«Aclará en la nota que dos jugadores profesionales de la Liga Italiana, uno jugador de selección, no le pudo ganar al equipo de Porteño jajaja»

Las palabras de Bautista Porreca entre risas, refiere al partido que se armó en la noche del jueves, durante el entrenamiento de la Primera de Hockey, que tuvo a los hermanos Patricio y Francisco Ipiñazar como participantes, hecho que sucede cada vez que a esta altura del año se encuentran en Argentina.

Pato y Fran son productos de la cantera de Estudiantil Porteño, nacieron aquí. Y desde Ramos Mejía forjaron sus carreras hasta este presente donde ambos se encuentran en Italia, jugando para el Montebella y el Forte, respectivamente.

Francisco con un derrotero mas extenso en Europa, yendo directo desde Porteño, siendo juvenil. Con su categoría fue que el Forte, el club mas poderoso de Italia lo contrató, y ya lleva tres años ganando todo. Patricio con paso previo en la Federación Porteña hasta pegar el salto a suelo itálico.

Y se dio entonces el infaltable cotejo, donde por un lado, los hermanos Ipiñazar (los «profesionales» para Bautista), junto a Quimey Moreno, Julián Cornejo y
Matías Gigliotti, enfrentaron a Bautista Porreca, Octavio Lannes, Manuel Martínez, Ezequiel Lillo y Juan Sotelo.

«Todos jugadores de la Primera del club y con el arquero titular jajaja. Le ganamos 3 a 1», continúa Bautista entre carcajadas, durante el mediodía del viernes

Hay una historia detrás, que le permite «burlarse» de los Ipiñazar: son primos, y ambas familias plenamente ligadas al hockey del Club.

«Hay veces que los veo jugar y no puedo entender en qué momento pegaron tremendo salto. Sobre todo Francisco, que viene ganando todo en Italia hace tres años.Para mí es un orgullo hermoso que estén donde están. se lo merecen y siempre dieron todo para poder estar donde están ahora. Son mis ídolos, son mis primos, pero la relación que tenemos es como de hermanos, siempre fuimos muy unidos desde muy chiquitos, así que súper feliz y contento por lo que están viviendo», expresa.

Francisco vuelve a mediados de agosto para entrenar con la selección de Italia, ya que este año tiene que jugar el mundial en dicho país.

Mientras tanto, se lo ve en la pista del Club con su hermano, como cuando se subieron a los patines desde muy pequeños

«Vuelan, juegan a un ritmo mucho más rápido, intenso. Algo que acá no estamos acostumbrados, así que nos suma mucho que vengan a entrenar», describe Bautista.

Y para el final, el ritual ineludible:

«Encima después nos quedamos a comer asado, como todos los jueves».

La familia de Porteño, en todo su esplendor.