En el reciente campeonato argentino de Patón desarrollado en el Aldo Cantón de San Juan, Martina Scandizzo fue otra de las participantes de Estudiantil Porteño que compitió para la Federación Porteña. Y dentro de la categoría Segunda C, en las Figuras Obligatorias, tuvo una brillante actuación, culminando primera en su serie, y luego en la final, consagrándose campeona nacional.

“Fue una experiencia muy linda y única;  el año pasado no pude participar del Nacional en Córdoba por un viaje que ya tenía programado con mi familia. Así que llevarme la medalla del primer puesto fue algo como pendiente y pude aldar. Tuve también muchos nervios, y presión, pero más que nada de parte mía, porque me estaba jugando todo lo que estuve entrenando en el año, y obviamente fui con ganas de superarme a mi misma y lo hice y me sorprendió mucho”, expresa esta jovencita de 16 años, ya retornada al hogar que comparte con papá Leonardo, mamá Natalia y Valentín, su hermano.

Luego de la espectacular performance en la provincia cuyana, expresa cómo comenzó en esta disciplina.

“Empecé patín a los 6 años, y en Estudiantil a principios del año pasado. Se dio como si fuera una última oportunidad para seguir en este deporte, porque anteriormente estuve entrenando en otro club donde Ale daba clases y ahí fue cuando la conocí. Ella estuvo conmigo los primeros años y después se fue; yo me quedé pero no era lo mismo seguir sin mi profesora, entonces decidí que quería seguir entrenando con ella, porque estaba convencida que a su lado me podía abrir camino a probar más experiencias, para ver hasta dónde podía llegar y sobre todo, por el cariño que le tomé.  Es como mi mamá adentro de la pista, la quiero mucho y me demuestra día a día que siempre puedo para más”, afirma con un halo  inocultable de cariño, admiración y confianza hacia Alejandra Filipini, la responsable de transformar al club en una fábrica de excelentes patinadoras.

Vive en Capital Federal, a media hora de nuestra entidad, lo cual no representa ningún inconveniente:

“Vale mucho la pena; voy a entrenar lo que más amo y  representa”, expresa con firmeza.

Cursa el tercer año en el San Pío X; al momento de comentar razones por las cuales Porteño posee tanta impronta al momento de definirse los podios en todos los certámenes donde participa, no lo duda:

“Ale tiene mucho que ver, es muy buena profesora, tiene muy buena técnica desde donde nosotras aprendemos día a día. Sumado al respeto y atención que nosotras le damos a ella, eso da los buenos resultados, junto a  nuestra actitud en la pista”.

Con el campeonato de San Juan en el bolsillo, se le pregunta qué sigue en el resto del año, y hacia donde apuntan los objetivos en el 2018.

“Y ahora en noviembre queda una fecha de metro, pero no estoy segura si me toca a mí o es para otras categorías, eso por las dudas pregúntale a Ale (risas); para el 2018 tengo la cabeza en seguir subiendo cada vez más de categoría, empezar a adentrarme más en la divisional B, y obviamente seguir superándome mucho mas”, responde.

Sus respuestas conllevan la pasión implícita que siente por este deporte. Entonces la consulta sobre el significado del patín en su vida.

“Mi vida se basa en estudiar y entrenar, asi que patín cumple un papel muy importante y es algo que me acompaña desde chica. Mi abuela fue quien me anotó en mi primer club y fue la que me vislumbró futuro. Todo empezó gracias a ella. La sensación de entrenar muy duro y sacrificar varias cosas después al entrar en la pista y tener muy buenos resultados, como fueron los del nacional, vale mucho la pena; obviamente debería salir con mis amigas, pasar más tiempo con ellas, o sea lo que una chica de mi edad haría, pero en vez de eso me paso tardes completas en el club y todo después tiene sus buenos finales”, describe Martina, como síntesis de los sacrificios en silencio para poder ver los frutos en los campeonatos. El mensaje dado en sus palabras, es que nada llega por casualidad cuando se habla de competencias deportivas. Que se aplican a la vida misma.

Y agrega:

“La sensación que más me gusta es terminar de competir, salir de la pista y abrazar a mis papás y Ale, quienes están presentes en esto y  me demuestran su apoyo todos los días”.

Martina Scandizzo, flamante Campeona Argentina en San Juan. Otro de los orgullos de Estudiantil Porteño.