Comenzó el Torneo Metropolitano de Futsal en Elite, y para Estudiantil Porteño, se trató de una extensión a como terminó el 2017; ganando, goleando y gustando. El rival, Stentor A, y fue un 5-0 contundente, con goles de Nico Caamaño (2), Diego Aguilera, Carlos Dámato y Ramiro Vasallo.

Justamente, en el mediodia del domingo, horas después de un sábado a la noche victoriosa, hablamos con Ramiro, quien con predisposición se prestó al diálogo, para hablar no solo de ese juego, sino la proximidad de la Copa de las Américas y otros temas.

“Por fin llegó la parte que más nos gusta a todos, el de la competencia. Hablamos de lo importante en arrancar la temporada haciendo un buen partido y por suerte así fue; no por el resultado numérico en si, sino por las formas, el nivel de juego y compromiso que mostró el equipo frente a un gran rival, el cual nos había ganado en el verano. Buscamos que estos partidos no sean aislados y esporádicos, sino tratar de mantenerlos cada vez que compitamos, sea torneo local, internacional o donde Porteño salga a jugar”, expresa Ramiro, desde su casa en Ciudadela, donde vive con sus padres Alejandro y Andrea, y sus hermanos Francisco y Joaquín.

Sobre el desarrollo del encuentro de anoche, señala:

“A mi entender, salimos muy concentrados desde el principio, y eso hizo que nos encontremos con dos goles en una ráfaga de 2 o 3 minutos, que nos sirvió para arrancar el partido ganando. Abrir el partido tan rápido, algo que no suele pasar, te hace ganar en confianza y le da un “cachetazo” al rival. Después, el equipo supo mantener esa ventaja, defendimos muy fuerte, logramos mantener la valla en cero, lo cual es muy importante para nosotros, y las chances  presentadas las pudimos meter. En líneas generales, fuimos superiores y el equipo hizo un gran partido, de cara al torneo en Colombia”.

Justamente, la semana próxima el equipo dirigido por Gabriel Espósito tendrá la inolvidable experiencia de viajar al país cafetero, para poder afrontar la Copa de las Américas, donde debutará ante el local, el 3 de mayo. Ante la colaboración de la gente de Porteño en el amistoso ante la Selección Metropolitana, solo tiene palabras de agradecimiento.

“La verdad, fue algo muy lindo para todos, un momento muy emotivo. Es un orgullo tener a un club atrás que apoye y colabore en situaciones cómo estas. Son cosas que no pasan en todos lados, deben valorarse, porque cuando se habla de Porteño como una familia, no queda solo en palabras sino que después ocurre en los hechos. Gente del baby, futsal, femenino, senior, de otras actividades del club colaborando, para que el club pueda viajar a Colombia, nos llena de orgullo y habla de la idiosincrasia del club, llevado tan bien lleva a la práctica. Estamos muy agradecidos con la gente que pudo acercarse desinteresadamente”, afirma.

Ramiro comenzó a jugar al fútbol en Nolting a los tres años, hasta el 2010, cuando se retiró, siendo aún pequeño.

“En ese mismo año, mi hermano Francisco jugaba en Porteño y lo iba a ver todos los fines de semana. Le fui agarrando un poco el gustito al deporte, sumado a que Nolting no tenía la actividad futsal. En 2011 arranqué aquí, en la categoría menores con el Zurdo como técnico, y amigos con los que todavía tengo el placer de jugar como Nacho Crescio. Este es el octavo año que estoy dentro del club”, expresa.

Su hermano mayor, Francisco, fue parte importante del ascenso en el 2011, y el menor Joaquín también pertenece a las divisiones inferiores de Porteño.

“Tanto mis padres como mis hermanos, son las columnas indispensables no solo de mi “carrera deportiva”, sino de mi vida en general. Me siguen a todos lados, juegue en primera, reserva o menores, y sin importar si entre un minuto, veinte o cuarenta; eso me enorgullece una enormidad”, admite.

Tiene 20 años, estudia la carrera de Administración de Empresas en la Universidad de La Matanza, y además trabaja de manera part time en un estudio contable.

Pocos días para el viaje a Colombia, y se le pregunta sobre las expectativas sobre lo que le genera eso.

“Son muy altas de parte de todos los integrantes del club, no solo del plantel. Estamos muy bien preparados y queremos seguir expandiendo la “Marca Porteño” en todo el mundo. Que todos hablen de las formas de Porteño para jugar, y los valores humanos representados. Obviamente todos queremos ganar, y poder traer el título a Argentina que nunca se pudo lograr, como el Sudamericano del año pasado. Esperemos tener un buen fin de semana y poder aprovechar al máximo la oportunidad, porque es única y muchos jugadores quisieran estar en nuestro lugar”, puntualiza.

Si bien llegó siendo un adolescente, ya lleva la camiseta adherida a la piel, como la mayoría de sus compañeros. Y después de sembrar, llegó el momento glorioso del Fútbol de Porteño, instalando su nombre no solo en el país, sino en el continente.

“Es un orgullo y una responsabilidad muy grande. Somos privilegiados, la mayoría de los jugadores de este plantel hemos pasado muchos momentos malos y buenos; hace muchos años estamos en el club, hay mucha gente que la viene remando hace nastante en la actividad. No todo siempre fue exitoso, ni todos los años ganábamos títulos y no éramos los peores, ni ahora los mejores porque logramos algunos. Tenemos que ser conscientes de este presente como fruto de todo el camino recorrido. Eso realmente importa y se disfruta, después podes ganar o perder”, asegura.

Ramiro Vasallo, otro integrante de un plantel dispuesto a seguir escribiendo historia de la grande.