Ignacio Crescio es integrante del equipo de Futsal que mañana comenzará el sueño en la Copa de las Américas de Colombia. Con apenas 20 años, es uno de los más jóvenes dentro de un plantel con promedio bajo en ese aspecto.

Luego del descanso previo al almuerzo, charla desde Sincelejo, con todas las ganas que lleva por ser protagonista en un certamen de alto vuelo, defendiendo los colores de Estudiantil Porteño.

“Hoy nos levantamos 8.30 hs de acá (10.30 hs Argentina) para desayunar y luego teníamos la mañana libre para descansar hasta las 12.30, cuando almorzamos. El menú fue sopa de pollo (en todas las comidas te meten sopa pero la verdad es que con el calor que hace muy pocos la comen), y una vianda de carne con papas, arroz y fideos. Además una pequeña porción de un mix de verduras. Para beber, nos deleitan con jugos naturales y caseros; el de hoy por ejemplo de Tamarindo. A mi gusto, lo mejor de las comidas”, comenta Nacho, contento sin dudas con las comidas y bebidas que está degustando en la ciudad cercana a Cartagena.

“La Ciudad es muy calurosa y húmeda; nos cuenta la gente de acá que todo el año es así (con más de 30 grados); Es pintoresca y no tiene nada por envidiarle al caos del tráfico de Buenos Aires”, agrega.

Semejante calor sin dudas debe sentirse al momento de entrenar. Responde:

“Ayer entrenamos, se sintió el calor, pero nos vamos acostumbrando. Al momento de jugar, el calor, la gente, los factores externos, sabemos dejarlos bien a un lado y enfocarnos en nosotros mismos, en nuestros compañeros y en nuestro juego”, afirma.

La consulta es si los entrenamientos diseñados por el cuerpo técnico toman en cuenta estos factores climáticos.

“Si. El entrenamiento de ayer fue bastante intenso para probar un poco a ver cómo reaccionábamos frente a tanto calor y humedad. Pero como te dije, ningún factor externo va a cambiar nuestra forma de jugar ni de tomarnos los partidos como nos lo tomamos. Esta tarde entrenaremos más relajados, para afinar algunas cuestiones puntuales de estrategia de cara al campeonato que arrancamos mañana”, puntualiza.

Vive en Haedo junto a sus padres Cristian y Griselda, y sus hermanos Delfina, Agustín e Isabella.

” Y mi sobrinito Bauti (4 meses) que es lo más grande que hay, un fenónemo”, dice embelesado por el menor de la familia.

Sobre sus inicios en el Futsal, comenta:

“Llegue al club en 2010, por unos amigos del colegio y realicé mis últimos tres años del baby fútbol en FAFI, donde fui dirigido por Leo Amaya. Al finalizar el baby, continué en el club jugando futsal, en la categoría más chica, Menores, donde tuve la suerte de ser dirigido por Gabriel Esposito. Y de conocer gente de oro, a la que le estoy muy agradecida, como Ramiro Vassallo, quien es hoy compañero de plantel acá en Colombia y con quien compartí todos los viajes realizados con el club. Desde menores hasta hoy que somos plantel de la Primera”.

Trabaja en una empresa de catering, a quien le agradece la comprensión por estos tiempos donde debe arreglar las fechas para poder estar en Colombia.

“Por suerte es flexible en estas situaciones y entendieron que mi prioridad es el club. Además soy Profe de la categoría Cadetes de la tira Elite de futsal”, menciona.

En lo último de la charla, unas palabras sobre el sentimiento de estar representando al club en un campeonato internacional, con toda la familia de Porteño alineados detrás de ellos.

“Sin dudas es algo increíble, estar representando al club por todo el continente y el mundo. Te llena de orgullo ponerte la camiseta de Porteño y salir a defender estos colores, y mas aún cuando estás lejos de casa. Con respecto a toda la gente que está atrás apoyándonos en todos los eventos, partidos, entrenamientos, en todos lados, solo queda palabras de agradecimiento. Pero los entendemos, están locos como todos nosotros, Porteño te genera eso”.

Nacho Crescio, otro de los pibes del Club, cumpliendo el sueño de representarlo en un campeonato internacional.