La ilusión por volver a estar en la máxima categoría en inferiores era muy grande al inicio de 2018. El dolor es mayor al finalizar la temporada tras haber terminado a tan solo tres puntos de obtener el preciado ascenso. A pesar de no haber cumplido el objetivo, los jugadores de la tira masculina del Porteño pelearon hasta el final y dieron todo en la búsqueda de jugar otro año en la A.

Tras descender a la B en 2016, el plantel deseaba tener un rápido regreso a la máxima categoría. El año pasado no fue el mejor, pero la esperanza se había renovado para el 2018 con algunos jugadores nuevos que aportaron a una base formada hace muchos años. La primera etapa del torneo (los 16 equipos se dividieron en dos zonas de ocho y cada zona jugó un todos contra todos solo ida) dejó resultados muy buenos para los de Ramos Mejía, que terminaron segundos en su zona detrás de San Lorenzo.

Lamentablemente para Estudiantil Porteño, esta etapa solo definía los cruces de playoffs por categoría, y el ascenso de la tira se definió en la segunda mitad del torneo, que consistió en un todos contra todos entre los 16 equipos participantes.

Además de tener como competidor a una tira fuerte como la de San Lorenzo (que ya había compartido grupo en la primera parte), en esta segunda etapa se sumaban tres de los equipos más fuertes del torneo, Lanús, 77 Fútbol Club y UBA (Universidad de Buenos Aires). Tanto los de Bajo Flores como los de Morón sacaron rápida ventaja en puntos y fueron inalcanzables hasta el final. La pelea por el tercer y último ascenso se definió en la última fecha entre Porteño, UBA y Lanús, teniendo los tres chances. Finalmente, la Universidad sacó tres puntos de ventaja sobre ambos equipos y festejó tras un final con gran suspenso.

Aunque el panorama fue desolador para Estudiantil Porteño, el 2018 dejó un saldo positivo en muchas de las categorías de la tira. Los Sub-13, dirigidos por Agustín Gordyn, obtuvieron 10 victorias y 12 derrotas (con un saldo de 8 ganados y 7 perdidos en la segunda etapa) y realizaron un gran abierto (torneo por categoría que se realiza una vez al año) al jugar de igual a igual con equipos de A. Los Sub-15, dirigidos por Ariel Giorello, ganaron 8 partidos y perdieron 14, pero aunque las estadísticas no son las mejores, tuvieron un gran desempeño en muchos encuentros y demostraron que el futuro del club está en buenas manos. Los Sub-17 fueron los que más puntos sumaron en el año (16 victorias y 6 derrotas) y además lograron el tercer puesto en el campeonato. Los Sub-19, dirigidos por Fabián De Valais, sumaron 14 victorias y 8 derrotas, dos de las más dolorosas del año ante San Fernando y Harrods, pero aún así redondearon una buena temporada ganando otros partidos importantes como EIMM y UBA. Los más grandes, los Sub-21, tuvieron un desempeño notable con 15 victorias y 7 derrotas.

Las estadísticas son solo un detalle, lo importante fue el rendimiento, que creció a medida que los partidos avanzaban. Los entrenadores y el plantel pueden estar satisfechos de la labor que tuvieron durante todo el 2018, alternando más buenas que malas. A pesar de que el resultado no fue lo esperado y que estuvieron a solo tres puntos de la gloria, el Estudiantil Porteño afrontará el 2019 con las esperanzas renovadas y sabiendo que el deporte siempre da revancha.

FUENTE: Franco Severini