Para los logros que el fútbol viene cosechando en este tiempo, sin dudas la creciente base piramidal de las inferiores es una de las claves en su desarrollo, porque en su cantidad es donde la actividad se nutre para ir fortaleciendo los equipos. Con esa perspectiva, la actividad cuenta con un amplio espectro de profesores, quienes inculcan sus conocimientos y transmiten el sentido de pertenencia a sus dirigidos. Especialmente cuando de categorías pequeñas o escuelita se trata.

Es el caso de Federico Godino, quien llegó al club apenas con cinco años, y en la actualidad es el responsable de toda la tira FEFI domingos (7 a 13 años) y de FEFI sábados a la mañana (9 a 12 años).

“Empecé a entrenar en 1995 con el profesor de ese entonces,  Guillermo Reynols; jugué hasta el año 2004. En el 2006 me propone, a mis 16 años, darle una mano en la escuelita de 4 a 6 años. Es ahí donde conozco a Leo Amaya, hoy coordinador del fútbol y donde comienzo a trabajar con él en el 2007 hasta el día de hoy”, comenta Fede, haciendo un resumen de lo que fue el momento donde se acercó a Porteño y cómo comenzó a trabajar de entrenador.

“Mi llegada a Porteño es por cercanía; siempre viví a dos cuadras del club, y lo primero que hago es la colonia de verano. En fútbol recién en junio del 95 comienzo a entrenar, ya que físicamente siempre fui muy grandote y entrenaba con más grandes (risas). En el medio hice a la par un poco de básquet, pero el fútbol siempre fue lo que más me gusta”, agrega sobre aquellos tiempos iniciales.

Sobre ese momento, donde este deporte no estaba tan desarrollado como ahora, recuerda:

“Es una de las mejores etapas poder jugar al baby fútbol, más en este club; en ese momento la mayoría jugábamos en las dos ligas que teníamos (FAFI y FEFI). En el primer año estuve atajando, luego siempre fui jugador, podía ser delantero o defensor. En FEFI nos iba siempre bien, el torneo se disputaba los domingos a la mañana; en el 2000 y 2004 salimos campeones, y en ambos la suerte de salir goleador. En FAFI, torneo de los sábados a la tarde, siempre mal (risas), salvo el último año donde conseguimos el tercer puesto”.

Justamente, al no haber tenido unos buenos años en FAFi, se le pregunta cuál cree que fueron las condiciones observadas en él para invitarlo a sumarse al cuerpo técnico.

“No tardé mucho en hacerme cargo de una categoría; en el 2008 Leo nos dio la confíanza al profe que trabajaba conmigo (Nicolás Quintana, compañero como jugador de chico en el club) y a mi de estar a cargo de una tira. Una experiencia nueva y a la vez muy distinta, ya que estar a cargo de chicos es algo muy difícil. Tuvimos años buenos y regulares como todos, pero lo importante era la enseñanza, no solamente al deporte, sino en la formación de personas-jugadores; transmitir un poco la pasión y amor por este club y tener siempre una identidad que sea la de un buen fútbol. A medida que fue pasando el tiempo, uno se va formando, va adquiriendo nuevos conceptos y trata de aprender siempre cosas nuevas, escuchar a Leo y seguir sus pasos son la principal característica. Lo tomo siempre como un buen ejemplo a seguir”, expresa Federico.

Junto a sus labores como entrenador, trabaja en el Registro del Automotor; de lunes a viernes por la mañana, lo que le permite no solo enseñarle a sus jugadores, sino poder estar presente los fines de semana en las abultadas agendas de competencia. En estos desafíos no está solo: lo acompaña desde hace seis años Salomé, con quien convive desde hace tres y medio.

“Al principio nos manejábamos no con más de 100 chicos, era hacer magia tratando de cubrir lugares; hoy por hoy estamos alrededor de 250  en todo el fútbol infantil, y creo que el incremento es el boca a boca, de lo que se labura y trata de lograr. Siempre un jugador tiene un amiguito del colegio que quiere jugar y es así donde nuestro trabajo se hace conocido, porque si el trabajo es malo, ningún padre o jugador nos va a recomendar”, afirma.

Y también una realidad: el notable momento de una Primera campeona a nivel Nacional y Sudamericano, ayuda en si mismo a la curiosidad de muchos de ellos por acercarse a jugar.

“Sin ninguna duda, lo que logró la Primera del club hace que vengan jugadores de todos lados, y no importa la edad. Es un combo de todo, de los buenos resultados y del buen trabajo; repito, no solo en el deporte sino también en la formación de jugadores y personas”, asegura.

Se le pide un balance sobre este 2017 en las categorías a su cargo.

“Este año, a nivel club nos fue muy bien; a nivel categorías logramos el primer puesto en categoría 2010 (7 años) y en categoría 2008 (9 años), en la categoría 2009 (8 años) el tercer puesto, y a nivel club logramos el segundo en la tabla general. En lo personal siempre es lindo pelear entre los primeros puestos siempre y cuando sea jugando bien, y es lo que pudimos lograr. También tuve la suerte de poder estar a cargo de la primera y reserva de la tercer tira de futsal, una linda experiencia”, comenta.

Momento de aprovechar sus años dentro del Futsal, para pedirle una opinión sobre este momento.

“El Futsal está pasando por su mejor momento; la tira élite consiguió ganar casi todo, y torneos muy importantes, la tira B es su segundo año, pero con un plantel renovado en su totalidad. Solo quedó un jugador del año pasado y lograron el segundo puesto y ascenso a la division B. Y la tercer tira, en la cual estoy a cargo desde agosto, en su primer año y con un plantel nuevo, se metió entre los primeros 8 del torneo; todas las tiras tienen en común una formación en las inferiores con respecto al deporte: se trata que todas hablen el mismo idioma para cuando lleguen a primera, estén preparados para afrontar los desafíos”, señala.

Sin dudas, la posibilidad de tener primeras integradas casi en su totalidad por jugadores que comenzaron en el club a la edad de ellos, le ayuda como profesor a inculcarle a los pequeños, que con esfuerzo, constancia y sacrificio, pueden en un día no lejano, estar en ese sitial.

“Tal cual, nosotros tratamos que los chicos de 11 a 13 años, tengan reglas de juego muy parecidas al Futsal. Traten de hacer lo mismo de inferiores y en Primera; eso hace que al momento de llegar a las inferiores no lo hagan sin conocimiento del deporte, y estén nutridos de conceptos. Y claro que mostrarle a los chicos lo logrado por los mayores es un espejo o un ejemplo a seguir, para decirles que en un plazo de cuatro a seis años están jugando en Primera”.

Federico Godino, uno de los responsables del notable momento de nuestras bases en el Futsal.