«La realidad, yo estaba buscando club. Este año que pasó no pude estar en ningún equipo porque los horarios de la preceptoria y de los clubes no me coincidían. Y cuando me estaba dando por vencido, me llega un mensaje de un tal Fede Godino diciendo que tenía mi currículum, si me.interesaba una entrevista y allá fui. El club hermoso que tenemos me impactó, la predisposición a arreglar horarios, más lo que Fede me propuso para este año, me terminó de cerrar todo y por suerte acá estamos»

Quien cuenta su llegada a Estudiantil Porteño es Matías Cafferata, nuevo entrenador de la Primera y Reserva del Futsal femenino.

En una temporada de profundos cambios en la actividad de mujeres, el arribo del DT es uno de ellos.

«Mi currículum llegó gracias a un compañero mío de trabajo. Soy preceptor en el profesorado Ward y la familia de mi compañero hacen actividades en el Porteño. Asi que le dejó mi contacto a Eugenia (Toscano) que es parte de la comisión», continúa diciendo, haciendo mención a Juan Ignacio Lucio López, socio del Club junto a su mujer Yenni y sus dos hijos.

Antes de su llegada, Matías tenia experiencia previa en la dirección técnica de equipos femeninos.

«Morón femenino fue donde más estuve. Arranque allá por el 2020 una semana antes de la pandemia, a cargo de las mayores: Primera, Reserva y Única en la Liga de Honor, la misma que vamos a competir este año con Porteño. Después estuve en Morón femenino AFA como profe físico de las categorías menores.. técnico de Cuarta y ayudante de Primera y Tercera».

Y también en masculino:

«Estuve un año con Unión Italiana en liga, también con los mayores y en Juventud Unida de Ciudadela con la Tercera de AFA».

Se lo consulta sobre lo que encontró apenas asumió como responsable técnico.

«Las vine a ver el último partido que jugaron el torneo pasado, y un par de entrenamientos. Creo que tenemos un buen nivel, vamos a hacerle partido a todos los equipos que nos pongan en frente. Obviamente trabajar en algunas cosas puntuales como los espacios, teniendo en cuenta que todas las canchas de este año son más grandes que las están acostumbradas a jugar, pero nada que no se solucione.. Lo personal es lo más difícil de ver, hasta que nos conozcamos mejor y pasemos más tiempo. La clave es formar más que un equipo, un grupo. Que tengamos el mismo objetivo y nos sintamos parte de lo bueno y también nos acompañemos en los resultados negativos», expresa.

Trayendo experiencia en ambos géneros, la pregunta es cuáles son las diferencias, si existen, entre dirigir mujeres y hombres.

«Muchas veces rompiendo el pensamiento común. En lo humano es más difícil hacerle entender a un jugador que no es Messi.. que no se las sabe todas y debe seguir aprendiendo; sacarle ese egocentrismo, aún siendo el mejor del plantel. ¿ Por qué ?, porque los varones nacemos con una pelota en los pies y jugamos al fútbol en la escuela, el club, la calle etc. Con relación a las chicas, al menos las que ahora están en primera, por suerte la cosa es distinta, no nacieron con la impronta del fútbol. Entonces la que hoy viene a un club es porque le interesa aprender y está más dispuesta a eso», describe.

Tal vez suceda en otras instituciones, pero en el Futsal de Porteño la relación  excede lo deportivo y se suma a lo humano y vida cotidiana.

«La verdad que si. Lo poco que las conozco son un grupo muy querible, me hicieron sentir cómodo desde el primer día y banco que tengan buena relación fuera del club. Y hay que generar que eso siga y crezca para también jugadoras más jóvenes, quienes seguramente se sumen a las primeras. Cuando me presenté les pedí compromiso para el club y respeto entre ellas y conmigo, y de mi parte les voy a dar lo mejor, sin dudas. Obvio me puedo equivocar, pero siempre voy a darles a ella y al club lo mejor para crecer», afirma Matías, quien vive junto a su mujer Valeria y su perra Blanca

Para el final, la pregunta sobre las expectativas en cuanto a resultados.

«Las expectativas resultadistas son a mediano y largo plazo. Lo primero es armar el grupo y que nos entendemos en ideas y sus necesidades. Este año vamos a competir en Liga de Honor, una liga nueva con canchas grandes. Equipos grandes como Boca, Racing, Independiente y al menos la primer mitad del año es adaptación a eso, que parece poco pero ir a jugar contra un equipo grande te mueve algo. Ajustar maneras de juego y aplicar las ideas que traigo y quiero implementar. Después si, dejar a Porteño en lo más alto y hacer crecer la actividad lo más posible».

Matías Cafferata, nuevo entrenador del Futsal femenino.