Pasaron unos días del Torneo Nacional de Gimnasia Rítmica desarrollado en Posadas, y como es habitual, se transformó en una plataforma para el lucimiento de nuestras representantes, sea desde lo individual como colectivo.

Una de ellas fue Martina Gunzelmann, quien viajó con el firme propósito de conseguir una plaza para el Campus de Brasil que otorga la chance de ser parte de los Juegos de la Juventud en Buenos Aires, el año entrante. Clasificaban las primeras siete, y nuestra gimnasta fue una de ellas.

“Sobre mi experiencia en Misiones, puedo decir que me gustó mucho; fue un torneo bastante importante porque estaba el clasificatorio a Brasil por el campus de los Juegos de la Juventud 2018 donde participamos las juveniles nacidas solo en 2003.  Solo iban las primeras siete y quedé adentro de una de ellas. Fue un buen torneo,  si bien me fue bastante bien, siempre puede ser mejor y hay muchísimas cosas por mejorar. Pero estaba bastante tranquila en algunos elementos, más segura en otros ,estuvimos entrenando mucho para este Nacional y fuimos a dar lo mejor de nosotras. En general Estudiantil Porteño tuvo muy buenos puestos y más allá de todo lo disfrutamos mucho”, comenta Martina en la media tarde de un agobiante martes con calor extremo.

Con esta presentación, va cerrando un gran año, el cual incluyó la medalla de bronce en el Sudamericano de Guayaquil, Ecuador. Se le pide que se explaye con respecto a esta temporada.

“Fue bueno; tuvimos el ingreso a élite como todos los años, para ver si quedamos o bajamos en la categoría, dos selectivos para el Sudamericano y Panamericano. Pude participar y quedar para representar a la Argentina en el Sudamericano que se realizó en Guayaquil. Fue un muy buen torneo, con muy buenos resultados (medalla de bronce). Los tres Metropolitanos donde por su sumatoria quedé Campeona y finalmente viajamos al Nacional en Misiones, donde quedé en terer puesto. Clasifiqué tambíem a Brasil y ahora solo queda el Campus y el Panamericano en Rosario”, grafica Martina, dejando constancia de la agitada agenda de este 2017.

“Voy al Colegio del Parque en Ramos Mejía, y a pesar de entrenar tantas horas me va bastante bien”, agrega la hija de Adrián y Silvina, y hermana de Carolina, también gimnasta.

La pregunta vira en torno a cómo fueron sus comienzos en esta actividad.

“Mi mamá toda su vida fue profesora de danza en un estudio al lado de mi casa,  así que desde bebé bailaba en los festivales con ella. A los cuatro años me llevó a Estudiantil Porteño a hacer gimnasia rítmica porque a ella le gustó la combinación de danza y gimnasia y yo me fui enganchando de a poco hasta empezar a tomarlo en serio.”, afirma, Y responde igual de segura cuando se le pregunta que representa hoy para ella esta disciplina en su vida.

“Para mi la gimnasia es parte de mi vida, ocupa mucho tiempo en mis días y semanas. Me encanta y ya es un estilo de vida que elegí seguir hace bastante. Amo hacerlo y me siento muy contenta de haberlo elegido. Un objetivo para mí es una medalla olímpica”.

Con la mira puesta en el máximo nivel deportivo mundial, Martina se esfuerza y trabaja cada día, buscando la excelencia que le permita darle sustento a esos sueños. Mientras tanto, cosecha logros trascendentes, y refuerza la imagen de ser un orgullo para el club. Como tantas otras en este deporte pletórico de buenas noticias para nuestra entidad.