La Primera AFA empató 2-2 ante Deportivo Merlo en el postergado que se jugó durante la semana, y de esa forma quedó segundo a un solo punto del líder, posición que deja en claro el protagonismo del equipo desde el mismo arranque del certamen, y que promete a Porteño dar lucha hasta el final de temporada, en busca de un ascenso a la B de la Asociación Argentina de Fútbol.
«Atribuyo este momento a varios motivos; en principio al gran grupo que tenemos, tanto humano como deportivo. Contamos en el plantel con jugadores de mucha calidad, que cada un en su rol marcan la diferencia, intentando siempre seguir la idea de juego que nos transmite el cuerpo técnico», dice Iván Schotthauer, uno de los integrantes del plantel que conduce Juan Massola, respecto al andar de Porteño en su segundo año en la C.
«Creo que somos un equipo más maduro en cuanto a ya haber tenido la experiencia de quedar afuera el año pasado, en el cual nos costó muchos puntos el tema de las lesiones. Este año mantuvimos muchos jugadores importantes y los refuerzos, tanto chicos como grandes ñ, se adaptaron rápido. Quizás este año tengamos un plantel más largo», añade este jugador que se desempeñaba como lateral derecho Ituzaingó.
«Llegué a estar en primera en 2017 siendo bastante chico, pero no pude debutar, quedé libre en ese momento. Fue algo muy duro para mí, me costó mucho superarlo», recuerda quien hoy en cancha de futsal se maneja en posiciones más ofensivas.
«La verdad no tiene mucho que ver con la posición salvo que estoy pegado a la raya jajaja. Hoy mi juego quizás está más orientado a la ofensiva, sí mantengo algunas características como la velocidad y potencia que requería mi puesto», explica Iván, quien vive con su familia en Isidro Casanova, compuesta por Silvana y Ariel, sus padres, y su hermana Narela.
Sobre su faz ofensiva, aclara:
«Tenía mucha proyección al ataque, diría que más predisposición para atacar que para defender (risas). El tema goles por suerte este año se me pudo abrir un poco más el arco, de igual forma me considero más asistente que goleador, disfruto más de asistir y convierta un compañero que convertir el gol».
Para ese rol, tiene a su lado a un par de compañeros con el arco contrario entre ceja y ceja
«Si, tengo compañeros como Cristian (Ganader) o el Zurdo (Ramiro Rojo) que han hecho muchos goles y facilitan mucho todo atacando», afirma.
De 26 años, Iván trabaja en la ferretería industrial propiedad de su familia. Y fue hace poco más de dos años que se acercó a Porteño.
«En 2022 me enteré de las pruebas que hacía el club por medio de un amigo. Venía de jugar toda mi vida en cancha de 11, y pensaba tomarme ese año para descansar hasta que se presentó la posibilidad de venir a probarme, y por suerte me fue muy bien, no había jugado nunca Fustal hasta ese momento», admite.
Y desde ese instante, un lugar donde se siente como en su casa.
«En ese sentido este club es único, lo que se vive en Porteño no lo encontrás en otros lugares. La gente (desde dirigencia hasta los chicos) me recibió cien puntos, te incluyen muy rápido al grupo y te hacen sentir que jugaste toda la vida en el club. Una vez que llegás no querés irte nunca», asegura.
Como jugador de cancha de once, se le consulta si no descarta regresar a ese tipo de competencia.
«Hoy por hoy disfruto mucho de estar acá y solo pienso en intentar llevar a Porteño a lo más alto, ojalá siga acá por un largo tiempo».
Para el final, como imagina el final de temporada en este 2024.
«Ojalá que sea festejando todos juntos, tenemos una ilusión muy grande y no sólo representamos la nuestra, sino también la de muchos chicos que nos acompañan siempre. Es un torneo muy largo y hay que ir paso a paso, fecha por fecha», responde Iván, el Alemán.





