Las Juveniles del Futsal femenino comenzaron el torneo con una derrota, pero luego enhebraron varias victorias consecutivas, que las pusieron en la parte alta de la tabla, con buenas perspectivas con todo lo venidero.

Una de las integrantes del equipo dirigido por Miguel Tapia, es Estefanía Martone, quien llegó desde el conjunto que participaba bajo el nombre de Burrito Martínez,para luego integrarse a las filas de Porteño.

“El torneo local empezó el 22 de abril, primera fecha, con una derrota ante Padilla; este finde, para ser más específica el domingo, concurrimos la fecha 8 en la cual ganamos 7-1  y nos encontramos invictas desde la fecha 2 en adelante. La victoria última fue contra Robles, en la cual empezamos perdiendo 1-0 y unos minutos después nos pusimos en cabeza y revertimos la situación. En la tabla de la Liga Metropolitana nos encontramos en el segundo puesto ante 11 equipos que la conforman”, explica Estefanía apenas arranca la semana, entusiasmada ante el buen momento del equipo.

Si bien alterna con la Reserva y Primera, su lugar fijo es juveniles,  es en donde ella quiere de manera firma expresarse.

“El año lo empezamos con un torneo de verano con nuestro entrenador, Miguel Tapia, quien juega en la división elite de Porteño, acompañado de Lucía De Simone, quien juega en la primera de futsal femenino. Desde mi perspectiva, este torneo nos brindó mucha seguridad y confianza, tanto personalmente como también al equipo en sí, ya que nos consagramos campeonas por primera vez. Sabíamos que ese logro era el comienzo de todo lo que se venía, lo cual no iba a ser fácil. A raíz de esto no paramos de trabajar en los entrenamientos y de pensar en que cada partido se nos iba a presentar con el comienzo del torneo local iba a ser una final y un desafío. Comenzar el torneo con una derrota no modificó nada, porque las ganas de seguir creciendo y triunfando no nos la quita nadie. Básicamente la gran remontada hecha en el torneo fue por la actitud y el trabajo”, expresa la jugadora.Y agrega al respecto:

“Sabíamos que a lo largo del torneo nos íbamos a encontrar con equipos bien plantados, con buenas formas de juego, pero esos hechos nos entusiasman ya que disfrutamos de la competencia”.

Stefi es una apasionada del fútbol, y si bien intentó con otros deportes, su destino estaba ligado a esta disciplina.

“Juego al fútbol desde que tengo conciencia; nací con una pelota al lado. Desde chica jugaba con mis primos y mis amigos del colegio, mi papá me llevaba a Ezeiza para jugar a la pelota. A los 8 años me fui a probar al club Bomberitos de Ramos Mejía, en el cual me entrené y jugué con varones, porque en esas épocas no había fútbol femenino. Llegó un punto donde dejé el deporte, porque no me sentía cómoda jugando con varones y decidí hacer otros. Hice handball y hockey sobre césped, pero al poco tiempo los dejé porque no había nada que me guste tanto como el fútbol. Al no haber fútbol femenino dejé los deportes y recién en 2016 encontré fútbol femenino sobre césped en el Burrito Martínez. De ahí nace mi equipo de juveniles que luego nos pasamos al Estudiantil Porteño y comenzamos Futsal, un deporte totalmente distinto y nuevo para nosotras, pero con el cual estamos viviendo momentos y logros inolvidables”, comenta.

Hincha de River,vive en Lomas del Mirador con sus padres Jorge y Flavia. Está en el quinto año dela secundaria, la cual cursa en el Devon, de Villa Luzuriaga. Si bien aún no lo tiene decidido, tiene la disyuntiva de los estudios universitarios, entre la medicina y educación física.

Llegada hace poco tiempo a Estudiantil Porteño, expresa cómo se siente en nuestro club.

“Sinceramente, ser parte de este club es la mejor elección hecha. Cada vez que me toca ir me siento en casa con mi familia, porque eso somos, más que un grupo.Compartimos el día a día, desde los entrenamientos, levantarnos temprano para hacer lo que más nos gusta, compartir una comida en la semana y un domingo en equipo.También juntarnos en el club en las vacaciones y pasar todo el día ahí, compartir derrotas y victorias, llantos de bronca y risas de la alegría de vestir esta camiseta. No hay sensación más linda que representar estos colores y saber que formamos parte de una familia tan grande. Es un sentimiento y va más allá de los resultados”,afirma.

Estefanía Marcone, integrante de unas juveniles del Futsal que comenzaron el año ganando y en la Liga Metropolitana están segundas,lo que refleja la confirmación de una gran temporada.