Los Sub 19 del Voley, dieron inicio a la temporada en gran forma, y en su última presentación fueron consistentes ante Harrods.

Ahora, a poco menos de dos días para enfrentar como visitantes a EIMM, los dirigidos por Fabián De Valaisajustan detalles para seguir mostrando su buen nivel.  En dicho plantel, uno quien lo integra es Franco Severini, quien también se refirió a la última jornada, y todo lo que significa no solo este deporte, sino Porteño en su vida.

“Hicimos un partido sólido, ellos tenían un equipo con dos buenos atacantes que nos costó agarrar, pero al final lo pudimos resolver. Nosotros llegamos con bastantes complicaciones, porque nuestro opuesto está mal del hombro y un punta y un central estaban medios tocados, pero lo sacamos adelante con prolijidad y actitud sobre todo”, comenta Pachu, en un alto de la media tarde de este jueves.

Sobre las chances en el torneo, responde con sinceridad:

“Tenemos un equipo titular bastante bueno. Nuestro problema es que el banco de suplentes, porque a la mayoría de chicos Sub 17 están en proceso de aprendizaje, y capaz si los pones en la cancha les va a costar resolver contra jugadores más grandes. La responsabilidad es de los más grandes, pero por ahora estamos resolviendo bien y arreglando nuestras falencias partido a partido”.

Cuando se le pregunta sobre sus inicios en este deporte, se explaya.

“Empecé a fines de 2009 en Porteño; mi hermano jugaba desde hacía dos años en el club y yo siempre lo iba a ver. El Dt de ese momento, Blas Pezzini, me insistía todo el tiempo para jugar, ya que en el 2010 el club no tenía más jugadores para la sub 14. Acepté por el club al principio, no tanto por el amor al deporte, porque además en ese momento jugaba al tenis también. Pero fue pasando el tiempo y me empezó a atrapar cada vez más el voley; a medida que íbamos creciendo, me iba haciendo un poco más enfermo de este deporte. Mis nueve años siempre fueron en Porteño. La verdad, varias veces se me pasaba por la cabeza cambiarme, aunque el amor por el club me terminaba convenciendo de quedarme”, admite.

La repregunta sale sola: por qué a veces tuvo deseos o pensamientos en cambiar de club.

“Hubo un momento donde varias personas me decían que si yo quería avanzar un poco más en el voley, debía irme del club. La verdad, muchas veces lo pensé, pero sabía que la calidez recibida en Porteño, sería difícil encontrarla en otro lugar. Además, nunca me plantee ser profesional o vivir del voley. En los últimos años, algunos conflictos con el club o con entrenadores, también me plantearon en mi cabeza cambiarme, pero al final optaba por quedarme”, afirma de modo firme y contundente.

Tiene 19 años, actualmente juega de punta receptor.

“A lo largo de los años pasé por todas las posiciones; la que menos jugué fue de central (1 o 2 partidos nomás) y donde más me desempeñé fueron armador, punta y libero”, agrega.

Vive con sus padres Jorge y Susana, y Leandro, su hermano mayor. Estudia Periodismo Deportivo en DeporTea.

“Porteño para mí realmente es mi segunda casa. Hace casi 15 años soy socio, he pasado bastante tiempo de mi vida ahí adentro y la verdad que no me imagino mi vida sin el club”, expresa.

Sobre esta declaración, sin dudas ayuda a ese sentimiento la posibilidad de haber hecho amigos desde pequeño, quienes hoy lo acompañan en el equipo.

“Con varios juego desde muy chico, como Martín Ortiz y Manuel Urbinati. También se fueron sumando varios que se metieron muy bien en nuestro grupo. La verdad, no tengo con todos una gran amistad, pero a la hora de jugar siempre voy a dejar todo por cada uno de mis compañeros. También desde hace un par de años juego con dos de mis primos y llegué a jugar con mi hermano, que para mí fue muy importante. Afuera de la cancha somos un grupo, adentro somos una familia”, asegura.

Y sobre el pertenecer a una generación testigo presencial y protagonista del progreso de Porteño en el Voley metropolitano, dice:

“Nosotros en el 2014 logramos el ascenso a la A en inferiores, y para mí fue el logro más grande desde que juego en el club. Fue muy emocionante poder lograr el ascenso con los mismos jugadores que la peleamos desde la D. La División de Honor también es un logro muy importante para el club, y espero que muchos de quienes participaron en el gran proceso de inferiores puedan participar de este equipo”.

Franco Severini, intenso en su juego como al momento de hablar. Parte de unos Sub 19 que arrancaron la temporada a paso firme.