La Copa Nivelación de Futsal se realizó por primera vez durante 2017; la misma se creó con el objetivo principal de si un club bastante fuerte se incorpora a los certámenes de la Federación Metropolitana, no tarde tanto en llegar a las divisionales máximas. La juegan todas las primeras de las categorías C, B, A, y asciende directamente a quien se consagre campeón, a Elite 2.

El conjunto dirigido por Pablo Lettieri transitó este año en la B, y al coronarse en el Nivelación, saltó dos categorías, y se sumará al equipo del Zurdo Espósito a Elite, culminando un año (otro más) inolvidable para el Futsal de Estudiantil Porteño.

«La verdad que se extendió mucho la Copa. Comenzamos a jugarla el 29 de octubre y la finalizamos exactamente dos meses después. Pasamos un grupo duro, con dos victorias y una derrota; y en diciembre tuvimos una seguidilla de tres partidos en días. En octavos ganamos 2 a 1 ajustado ante Flecha del Plata, cuartos 5 a 1 contra Defensores de Santos Lugares, y el 19 de Diciembre jugamos la semis la cual sentimos como una final anticipada ante Lomas del Mirador, a quien vencimos 3 a 2 en los penales luego de ir arriba en el resultado en el transcurso de los cuarenta minutos. La final la jugamos recien días después, con las fiestas en el medio, lo cual costó muchísimo para organizar los entrenamientos, la alimentación de los chicos, el cuidado y los riesgos de lesiones que teníamos al jugar algo tan importante en fechas especiales para todos», analiza el entrenador, en el primer miércoles del año, luego de pasadas las horas de festejo por un 2018 espectacular, y ya descansando tras ese trajín, de cara a lo que será el diseño de una temporada que tendrá el objetivo primordial de instalar a la Primera en la competitiva Elite.

«Los chicos estaban muy metidos, desde principio de año comenzaron con la «obsesión» de la Copa Nivelación. Con Bruno (PF) solo nos encargamos de subrayar temas como la hidratación, descansar bien y evitar excesos. Ellos solos cumplieron con lo pactado y asistieron a los últimos entrenamientos del año que fueron viernes 21, domingo 23, miércoles 26 y viernes 28 de diciembre. Realmente un gran sacrificio, pero valió la pena porque se consiguió ese objetivo de principio de año», agrega al respecto.

Se le pregunta en el mediodía sofocante en cuanto al calor, si más allá de la denominada obsesión por sortear esta copa, existían argumentos para encararlo con fundamentos concretos.

«Si, nunca dudamos de nuestro potencial y la oportunidad que teníamos en nuestras manos era muy concreta. Mas allá que cuando comenzamos estábamos en un momento crítico grupal, con lesiones, desencuentros y pocos resultados positivos en el torneo local, el chip cambió automáticamente cuando pisamos la cancha de La Ñata en el debut. Allí apareció la unión de grupo, la concentración, la capacidad para manejar momentos tanto individual como grupal. Al enfrentarnos con equipos de nuestra divisional actual y de la A, sabiamos que dependía de nosotros. Si hacíamos lo pactado, si lo vivíamos como muchos de los ratos en el Nacional de Rosario las puertas iban a empezar a abrirse solas», admite.

Llega la final, el triunfo, y el cierre de una temporada magnífica para el club, en todas sus categorías, tanto masculino como femenino. En esa simbiosis exitosa, Lettieri ve un aliciente que los llevó a cerrar el 2018 con el firme propósito de sumar una estrella más.

«No tengo dudas que el envión de títulos de las otras tiras generó un plus en los chicos, no se podian quedar atras, ya todos habían conseguido un título o llegar a instancias finales. Lo hablamos en la previa y quizás nos podía jugar en contra, pero la final se jugó con un temple y personalidad no visto en el año. Es más, no fue nuestra mejor versión, aceptamos que enfrente estaba un rival ganador de la copa en la edición 2017 y sus grandes individualidades podias lastimarnos. Con lo cual es sumamente meritorio lo logrado y sin dudas la frutilla del postre para nuestro primer año con el plantel, mas el debut nacional de la mayoría de los jugadores y estar a la altura de lo que exige la Institución, quien hace más de tres años consigue importantísimos resultados a nivel local e internacional», detalla.

Y ahora, con el placer de ser campeones, el desafío de jugar en Elite, nada menos.

«A descansar todo enero. Calculamos que primer o segunda semana de febrero volvemos al ruedo y a preparar la pretemporada fuerte para marzo. La Elite 2 ser’a un gran desafío, vamos a jugar en los espacios adecuados y a reloj parado durante todo el año; eso marcará alteraciones en nuestro calendario y en plantel también, ya que la vara se eleva y nuestra riqueza individual deberá mejorar. Se abre la puerta aun mas a las categorías formativas y tal vez a dos o tres refuerzos de jerarquía. Pero con toda la energía y confianza de que nos vamos a preparar de gran manera, para estar a la altura. Primero mantener la categoría y luego, si se van abriendo oportunidades de un nuevo ascenso no dejar pasar el trencito…». comenta entusiasmado.

En un año terriblemente positivo para el Futsal de Estudiantil Porteño, hasta dos días antes de finalizarlo, tuvo tiempo para inscribir su nombre en la lista extensa de campeones. Y flamea orgulloso su bandera de presente pletórico, sin saber nadie cual es su techo real. La hermosa amenaza de seguir creciendo se ratificó y sigue en pie, bien firme.