“Fue raro.. porque el partido anterior había ido al alargue. Por ende, se atrasó el nuestro y entre las 2:30 hs y las 3:15hs de la madrugada salían los vuelos; así que cuando terminó el partido nuestro fue festejo y pensar cuanto tiempo nos quedaba para salir al aeropuerto. Por suerte, resolvimos el partido sin tiempo extra y pudimos estar en la ceremonia de premiación, realizar las fotos con el equipo, poder estar juntos y disfrutar del momento que como siempre, son cosas inigualables”.

Javier Verdu, el arquero del Bicampeón Sudamericano, el portero con la valla menos vencida del torneo, cuenta como fueron esos momentos en donde se mezclaban las sensaciones de estar festejando un hito, el de consagrarse por segunda vez consecutiva como los mejores de esta parte del continente, y a la vez, saber que tenían el vuelo hacia Buenos Aires a poco mas de dos horas, tiempo escaso cuando se trata de viajar en avión.

Una vez subidos, y ya emprendiendo el retorno a los hogares, se le pregunta si pudieron dormir en ese rato.

“Fue un encuentro de emociones. Hasta antes de embarcar, fueron festejos cantos risas, continuando la buena energía entre todos que se caracteriza siempre que se presentan estos viajes. Después las 2 horas que duró el vuelo fueron tranquilas, tratando de descansar un poco para luego reencontrarse con la familia”,comenta quien recibió en los cinco partidos apenas cuatro goles, y de ellos, dos en la semifinal.

Llegados a Buenos Aires, y de manera inmediata, el retorno a sus casas.

“Derecho a casa; primero tuvimos un inconveniente con las valijas, porque nos informaron de la aerolínea que debieron  dejarlas en Comodoro por un tema de balance de peso del vuelo, por las condiciones climáticas. La verdad no entiendo del tema, pero mucho no podíamos hacer; solo realizamos el reclamo correspondiente y todavía estamos esperando que nos lleguen al domicilio como nos dijeron. Una vez hecho eso, fui directo a mi casa a reencontrarme con la familia. Si bien estamos en contacto toda la semana a través de mensajes y videollamadas, se hace duro y se extraña; así que disfrutamos todo el domingo juntos antes de volver a la rutina laboral de la semana”, expresa, justamente luego de terminada su rutina laboral.

Ya con las pulsaciones mas bajas, momento de recordar algo que ya es inolvidable.

“La realidad, cada cosa es única; en su momento haber logrado la clasificación, después haber salido campeón y ahora ser bicampeón. En el medio haber ganado la Liga de Honor, es como que todo el tiempo sin darnos cuenta, estamos levantando la vara, y todas esas vivencias son inolvidable por el camino que vamos recorriendo todos juntos como grupo”, afirma.

En esas vallas que se levantan, y un techo que se expande, en la respuesta de Javier está una de las claves de un grupo insaciable.

“El año pasado fue increíble todo lo que se dio. Siempre se apunta a lo más alto, pero nunca se sabe que puede pasar. Este año se logró el Bicampeonato Sudamericano y es una gran emoción. Veremos qué pasa con lo que queda jugar . Mañana tenemos una final para entrar en los playoffs del torneo local; no hay descanso, ya estamos concentrados en ese partido, para seguir dejando al club en lo más alto. Lo más importante de todo es disfrutar el día a día con cada integrante de esta gran familia”, puntualiza.

Sobre la doble situación de haber terminado con el arco menos doblegado, y a la vez, abrir el score en la final cuando el desarrollo mostraba un juego muy cerrado, cuenta:

“Lo de la valla menos vencida fue un objetivo que nos pusimos todos como equipo, sabiendo la importancia de tener una buena defensa para realizar un gran torneo. Y lo del gol fue una circunstancia del partido, importante por el momento en el que se da: un partido muy cerrado donde quedaban once segundos para el final del primer tiempo”.

Para el final, la consulta sobre lo que se trajo desde Comodoro, además de un título sudamericano.

“Sin dudas, lo más valioso es el grupo que tenemos; jugadores cuerpo técnico.. Sin esa unidad que nos caracteriza nada sería posible, cada viaje que realizo con este grupo es único, y solo me propongo disfrutar cada momento”.

Javier Verdu, uno de los puntos altos del Bicampeón, entre tantos otros, que transformaron a Porteño en el mejor de Sudamérica, por segundo año consecutivo.