La Primera femenina de Hockey ganó un durísimo partido ante Asociación Gremial de Empleados de Comercio por 5-4, y consiguió emparejar el registro a 2-2 en su participación dentro de la Liga Nacional.

De los cinco goles convertidos frente a las cordobesas, dos llegaron a través de Paula Biscak, juvenil que desde el año pasado integra plenamente el plantel superior, dirigido por Fabián Suárez.

«Fue un partido muy áspero, se podía dar para cualquiera de los dos equipos, fue muy ida y vuelta y no paramos de correr. Por nuestra parte, siempre tuvimos la mentalidad de ganarlo y eso fue lo que nos hizo meter el último gol, corrimos hasta el final», señala Paula en la media tarde del lunes, comenzando una semana fundamental de cara a la mini gira que las llevará por Santa Fe y Entre Ríos.

«Nos propusimos ganar todos los partidos que nos quedan y principalmente los de local, para poder quedar entre las cuatro primeras y clasificar. Estando en nuestra cancha tenemos una ventaja que no debemos desaprovechar», asegura, acorde a ya revertido el arranque adverso de dos derrotas, encaminar el camino con triunfos para alcanzar el objetivo de meterse en instancias de eliminación directa con los equipos del Norte.

«Sonn equipos bastante fuertes, pero nosotras tenemos el equipo para poder clasificar. En cuanto a las derrotas con Geba y Ciudad d3 Buenos Aires, se podía haber dado para cualquiera de los dos, fueron partidos muy parejos», responde respecto a aquel inicio.

Sin dudas, el ser un conjunto muy joven, les pudo haber resultado determinante por detalles que desembocaron en caídas.

«Si, además a nosotras al ser un equipo en donde la mayoría no tiene más de 21, 22 años, jugar estos tipos de partidos contra equipos con más experiencia nos sirve mucho. De todos modos, con algunas de mis compañeras vengo jugando desde que tengo ocho años, y eso nos ayuda un montón. Cuanto más partidos juguemos a lo largo del año, mejor para nosotras», señala.

Paula vive a dos cuadras del Club junto a su familia, integrada por sus padres Carlos y Gilda, y su hermano Julián.

«También juega desde muy chico en Porteño. Desde que somos chicos mis viejos siempre nos acompañan a todos los partidos y entrenamientos. Además a ellos también les gusta mucho ver hockey y generalmente se quedan a ver partidos de otras categorías», comenta.

Cursa el sexto año en el Instituto French, también de Ramos Mejía, y en su cabeza tiene dos carreras de las cuales se decidirá por una.

«Será Trabajo Social o Sociología. Siempre me gustaron todos los temas referidos con la sociedad y con ayudar a la gente», afirma.

Llegó al club desde muy pequeña.

«Fui a natación  desde chiquita, y cuando tenía seis años arranqué con Patín, pero duré un par de meses nada más porque al toque empecé Hockey. Siempre lo entrenaba después de patin; un día el entrenador (Juan Freire) me dijo de quedarme y nunca más fui», cuenta.

Señala a una compañera de Primera que estaba en aquellos tiempos en dichos entrenamientos.

«Con Camila Guido arrancamos al mismo tiempo casi, ella empezó un poco antes, venimos jugando juntas hace 10 años. Somos de la misma categoría».

En relación a su participación en el equipo superior, describe:

«Mí primer partido de Primera lo jugué en 2017, pero el año pasado me empezaron a convocar a todos los partidos. Juego de delantera, o sea no tengo una posición fija, dependiendo de cómo se vaya desenvolviendo el equipo, es el lugar que ocupo en la cancha. Igual generalmente en primera suelo jugar más arriba, delantera-medio».

Es Junior, categoría reservada para chicas de entre diecisiete y diecinueve años.

«Desde chiquita siempre veía a las jugadoras de Primera como algo re lejos y ahora que estoy jugando en el mismo equipo con ellas me parece re loco. Juli l(Rouco, arquera de Porteño y la Selección Argentina) es un orgullo para todo el equipo, siempre se esforzó para estar donde está, se lo re merece», expresa.

El equipo es de un promedio de edad bajo. Muchas de las chicas han dejado por enfocarse en sus estudios y trabajos. Paula dice respecto a ello:

«El año próximo va a suponer un poco más de esfuerzo mío, pero siempre disfruté jugar al hockey y mientras me divierta lo voy a seguir haciendo hasta cuando se pueda».

Por sobre cualquier decisión, lo importante es el grupo humano formado, excediendo las competencias.

«Tengo amigas de toda la vida en hockey, también esta bueno porque a veces después de los entrenamientos nos quedamos a comer en el club con todo el equipo. No es un vínculo que termina y empieza en los partidos o entrenamientos,  para la mayoría Porteño es una casa. Cuando éramos más chiquitas pasábamos la mayor parte del tiempo allí, en la pileta o en la plaza pero siempre con las chicas de hockey. Y siempre que podemos nos juntamos».

Paula Biscak, luego de un triunfo que pone a las chicas en pleno ascenso hacia la clasificación.