Nicolás Ostrovsky es entrenador de la escuelita del Futsal; llegó a Estudiantil Porteño a principios de año, luego que Leo Amaya le invitara a sumarse. Ambos se conocen desde hace muchos años, en sus roles de docentes y formadores, por eso Leo no dudó cuando fue a buscarlo.

“A Leo lo conozco desde el año 1993; fuimos juntos a la secundaria y somos amigos de la vida. A Porteño he venido muchas veces a fiestas, reuniones, y hoy tengo la posibilidad de formar parte del plantel de profesores y trabajar con un amigo. Eso lo hace diferente a otros trabajos, el compromiso es mayor todavía….quizá en años anteriores nunca me sumé a su equipo porque estaba con otros proyectos y este año lo pudimos hacer”, comenta quien por sobre su nombre de pila, todos lo conocen como El Ruso. Tiene a su cargo desde la categoría 2004 hasta la 2011/12, compitiendo en este año que ya se termina, en la Liga FEFI, los sábados a la mañana.

Nicolás es un hombre con una vasta trayectoria en la formación y docencia.

“Estoy en la parte de Iniciación Deportiva y la parte recreativa hace muchos años, y es por eso que creo estoy en este lugar más de escuela y enseñanza que la parte más competirá. La categoría más chica (2011/12) tenemos una que compite los sábados y después tenemos la parte más ” escuelita’, donde hay chicos desde 3, 4 años, quienes para nosotros son la parte fundamental.  Para que ya desde esa edad puedan disfrutar del fútbol de manera recreativa y distendida, los chicos deben venir a jugar, divertirse con sus amigos y de a poco ir viendo los progresos. Ese es nuestro objetivo, que se diviertan, sean amigos , aprender valores y que vengan corriendo a saludarnos (risas). Con estas consignas, el objetivo está cumplido; después de a poco y con su respectiva maduración, irán mejorando técnica y tácticamente”, comenta.

La pregunta gira en torno a la cantidad de niños con los que trabajó, y si ese número mermó o creció con el transcurso del año.

“Empezando por la categoría de jardín, la cual se debe estar siempre innovando y dándole estímulos nuevos para que los chicos no se aburran, fue muy bueno. Comenzamos el año con doce chicos; algunos ya estaban del año anterior y estamos terminando con veintisiete, y todos con ganas de seguir. Además, con muchos progresos, nosotros lo vemos y mismos los padres nos lo comentan; después en las otras categorías también fuimos incrementando chicos con el correr del año y lo más importante, más allá de los resultados del torneo, que pudieron haber sido buenos o regulares , ninguno abandonó durante el año. Eso a veces suele pasar, esta vez no nos pasó”, asegura el Ruso.

¿Cuál es su función primordial como entrenador de niños tan chicos, principalmente en un deporte tan caníbal en nuestra sociedad como el fútbol?

“Principalmente que les guste jugar a la pelota, ganas de estar con sus pares, explicarles que se juega en equipo, valores de amistad, respeto, compañerismo. Tanto el compañero como el”amigo” del otro equipo, quiere divertirse como él. Junto con eso, técnica básica de pase y recepción primeramente, que es la base de toda la carrera de fútbol infantil y en un futuro fútsal. Después, posiciones tácticas sencillas y reglas de juega básicas, tratando siempre que al finalizar la clase, se lleven algún concepto o dato, que lo recuerden en la siguiente. Se los explicamos a veces como un cuento y así lo van asimilando”, explica.

Hace un balance sobre como les fue a los equipos que están a su cargo.

“Este año competinos en la liga de FEFI sábado matutino, presentando categorías 2011/12, 2009/10, 2008/7, 2006/5, 2004. Cabe destacar el compromiso de los chicos y de los padres, quienes siempre nos acompañaron a todos lados y hemos presentado los equipos durante todo el torneo. En algunas categorías nos fue muy bien ganando partidos a clubes de mayor jerarquía a nivel futbolístico, que nos permitió ver el progreso del año y en otras los resultados quizá no fueron tan buenos, pero en la segunda mitad se vieron grandes progresos. Eso para nosotros es muy importante; obviamente todos queremos ganar, pero a veces los objetivos y  logros los medimos de otra manera”, asegura.

Para el final, sus sentimientos luego de su primer año en Porteño.

“En el club me sentí excelente, con una libertad impresiónante para poder trabajar y proponer cosas desde la subcomisión de fútbol, hasta el coordinador Leo Amaya, quien a pesar de ser amigo, mi compromiso era doble con él y con el club. No quiero olvidarme de nombrar a Chiqui Crescio y santiago Romano, dos profes que juegan fútsal y me dan una mano en la parte de jardín. Yen especial a Gastón Kormacher otro chico que juega en el club desde los 5 años;  con sus jóvenes 17 años, hace un tremendo laburo como profe y los dos manejamos lo que es la Tira azul de escuela”.

Nicolás Ostrovsky, responsable de la escuelita y los mas chicos del futsal. En sus manos, nada menos que la formación de los futuros jugadores de una actividad con un 2017 inolvidable.