El viernes, en nuestras instalaciones, el equipo Junior Femenino de Hockey coronó una segunda parte del año espectacular, y al vencer a Geba por 5-2, se coronó Campeón Metropolitano.

Un conjunto marcado por situaciones dolorosas, complicadas, pero que desde el compost de sensaciones diversas, supo florecer en un conjunto unido en la adversidad, cerrar el círculo hacia un objetivo común, y así entonces poder gritar campeón.

No comenzó bien el 2017 para las chicas, y solo cosecharon derrotas en fila. Se decidió dar un golpe de timón y traer nuevamente a Guido González como entrenador. Un auténtico luchador de la vida, a quien la misma le jugó una zancadilla a los 18 años que le impidió continuar su carrera de jugador. Con el alma aurinegra se hizo cargo de un plantel desanimado, con la estima baja, y de a poco, llegaron resultados positivos que fueron cambiando el horizonte.

“Con las chicas nos pusimos como objetivo cambiar la mente y volver a lograr lo que habíamos hecho en 2014. En la segunda ronda ganamos tres partidos y perdimos dos. En el receso trajimos una jugadora de muy buen nivel y con experiencia. El objetivo ahora es pelear el torneo”, comentó el propio Guido a principios de agosto, con una fe inquebrantable. Pasaron poco más de dos meses, y ese anhelo se cristalizó.

El equipo está formado por Belén Sande, Sofía Kawka, Maite Ausinaga, Martina Lozza, Camila Guido, Paula Biscack, Morena Ausinaga, Manuela Pelegrini y Sofia Fioca.

“Fue un torneo muy parejo, llegamos a la última fecha con los mismos puntos que GEBA; quien ganaba salía campeón. Por suerte el fixture nos favoreció y nos tocó definir el campeonato de local. El resultado contra GEBA fue 5-2 a favor nuestro. Las claves de la victoria estuvieron en la marca y la efectividad a la hora de convertir”, explica Guido en la noche del domingo, horas previas a las puertas de otra definición, que se dará esta noche también en casa, desde las 22 horas, con la Primera. Y agrega respecto a la forma de disputa de las Juniors:

“El formato del torneo es todos contra todos ida y vuelta. Llegamos a la última fecha con 15 puntos (5 ganados y 2 perdidos). Nos tocó de local, donde nos hacemos mas fuertes y estábamos invictos. GEBA llegaba con la misma cantidad de puntos (15), Ciudad ya había jugado todos sus partidos y tenía 15 puntos también. Eso muestra lo parejo que fue el torneo”.

Ya consumado el título, se le pide un balance sobre como fue el trabajo para decantar en este presente feliz.

“El trabajo comenzó en mayo, que fue cuando hubo un cambio de dt en Junior y Primera femenino. Arrancamos a mitad de torneo del Apertura; en esa parte perdimos solo un partido, pero no alcanzó porque en la primer rueda los resultados no fueron muy buenos. Luego de la muy buena segunda rueda que hicimos nos pusimos como objetivo salir campeón del clausura. En la primer rueda perdimos con Ciudad y GEBA de visitante; durante ambos partidos nos faltaron jugadoras por viaje de egresados o lesiones. En la segunda rueda con el equipo completo ganamos todos los partidos y por suerte pudimos cumplir lo planeado. Es un equipo que viene ganando todos los torneos desde que son infantiles, pero, en el último tiempo los equipos se emparejaron y hacia dos años que no se coronaban”, admite.

En plena charla, unos minutos para desmenuzar el triunfazo que las consagró campeonas.

“Fue un partido difícil. Las chicas marcaron muy bien, nuestra arquera Belén tapó todo y luego a la hora de definir estuvieron muy efectivas. En los primeros minutos, Sofía Kawka se puso el equipo al hombro y marcó dos goles que fueron muy importantes para arrancar el partido con el pie derecho; a partir de ese momento Geba empezó a presionar en toda la cancha y se abrieron los espacios. Más tarde Camila y Manuela pusieron el partido 4-0.
Antes de que termine el primer tiempo Geba descontó y se pusieron 4-1. Luego, en el segundo tiempo, nos siguieron presionando pero las chicas estuvieron muy atentas en defensa y Belén tuvo una noche excelente, atajó dos penales. Con más espacios, Maite hizo el 5-1 para traer más tranquilidad. Geba siguió intentando y pudo descontar una vez más y poner el partido 5-2. ërp ya estaba todo definido”, comenta con mucha precisión.

El torneo ganado tuvo otro inmenso plus emocional: en este equipo jugaba Sofía Freire. Y la foto del festejo es justamente debajo de la placa que la recordará eternamente a la joven que partió físicamente pero quedó en la memoria de todos, para siempre.

¿Qué sigue ahora para las chicas?

“Ahora hay un torneo final de una sola rueda. Y el martes, la Primera, juegan la última fecha contra Geba también. Si ganamos o empatamos salimos campeón”, expresa Guido, con la convicción de estar cerrando un año que desde lo deportivo, está en un excelente momento. Y así, si todo sale como lo esperan, con muecas de alegría que acompañan el dolor interno por el sufrimiento inmenso de principios de temporada.