Contábamos como adelanto, el hecho que Tomás González se consagró goleador del certamen metropolitano de Hockey sobre Patines, tras una última fecha donde al enfrentar a Geba, convirtió ocho goles, que le permitieron culminar la temporada como máximo artillero, no solo de Estudiantil Porteño, sino de la Federación.

“Fue más que nada anecdótico. Fuimos el pasado martes a la cancha de GEBA B a disputar el último partido del torneo clausura del Metropolitano. Ya sin chances de conseguir el título y sabiendo que yo estaba peleando por el goleador, cómo mini objetivo, a mis compañeros se les ocurrió de tratar que yo marcará la mayor cantidad de goles posibles. Y así fue, el partido terminó 12 a 6 a favor nuestro y me tocó anotar la mayoría de los goles. Para los que no conocen el hockey, no es tan anormal anotar esa cantidad. Al ser un deporte muy dinámico, se ocasionan muchas situaciones de gol por partido”, comenta Tomás, quien además de jugar en el equipo superior, entrena las categorías Infantil, Prejuvenil y las juveniles femeninas.

Referido al tema que sus compañeros buscaron como objetivo del encuentro ante Geba, ya al margen de pelear por el título, de ayudarlo a coronarse goleador, deja constancia del gran grupo humano que componen.

“De eso no hay duda. La realidad, somos un grupo de amigos que se junta tres veces por semana a entrenar y los sábados sale a competir. Todos lo hacemos porque nos divierte jugar a este deporte y  se multiplica cuando lo hacés con amigos. Nos conocemos todos desde los 5-6 años y compartimos muchas cosas; por ejemplo, inferiores con Porreca, Ipiñazar y Lannes; y mirábamos a los Cornejo jugando en Primera. Hoy jugamos todos juntos en un mismo equipo, disfruto mucho este momento y se ve reflejado en los resultados. Me parece que la definición de equipo es esa: en cada circunstancia establecer un objetivo y hacer todo lo que esté a nuestro alcance. Si debemos poner nuestro cuerpo para tapar una bocha y evitar que ese tiro sea gol, no tengas dudas: lo vamos a hacer, afirma con convicción.

Se le pide, ya culminada la competencia, un balance de lo que fue este 2017.

“Es realmente bueno. En febrero, comenzamos la pretemporada, la cual fue muy dura por cierto. Sabíamos que habían varios equipos del Metropolitano bien reforzados, y por eso este año iba a ser un campeonato muy disputado. Esto hizo motivarnos aun más por lograr buenos resultados, y sobre todo llegar a un buen nivel hockistico. En mayo comenzó el torneo Apertura; se juega ida y vuelta, un total de 18 partidos y de ahí sale el campeón. Hacía mucho que no se veía un torneo tan peleado… del segundo puesto para abajo porque el primer puesto siempre fue nuestro. Ganamos 17 partidos y perdimos solamente 1. Anotamos 111 goles y sufrimos 42. Le sacamos 8 puntos de ventaja al segundo y 18 al tercero. La segunda parte del año se nos hizo un poco tediosa, nos relajamos  y no pudimos ser tricampeones. También participamos del Torneo Argentino en San Juan. Lo juegan los mejores cuatro equipos de cada provincia. Perdimos en cuartos final por 2 a 1 con Centro Valenciano(SJ). Más allá de ser una buena actuación, sabemos que estamos para más al nivel nacional y el año que viene tendremos otra oportunidad para demostrarlo”, expresa.

Ya enfocado en su rol de entrenador, momento de hablar con respecto a los equipos que están a su cargo.

“Hoy en día estoy a cargo de cinco grupos de chicos: tres categorías femeninas y dos masculinas. En cuanto a resultados competitivos, no ha sido un buen año. Entiendo que no es objetivo primordial conseguirlos en inferiores, pero esto no deja de ser un juego, donde el objetivo es anotar más goles que el rival. Aún me queda como cuenta pendiente poder festejar un campeonato como entrenador. Pero en esta tarea no importa lo que el entrenador quiera, sino importa lo que es mejor para los chicos y si hoy toca perder a costa de un mejor avance en cuanto al aprendizaje de los jugadores, así será. Traté que mis jugadores entiendan sobre la importancia de entrenar; es la respuesta a todo. Si están tristes porque perdieron o porque fallaron tal situación, toca entrenarse mas para no volver a sentirse así. Y si están felices porque han anotado un gol lindo, o han conseguido un campeonato,  entrenarse para volver a experimentar ese sentimiento”, afirma.

Entonces, se le consulta sobre los objetivos de la temporada próxima junto a sus dirigidos.

“Los objetivos para el 2018 como entrenador, serán los que charlemos entre los miembros de la subcomision, el coordinador y los entrenadores. Siempre coinciden en lograr distintas aptitudes deportivas y humanas dependiendo de la edad de los chicos. Por ejemplo, en categorías bajas se insiste en que los chicos tengan un buen dominio de patín y lograr llevar la bocha correctamente. A medida que suben, esos objetivos se van dificultando; no se dejan de lado los objetivos para una buena funcionalidad del grupo humano. Ser buen compañero, tolerante, apoyar en los momentos dificiles, entre otros aspectos”, concluye.

Tomás González, el goleador del metropolitano. Integrante de un equipo solidario, ganador, que va por un año con desafíos de seguir instalándose en los ámbitos más altos del hockey argentino.