«Este año fue un desafío la verdad; después de tantos años acostumbrados a una forma, con gente que conocés con solo mirarte. El hecho que se sume gente con experiencia y que traigan sus costumbres, fue un lindo desafío y de crecimiento personal poder acompañar al grupo durante todo el año. En lo deportivo, aprendí muchos conceptos y formas de llevar el deporte, asi que sin dudas fue de crecimiento constante, alternando buenas y malas, pero tratando de sacar lo mejor de cada momento»

De aquel equipo que hizo historia nacional y sudamericana, quedan pocos jugadores. Y uno de ellos es Diego Aguilera, el delantero que supo adaptarse a los nuevos conceptos vertidos por un flamante cuerpo técnico.

Y como bien lo explica en la charla dada durante la primer semana de este flamante 2023, lo aprovechó para aprender y progresar.

«Sin dudas que fue la primer gran experiencia del plantel, el hecho que se sume gente nueva, pero si algo sabia, era que como capitán me tenia que hacer cargo. Era acoplar a quienes se sumaban, y consolidar el vestuario. Por suerte no fue tan complicado, se sumó gente de experiencia con recorrido en muchos vestuarios, y la sensación y las primeras palabras de ellos fue que se sentian de toda la vida acá. Con el correr de las semanas, los asados y los momentos compartidos, eso se fue consolidando y por suerte hoy caminan por el club y sin dudas parece que son de toda la vida. Y no hay nada mejor que todo aquel se sume o esté con nosotros, lo sienta así; ojalá se pueda seguir transmitiendo esa sensación año tras año, con los nuevos o con los chicos que se vayan sumando de inferiores al primer equipo», añade a la primer consulta sobre ese proceso inevitable de cualquier grupo humano en busca de amalgamarse.

Y el transcurso del año decantó en el ansiado ascenso, con una llave final que en los números, distó mucho de varias etapas con sufrimiento.

«Me vinieron un monton de sensaciones, de sentimientos, y recuerdos a la mente; y  siguen cayendo con el correr de los días. Si bien siempre supimos que queriamos transmitir la pertenencia y el vinculo con el club en las siguientes generaciones, el paso a AFA y todos los cambios que fueron surgiendo con una pandemia en el medio, hizo que todos tengamos que sortear diferentes obstáculos. Entonces te imaginarás, llegar adonde llegamos y conseguir lo que se consiguió, no es poca cosa. Pero nos preparamos para esto y sabíamos que no se nos podia escapar, de ahi todo lo que uno puede llegar a sentir, es inexplicable en palabras», describe con las emociones aun a flor de piel ante el logro tan deseado.

Sobre el cotejo final contra Comunicaciones, comenta:

Si bien en el resultado se vio esa diferencia, el partido fue durísimo. Ellos tienen un buen sistema de juego, lo hacen muy bien, pero creo que la clave estuvo en el primer partido. Logramos la diferencia de visitante, para despues de local, seguir con la misma sintonía, ellos arriesgando mucho más para una instancia así y ya con eso teniamos mucho a nuestro favor. Pero en el global, hicimos que todos los detalles fueran para nosotros, no dejamos escapar nada y eso lo pudimos reflejar en el resultado».

Segundo año en la AFA, tras uno inicial donde se quedó afuera en la primera instancia de eliminaciones mano a mano.

«Sabíamos que íbamos a sufrir el cambio; como te decia, sorteamos muchos obstáculos, pero la unidad y la fortaleza del grupo era plena. Eso hizo que estemos convencidos, se nos escapó en los penales, pero nos dejó la sensación que estaba a nuestro alcance y era posible.
Este año, si bien el cambio de cuerpo técnico fue brusco, hizo que todos arranquemos de cero y ninguno se relaje para que el entrenador sepa que todos estábamos a la altura de la competencia. Algunos tardaron más y otro menos en adaptarse a las nuevas formas, pero fue positivo, para el crecimiento personal de cada uno y en lo grupal. Después en cuanto a resultados, sabíamos que el hecho de pelear ya dependía de nosotros, los rivales con la actuación del año anterior sabian que eramos un rival que competía fuerte y en nosotros estaba el no relajarse en ningun momento del año», rememora Diego.

Entonces se le pregunta cuando fue que sintió realmente la posibilidad de ir por el premio grande.

«Desde el año anterior teníamos esa sensación, que manteniendo las bases y el grupo unido era dificil que se nos escape o al menos pelear hasta el final. Si me preguntás a mi, desde el primer viaje a Rosario en la fecha 1 del torneo, estábamos convencidos de que iba a pasar, pero habia que demostrarlo en la cancha, en cada pelota y eso fue lo que hicimos durante el año. En cada cancha salimos a demostrar eso, y creo que lo hicimos, alternando buenas y malas, y sufrir complicaciones de la vida misma, pero lo hicimos», responde.

Hubo una noche donde todo parecía que se desmoronaba, no tanto en lo futbolístico sino en lo anímico y emocional: la derrota de local en los últimos minutos ante Deportivo Merlo de local, que les hizo perder la punta que otorgaba el ascenso directo, y ya desde allí depender de otros.

«En ese momento sentí tristeza por la gente que fue a vernos y no le pudimos dar una alegría. Pero en ningún momento teníamos dudas sobre nosotros, sabíamos que lo íbamos a sacar adelante, que fue un traspié, algo que quizas no estaba en los planes, pero la fuerza y la unión del grupo hizo que tiremos todos de la misma soga y nunca dudar de nosotros. Por suerte después definimos dos series de local, y vivir esa alegría con la gente, con nuestra gente, es algo único», sostiene.

Al momento de destacar virtudes del equipo para salir adelante y conseguir el ascenso, enumera:

«Sin dudas, lo principal fue la fortaleza grupal que fuimos construyendo y consolidando. De esa manera, se fueron creando otras claves, como la solidaridad, el compromiso y las ganas de mejorar que tuvimos. Logramos que el convencimiento  se consolide y se pueda plasmar adentro de la cancha».

Un merito para destacarle, es no haber bajado los brazos ante la llegada de algunos jugadores en su puesto, con muchísimo bagaje y experiencia en estos tipos de torneos.

«Para nosotros es un placer enorme que personas con tanto recorrido quieran sumarse, quiere decir que ven con buenos ojos el club y que vamos por buen camino. La verdad, donde se forjen buenas relaciones, que sumen a la competencia interna, siempre tomé las decisiones para sumar desde el lugar que me toque. Asi lo tomó cada uno, porque desde hace tanto tiempo que estar en el club es algo más que jugar, es el día a día, es sobreponerse a los problemas con mi compañero ayudando, es compartir momentos inolvidables, es la vida misma en nuestra casa. Jugar es un lujo que quizás nos damos, pero sin duda, lo más importante es pertenecer», describe.

Y ahora, el 2023 lo tendrá a Porteño compitiendo en la C.

«Lo principal es siempre competir al máximo donde nos toque, la categoria que sea en el momento que sea. Queremos transmitir eso, de esa manera ya son los detalles los que te permiten ir subiendo de categoria; para eso debemos crecer día a día, entrenamiento a entrenamiento y con eso las cosas van a pasar. Si toda la estructura de la actividad está alineada como está, sin dudas las cosas buenas van a venir», comenta.

Para el final, pide agregar un sentimiento.

«Esto que se consiguió este año, viene trabajándose desde hace mucho tiempo; si bien se logró con este grupo de personas, hubieron algunos locos que lo soñaron y pertenecen desde algun lugar a todo esto. Sin ellos no se hubiera iniciado, ni sostenido la actividad;  hoy vemos los frutos y la frutilla en el postre, pero hubo mucho sacrificio antes, y seguro tiene que haber una continuidad para que haya muchas frutillas más».

Diego Nicolás Aguilera, el capitán del equipo que logró el ascenso, e inscribió el nombre del club entre los que lograron sus objetivos este año, en la Asociación del Fútbol Argentino.