El 51° Campeonato Argentino de Karate disputado en Córdoba, dejó la gran participación de los tres representantes de Estudiantil Porteño. Entre ellas, la de Alejandro Sozzi, quien repitió lo realizado unos meses atrás en Tucumán, y se consagró campeón nacional.

“La decisión de mi participación fue bastante repentina. Si bien estoy entrenado, me estoy recuperando de la rotura parcial de un ligamento de mi rodilla, y todavía no estoy bien. De hecho, sentí bastante dolor durante la competencia. Mas allá de eso, me apasiona el Karate y sentí muchas ganas de acompañar a los chicos que también participaron y a mi Maestro Oscar Rodríguez.

Realicé tres instancias de competencia, donde me sentí bastante enfocado. Desde ya,  sentía los nervios propios de ser parte de cualquier competencia. Pero el desafío está ahí, el de superarlos y las limitaciones que uno se impone, y tratar de hacer algo parecido a lo que uno repite cientos de veces en la práctica de Dojo. Fui de menor a mayor en la ejecución de los Kata que seleccionamos con Sensei, y siempre enfocado en que iba a lograr superar cada instancia para hacer el siguiente”, señala Alejandro mientras transcurre sus horas en el trabajo. Se desempeña en la Superintendencia de Entidades Financieras en el Banco Central de la República Argentina.

“Es importante visualizar una situación de éxito, más allá de ser realista con las propias limitaciones que uno cree tener. Me visualizaba superando cada etapa, lo cual es una enseñanza de mi Sensei, ya que él confío en mí antes que yo mismo. La mente es fuerte en este sentido. La final estuvo interesante, el otro competidor hizo una buena ejecución de un Kata complejo. Yo hice lo mío con un lindo Kata que tiene buenas transiciones y cambios de ritmo, y tuve la fortuna de ganar 2-1 por decisión de los jueces”, agrega con respecto al momento de consagrarse campeón.

Vive en Ramos Mejía, cerca del club, junto a su esposa Daniela, y sus hijos Santiago (15) y Julián (9), quienes también entrenan karate en Porteño.

Sus inicios en este deporte, sin embargo, tuvieron otros orígenes.

“Comencé la práctica de Karate, de chico. Tendría menos de 10 años, cuando le pedí a mi papá que me lleve a practicar con él. Es un ídolo para mi, siempre lo veía volver a casa, muy cansado luego de sus prácticas, muchas veces aun con su karategi puesto y con rastros de fuertes entrenamientos. Yo quería ser como él. En esa época no era habitual encontrar Dojos en los que se enseñara a niños, así que llegué a mi adolescencia entrenando siempre con adultos, lo cual no fue fácil. Así fui siguiendo a mi papá, quien me contagió la pasión por este arte marcial. En realidad no pude seguirlo, ya que nunca se detuvo, y hoy a sus 76 años sigue practicando con una vigencia extraordinaria. Por distintos motivos deje la práctica durante veinte años, y hace casi cinco llegué a Estudiantil Porteño, en busca de un buen Maestro para mi hijo Santiago, quien me había pedido que lo lleve a aprender Karate, como yo le pedí a mi padre aquella vez”,expresa mencionando la admiración hacia Don Alberto, sin dejar de nombrar a Doña Carmen.

“Siempre me bancó en esta “locura”, al igual que mi esposa. Sin ellas no se llega muy lejos”, añade.

Respecto a su gran año, dice:

“Los resultados de este 2018 son increíbles. Obtuve también otra medalla de oro en el Nacional de Karate celebrado en Tucumán en el mes de mayo (Copa Jardín de la República). En Porteño encontré a Sensei Oscar Rodriguez. Un gran Maestro, con un linaje envidiable, gran persona, generoso, dueño de una técnica pura, de una mirada que deja ver que entiende todo, y de una palabra que siempre deja un mensaje profundo. Sabía que era el lugar para mi hijo, y también fue mi lugar. Me siento muy afortunado de haber llegado al club para formar parte de la familia de Karate que allí había”.

Con representar a Porteño, comenta:

“Es una responsabilidad y un honor poder representar a mi Sensei y a una institución tan importante y tradicional como Porteño. Me pone muy feliz”.

Ya con el tramo final del año, la consulta sobre sus próximos objetivos.

“Tendría que parar un poco para recuperarme de mi lesión de la rodilla y así tratar de estar listo para el Nacional que se hace a fin de año en el CENARD (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo)”,señala.

Y en relación a sus sueños por cumplir en esta disciplina, afirma:

“Tengo 47 años…mis sueños están cumplidos. Mi objetivo es llegar a un nivel en el que pueda disfrutar más la competencia, con menos nervios, y eso va a ser cuando pueda ejecutar un Kata en un torneo, de la misma forma en que lo hago en mi Dojo con mis compañeros de entrenamiento. Deseo seguir entrenando mucho tiempo junto a mis hijos, mi Sensei y mi Familia de Karate”.

Alejandro Sozzi, nuevamente campeón argentino de Karate. Esta vez, en Córdoba, en el marco de una nueva edición del Campeonato Nacional. Otro orgullo del club.