Bien entrada la madrugada del viernes, y Agustín sigue contento por lo conseguido unas horas antes, cuando al atajar el quinto penal, y tras la conversión de Lucas, la Primera Roja sorteó un durísimo escollo, y clasificó a los octavos de final.

“Si,fue un partido durísimo; ellos pusieron mucha garra durante todo el partido.Si bien tuvimos varias oportunidades, la mayoría fue de contraataque. El gol de ellos fue un remate de lejos, que me agarra a contrapierna y no pude reaccionar; después no pudimos meter la pelota, pegó en  todos lados pero nunca ingresó. Y si, después de atajar ese penal, este es uno de los momentos más felices de mi vida”,afirma con la frescura de sus 18 años, aún con los sentimientos a flor de piel, tras haberse convertido en el héroe de Porteño en una noche inolvidable.

“Yo estaba seguro que alguno atajaba, además de cinco penales, la toqué en cuatro, y el último lo saqué”, agrega.

En referencia a que en los partidos anteriores habían sido una aplanadora en ataque, y aquí solo convirtieron uno, se le pregunta si el equipo no funcionó como otras veces.

“No, para nada, simplemente no entraba, pero nosotros nunca dudamos que podíamos ganarlo”, responde.

Con relación al hecho de haber estado cerca en los cinco penales, la consulta sobre si tiene un método de entrenamiento que lo transforme en alguien especialista.

“No, es solo intuición. Durante los entrenamientos, estando más frío, puedo llegar a pensar donde irá la pelota; pero en esta ocasión,solo en dos pensé adonde ir.En la que patea el zurdo, me acordé de un DT, Alan Bazarian, quien me dijo que siempre patea cruzado, y casi lo atajo. Y después en el quinto, decidí quedarme parado, porque cuando pateó la primera vez, fue abajo e intuí que iba a llegar”, señala. Llegó y luego le dejó la posibilidad a su compañero, para marcar y desatar la locura.

Vive en Lomas del Mirador con su mamá Karina, y varios días en la semana,lo pasa en la de su padre Gustavo. De manera entrañable, dice:

“Mi papá me acompaña en cada momento que juego; mi mamá me apoya siempre desde afuera, porque por distintas razones no puede ir”.

Estudia el último año de secundario técnico en el Colegio Nuestra Señora de Fatima, y a la vez está cursando el CBC en la Universidad de Buenos Aires, para ingresar en la carrera de Medicina.

“Estoy viviendo una de mis mejores semanas, este es un gran grupo,no paro de reirme; y con respecto a lo futbolístico, me siento muy bien, y trato de dejar la vida en cada pelota”,expresa.

Comenzó a jugar a los 12 años, cuando salió del baby, pero aún en esas categorías menores actúa como arquero.

“Fue por casualidad; un día faltó el arquero, dije que iba yo, y acá sigo,nunca más salí”, comenta.

Para el final,la pregunta sobre si tiene algún referente en el arco del futsal.

“Pasa que cada uno tiene su estilo, entonces es difícil tomar un solo referente. Desde que estoy en futsal, fui tomando cosas de todos los arqueros que fui viendo, y me fui formando como soy ahora. Aunque me ayudaron mucho quienes hoy están en la Primera del club,porque de ellos saco cosas”.

Agustín Rojas. En la noche del jueves, se vistió de héroe, para que la Primera Roja pase a octavos de final. Y sigan en la búsqueda de más.