¡¡ES CAMPEÓN SUDAMERICANO!!
Estudiantil Porteño tocó el cielo con las manos. Ayer por la noche derrotó a Colorado Jundiai de Brasil en la gran final y se coronó campeón del Campeonato Sudamericano de Clubes de la Zona Sur. Los metropolitanos trajeron la copa a Argentina después de cuatro años sin lograrlo un equipo argento.
Fue una noche soñada para Estudiantil y fue el broche de oro a una semana más deseada aún. El equipo de Gabriel Espósito llegó a Uruguay con la mira puesta en la copa pero delante de él había varios favoritos: el campeón mundial Colorado y Jave de Uruguay –que hizo podio en la Copa del Mundo de este año– eran solo dos de ellos.
Pero la delegación confiaba plenamente en que ese largo proceso de años iba a dar sus frutos ayer en el coloso de Praga de la Ciudad de Mercedes. Estudiantil Porteño venía a hacer historia y no se iba a ir de tierras charrúas sin lograrlo. Era la oportunidad que estaba buscando para mostrar al mundo de lo que es capaz un proyecto a largo plazo como este.
La confianza también emanaba de la tribuna: más de cien hinchas viajaron desde Buenos Aires a alentar a sus representantes para que ellos se sientan locales… otra vez. Y así fue. El incesante aliento no mermó durante los cuarenta reglamentarios y la inyección anímica llevó a los jugadores a jugar el partido de sus vidas.
Un gol de campeonato le dio la bienvenida al match: Ignacio Crescio sacudió de atrás de mitad de cancha y la colocó por arriba del arquero brasileño. El empate llegó momentos después pero una corajeada de Simón Argain volvió a poner arriba a Porteño antes del intermedio.
El complemento arrancó perfecto: el campeón del mundo controlaba la posesión pero no lastimaba y los metropolitanos llegaban con peligro a la valla rival. Sin embargo, un error en una salida fatídica les dio el empate a los vestidos de rojo fuego que querían consagrarse bicampeones de la competencia.
Pero faltaba más. Faltaba el disparo letal de Nicolás Caamaño en un tiro libre que olía a peligro desde que el árbitro pitó el foul. Caamaño le pegó con alma y vida para poner el 3 a 2 y revestir de gloria a este club que sueña en grande y que tocó el cielo con las manos… pero quiere seguir subiendo.

Fuente: FATS