En un año absolutamente inolvidable para el Hockey femenino, con todas las paletas de sentimientos encontradas, desde los resultados ha sido más que óptimo. Tanto la Primera como las Juniors lograron imponer su mayor jerarquía y se consagraron campeonas metropolitanas.

Iara Moreno es la capitana del plantel superior, también dirigido por Guido González,  luego de la conquista que las acredita como las mejores, nos contó el camino recorrido hasta ese desenlace, además de sus inicios como jugadora  las perspectivas de lo que se viene para Porteño.

“La verdad, es una sensación de satisfacción total, muy lindo cuando te das cuenta que el esfuerzo de todo el año vale la pena.  Por suerte tuve la oportunidad de vivirlo anteriormente en el 2014 cuando obtuvimos el bicampeonato de la mano de Guido, pero este año tiene otro significado. Este comienzo de año fue muy duro para todas, con lo de Sofi el equipo estaba muy mal. En la primera ronda del torneo apertura terminamos últimas, no podíamos encontrar el rumbo y estábamos muy desmotivadas. En el comienzo de la segunda ronda hubo un cambio de DT, volvió Guido y empezamos a ver los resultados enseguida. Para el torneo clausura trajimos a Betiana, un refuerzo que le brinda mucho al equipo, y con mucha garra y actitud conseguimos volver a ser lo que éramos y traer la copa a casa. Estamos todas realmente muy contentas”, dice esta defensora a punto de cumplir los 23 años, el próximo 17 de noviembre, quien agrega:

“Lamentablemente no tuvimos oportunidad de festejarlo en la pista. Nos enfrentamos contra Geba en la última fecha y empatando o ganando ya éramos campeonas porque Huracán que estaba a la par nuestra había perdido contra Argentinos.  No pudimos ganarle a Geba, fue un partido difícil y perdimos 3-1, pero todavía teníamos chances. Si Huracán ganaba la última fecha íbamos a una final, pero empataron así que el campeonato fue para nosotras.
Hubiese sido lindo dar la vuelta en nuestra cancha, pero la verdad es que cuando nos llegó la noticia del empate nos juntamos todas esa misma tarde a festejar en la casa del DT (Risas)”.

Para analizar las circunstancias que decantaron en el campeonato, explica:

“Hace ya varios años venimos trabajando con este mismo equipo, eso es muy bueno porque nos conocemos y tenemos mucha confianza entre nosotras. Este año se incorporó  Beti (Storto) nuevamente, ella ya había jugado el año pasado en el club, y su vuelta nos brindó ritmo y experiencia. Como dije anteriormente, los resultados se logran con el esfuerzo de todo el año, el cuerpo técnico es muy importante, además de los entrenamientos de Guido tenemos preparación física en patines con Juan Sangali y en zapatillas con Juan Freire, ellos son una parte fundamental de todo esto. Notamos mucho el tema de la resistencia en la pista, eso más los planteos del DT nos llevaron a ganar los partidos, y ganar te motiva para querer cada vez más. Así es como logramos el objetivo”.

Diseñadora gráfica recibida en la Escuela Da Vinci a principios de 2016, trabaja por el momento en un rubro distinto, y complementa sus horas junto al Hóckey.

“Empecé  a los 13 (bastante grande para arrancar este deporte jaja) y juego de defensora. Empecé porque mi papá también jugaba al hockey en el club y cuando nos mudamos acá a Ramos nos llevó a conocerlo. Vi un entrenamiento de los varones y enseguida quise arrancar. Juan Freire fue mi primer entrenador; en ese momento todavía no se presentaban categorías de femenino para jugar, así que solamente iba a entrenar. Después de un tiempito nos federaron y ahí arrancamos; me acuerdo que perdíamos todos los partidos por un montón!
La verdad, es hermoso para mi formar parte de esto desde los inicios, yo amo el club, tengo muy puesta la camiseta de Porte y creo que no podría jugar en otro lugar, así que espero que haya equipo para rato!”, expresa con entusiasmo y energía.

Su padre, quien le transfirió la pasión por el Hockey, se llama Hernán, su madre Carolina y tiene un hermano menor, Quimey, quien con 17 años también se sube a los patines, y juega tanto en Juniors como Reserva.

“Nosotros siempre fuimos de Ramos, pero éramos muy chicos, después nos fuimos a vivir un tiempo a Moreno, Francisco Álvarez y en el 2010 volvimos a Ramos”, añade.

Mencionó a Sofi, quien con su prematura partida atravesó el corazón de todo Porteño, especialmente a la familia de este deporte.

“Nosotras entrenamos siempre con Sofi, porque los entrenamientos son de a dos categorías, entonces los compartíamos. En 2015 ella jugó en la Primera todo el año así que compartimos equipo también”, refiere desde su rol como jugadora.

a conseguido el campeonato, comenta lo que sigue de aquí a final de año.

“Nos queda un torneo corto que es solo la ida. Son cuatro partidos y obviamente tenemos como objetivo ganar este también; son mismos equipos que en el Apertura y en Clausura, nada más que es solo la ida; Huracán, Porteño, Geba Ciudad y Argentinos”, dice.  como mencionó al principio, van por ganarlo  ratificar que el título no fue una casualidad, sino el premio al trabajo sostenido.

“El club fue y es muy importante para mí, viví toda mi adolescencia ahí, también conocí a mi mejor amiga Aldana y a mi novio Gonzalo jugando al hockey. Estoy de novia hace 7 años, el jugaba en la Reserva del club. Ahora ninguno de los dos juega más, soy la única que sigue (risas)”, cuenta Iara Moreno, capitana de una Primera que salió campeona,  reforzó el concepto que este 2017, a nivel deportivo, el Hockey de nuestra entidad estuvo intratable.