo con algunas canciones sencillas, debimos hacer bastante trabajo de técnica vocal. Comenzar un coro desde cero, lleva tiempo, más si es de un coro vocacional. La gente viene a cantar porque les gusta, por placer. Fuimos avanzando bastante con el paso del tiempo, y conocernos más personalmente refuerza lo musical.El compañerismo y el cantar juntos nos da alegría!», sostiene con entusiasmo, acompañada por su esposo Julián Vallaro, residente en Ituzaingó, a quien conoció, se enamoró, y es factor fundamental para haberse radicado en Buenos Aires.

Para quienes no conocen de coros, ¿cómo se ensambla la palabra compañerismo en los mismos?. La directora responde:

«Cantar en coro es saludable física y emocionalmente y te hace sentir mejor, más cuando hay alguien acompañandote mediante el canto. Tenemos un interés común entre todos, el placer de cantar en grupo. Cuando uno canta solo, se siente expuesto, pero en coro uno se siente acompañado. Y ese acompañamiento no sólo es musical sino personal, en los ensayos a la mitad del mismo nos tomamos un descanso para charlar y tomar algo, ahí entra en juego lo social.El conocer a cada uno de a poco».

Respecto al repertorio seleccionado, la consulta gira en torno a si es consensuado entre los integrantes, o elegido por ella.

«Voci al Vento es un coro exclusivamente de música Italiana. Sólo cantamos canciones en italiano, a veces elijo las obras yo y a veces ellos me piden cantar alguna en especial, y allí yo armo los arreglos. Por lo general, trato de llevarles canciones y arreglarlas para que ellos puedan cantarlas de una manera fácil. Los arreglos vocales trato de hacerlos depende del nivel de exigencia observado en los ensayos», detalla.

Sin dudas, como en cada actividad de nuestras vidas, la pandemia cambió hábitos y costumbres.

» Si, todo cambió debido a la pandemia, no pudimos vernos más luego de la segunda clase en marzo. Y allí comenzamos a vernos virtualmente; al comienzo usamos Whatsapp (en pequeños grupos), y luego sumamos Skype. Finalmente por Zoom este mes pudimos reunirnos todos juntos, porque desde marzo separamos los grupos en cuerdas, Sopranos, Mezzos, Tenores y Bajos. Y ensayamos todos separados, cada uno aprendiendo su voz», comenta.

¿Y cómo coordina en su rol de directora, esas voces individuales, en un contexto de coro?

» Es muy difícil coordinarlo, porque no podemos cantar todos juntos en una misma aplicación, asi que aprendemos obras nuevas, separados. Cada tanto les pido grabarse en casa, cantando la melodía. No es lo mismo a un coro, pero estamos creciendo individualmente, han mejorado mucho, tanto vocalmente y en la dicción italiana, también dentro del grupo cantamos de a uno, y los demás escuchan. Cada uno a su tiempo. Para una mayor comunicación entre ellos, hace un mes les pedí una tarea, en el cual cada grupo coordinara una canción. Por ejemplo, una soprano comienza cantando una frase de la melodía, luego otra, y así hasta cantar la canción todas, una frase cada una. Los chicos también, aunque son menos. Esto logró mayor comunicación entre sí, y charlaran más, para poder coordinar la canción. No fue facil, pero lo lograron muy bien!», afirma.

Algun dia esta cuarentena terminará y volveremos al Club. ¿Actualmente con cuántas voces cuenta el Coro, y si el mismo está abierto a incorporaciones?

«Si, aunque nos hizo muy bien estudiar un poquito más de lo habitual, para crecer vocalmente. Actualmente somos 31 coreutas. Y sí, seguimos haciendo incorporación de voces, esta semana se agregó una soprano. Para quienes deseen sumarse ahora, o cuando vuelva todo a la «normalidad» las puertas del Coro Voci al Vento están abiertas, y los esperamos!. Mientras tanto, los lunes ensayamos por zoom (o por whatsapp) de 17 a 20.30 horas», culmina diciendo Magali Carrizo, directora de Voci al Vento, el coro estable de Estudiantil Porteño, una de las alternativas culturales de nuestro Club.