En la noche del martes, la Primera de Voley femenino concluyó su temporada, cayendo por los cuartos de final en el segundo juego contra Comunicaciones, partido disputado en nuestra cancha. Como las Carteras vencieron también en Agronomía el viernes anterior, significó que ellas pasaron a las semifinales en busca del único ascenso que quedaba, mientras el conjunto dirigido por Ricardo Galetta dio por finalizado el año.

Ahora, quedará el momento del balance, rescatar lo bueno, mejorar lo que no funcionó como estaba previsto, y entonces si, mirar a la temporada siguiente con expectativas de mejorar lo realizado, lo cual fue bastante bueno.

Eso piensa también Mariela Viveros, capitana del plantel, quien al día siguiente de la eliminación, dio su punto de vista.

“Completamente positivo este 2016. La segunda mitad mejor que la primera, porque muchas estuvimos lesionadas y pocas veces estuvo completo el equipo, y aunque quedamos en la rueda de reubicació, ahí fue cuando estábamos todas y realmente pudimos empezar a jugar como queríamos, sabiendo que estaba el objetivo de clasificar a los play ofs. Ganamos partidos importantes y muy peleados para llegar a esa clasificación y sentíamos que podíamos pelear algo; fuimos a los octavos de final ganándole a la UBA, un rival que nunca nos dejó de jugar pero pudimos mantenernos firmes, y bueno el partido de Comunicaciones lo peleamos hasta el final”, expresa.

Referido al cotejo de anoche, explica:

“Sabíamos que era un rival difícil, ellas quedaron terceras en la ronda Campeonato y ya estuvieron en Primera, mientras nosotras somos recién ascendidas. Jugamos bien, a lo que sabemos, nos faltó el cierre de los sets, cosa que ellas pudieron hacer siempre. Pero les jugamos de igual a igual, pasaron y merecido porque tienen buen nivel, buena prolijidad, pero no les íbamos a regalar el partido, y aunque nos ganaron no les fue tan fácil. Nos despedimos de los playoffs con sabor amargo, como siempre después de una derrota, pero sabiendo que hicimos todo a nuestro alcance”.

Maru, como se la conoce, tiene 21 años, por eso además del Superior, integra el equipo de su categoría. Hace ocho años que practica este deporte, a instancias de su hermano mayor, Martín. Junto al voley, desglosa sus tiempos con los estudios para ingresar a la Universidad de La Matanza y estudiar la carrera de Medicina.

“Martín me llevó a 77 de Morón; ahí empecé hasta que me vine al club en el 2013 por tema de nivel. Soy armadora, prácticamente desde los 16 años, jugué solo medio año de central pero fue muy fallido (Risas). Lo gracioso es que en las inferiores de 77, mi primer entrenador fue Ricky, y años después nos volvimos a encontrar acá siendo mi último entrenador de inferiores también. Cerramos etapa juntos. Y sigo completamente feliz de la decisión de haber venido a Porteño, un club que en ese momento ni se me pasaba por la cabeza”. asegura Maru, hija de Víctor y Victoria, con quienes vive en Ituzaingó junto a su hermana menor, Marina.

“Somos una familia peculiar respecto al parecido de los nombres jajaja”, comenta, y entonces el cronista, tras sus palabras, repara en el detalle que los nombres de sus padres comienzan con V, y los tres hermanos,con M.

Se le comenta que en entrevistas a otras de sus compañeras, coincidían en decir que si bien no son amigas, lograron amalgamar un buen grupo humano. Maru refuerza el concepto:

“Si,es la realidad. Mayores se puede decir que fue un equipo bastante nuevo, muchas de las titulares vinieron este año, y tal vez no se haya formado un lazo de amistad, pero todas entendimos bien para lo que estamos: jugar al voley y pasarla bien, y es lo que hicimos. Nos formamos como equipo, nos fuimos conociendo entrenamiento a entrenamiento, y así terminamos muy bien, siendo un grupo sin individualidades, disfrutando el juego que estábamos teniendo. Así, sacando relaciones afuera de la cancha, se puede decir que el deporte fue nuestra unión, nos conocimos así y todo fluyó perfecto a partir de eso”.

Cayeron ante un equipo superior, experimentado, pero dejaron las bases hacia un 2018 donde se puede acrecentar las esperanzas de mejorar lo realizado.

“Sin dudas. Ojalá y me encantaría que todo siga igual, sin ninguna baja, Este año arancamos tarde a jugar, y llegamos hasta cuartos de play offs;  empezando desde el principio todas, y mejorando día a día, este nivel ya lo conocemos. Solo restaría fortalecer el juego y estoy segura que podríamos quedar en rueda campeonato y en buena posición como para pelear un ascenso a Primera”, señala.

En un momento de la conversación, comentó que ni se le pasaba por la cabeza estar un día en Porteño, pero hoy agradece haber tomado esa decisión. Explica las razones:

“En el 2011 jugando en 77, Porteño era como un enemigo; jugábamos buenos partidos en contra y siempre esperábamos eso. En el 2013 cuando me habla Rodri (porque ellas recién estaban ascendidas a B), fue una decisión sumamente difíciM, el primer año saqué el pase temporal nada más, porque no había nada seguro. Tuve la suerte de encontrar personas increíbles, buen club, buenos entrenamientos y entrenadores y ya para el 2014 me saqué el pase definitivo y acá sigo, disfrutando completamente los niveles en los que juego, pudiendo haber disfrutado un mismo año dos ascensos (2016) y feliz de llevar esta camiseta”.

Mariela Viveros. Maru. La capitana de las chicas de Voley, quienes pudieron levantarse de una primera mitad de temporada con complicaciones, y llegar a los Cuartos de Final, por un ascenso a Primera. De menor a mayor fue el año, y esperan comenzar así el 2018, para entonces apuntalar los objetivos aún más alto.