Anahí Gimenez tiene apenas 13 años. Una niña, que sin embargo, no se intimida al compartir canchas y vestuarios con y contra jugadoras más grandes. Efectivamente, es una de las integrantes de la Primera del Futsal de Porteño, la cual tuvo una variada e interesante actividad en este 2017 que ya se va, y proyecta el próximo con expectativas de seguir progresando.

“Cuando comencé, en El Burrito Martínez, ya jugaba con chicas más grandes que yo; entonces eso me dio mayor experiencia. Los que me convocaron por primera vez fueron los profesores Lucia y Pablo, para debutar en Primera. Lo que sentí fueron nervios y emoción porque la Primera tiene un juego más brusco al de las juveniles”, comenta esta pequeña, dueña de una versatilidad interesante, que la lleva a desempeñarse en diferentes posiciones, según el equipo donde esté: líbero en las juveniles, ala en reserva, y misma posición o pivot en el plantel superior.

“Mi rol es armar el juego con las juveniles; cuando juego de Ala mi función es ayudar en la presión de arriba o de abajo, según donde este la pelota. Y cuando juego de Pivot mi rol es presionar arriba, a la hora de la salida del oponente”, explica esta jovencita que vive en Villa Luzuriaga junto a sus padres Gabriel y Gisela, y su hermano Lautaro.

A pesar de haber comenzado a practicar fútbol con escasos ocho años, anteriormente practicó varios deportes.

“Realicé todos los deportes, porque no encontraba ningún lugar donde realizar fútbol femenino. Y a mi siempre me gustó el fútbol, eso es lo que me llevó a comenzar en el Burrito. Antes, hice Macronatacion (a los 6 meses, hasta los 4 años), después Gimnasia Artística (por 2 años), Tenis, Hockey Sobre Césped y Natación”, comenta esta hincha de Vélez, quien pasó a segundo año de la secundaria, en la Escuela Modelo Devon, de la zona donde vive.

Sin dudas, cuenta en la Primera con el apoyo de sus compañeras más grandes.

“Siempre lo tuve y me cuidaron; en cuanto a las rivales, me han tirado una patadita de mas, ya que siendo chiquita juego a la par sin sentir miedo”, afirma con la misma convicción con la que se desenvuelve en las canchas.

 

Momento de pedirle un balance sobre los equipos donde jugó.

“En Juveniles quedamos en tercer puesto, con Reserva y Primera terminamos séptimas; pero luego tuvimos un torneo por Copa de Bronce (en Reserva y Primera) en el que terminamos primeras con ambos equipos. Eran cuatro equipos, nosotras y 3 más; jugamos de local y visitante. Con Primera ganamos todos los partidos y con Reserva empatamos 2 y el último lo ganamos, quedando así con las dos categorías en primer puesto”, comenta.

Ya con la cabeza en las vacaciones, para luego pensar en lo que vendrá, habla de los objetivos por afrontar.

“Comienzo la pretemporada el 1 de Febrero, con ganas de terminar en primer puesto con Juveniles y dentro del tercer puesto con Reserva y Primera”, asegura con la franqueza y frescura de sus trece años.

Anahí Giménez, la pequeña jugadora de una Primera femenina que busca asentarse, progresar y acrecentar en cantidad y calidad su impronta en Estudiantil Porteño. Sin dudas, como en todas las actividades del club, lo van a conseguir.