Tras la partida de Fabián de Valais, el Voley masculino tiene nuevo entrenador. Se trata de Oscar Romano, con una vastísima trayectoria en la actividad, con antecedente inmediato de dirigir por tres temporadas a Club Morón en la rama femenina.

«Cuando dejé de entrenar en Morón, me entero de la partida de Fabián, y me pongo en contacto con Nicolás (Ugalde), el preparador físico a quien lo tengo en el curso del CeNARD. Él me hace el contacto tras preguntarle si ya habían contratado un técnico; luego de eso, pregunto cu´laes posibilidades existían de poder tomar el equipo de primera masculino. El 6 de enero, la subcomisión me llama a una reunión, para saber mis expectativas y propuesta, en cuanto dirigir la Primera y los Sub 21», señala Oscar durante la semana desde la costa, donde vacaciona junto a su esposa María Amalia, su hijo Guillermo y su nuera Erika.

Ante la consulta sobre las motivaciones en hacerse cargo de la Primera masculina de Porteño, señala:

«El círculo del vóley es demasiado pequeño, y si uno sale del mismo, se le hace complicado reingresar, por más currículum obtenido. Habían cuatro o cinco propuestas para dirigir, y me puse en contacto con ellos; a veces, tener una trayectoria amplia trae ciertas complicaciones, por diversas circunstancias. Porteño significaba retornar a dirigir varones, y eso era una motivación personal».

Acerca del conocimiento sobre el masculino del club, indica:

«Porteño estuvo en el nivel más alto (División de Honor), y al mantener la base, posee un equipo muy competitivo. El desafío será quedar entre los ocho de arriba, y para eso hablé con Ariel (Giorello) y Nico. Estamos planificando, viendo y analizando los chicos de las inferiores; el club apunta en su proyecto tener un plantel superior con mayoría de jugadores surgidos en sus inferiores. Entonces, el desafío será hacer un buen trabajo técnico, trabajar codo a codo con Ariel, y ver el desarrollo en las categorías menores. Exprimir al máximo las capacidades de ellos y conseguir un conjunto competitivo».

El lunes 10 de febrero comienza la pretemporada.

«Nos tomaremos la primera para planificar, ver el listado, jugadores, y mancomunar el trabajo. La idea es poder trabajar en una primera con dieciocho integrantes, por lo cual está todo por hacerse. Y de esa cantidad, ver si llegamos a conformar un equipo con catorce jugadores, para afrontar el certamen», dice Oscar, quien vive en San Isidro con su familia, integrada junto a los mencionados, por Sheyla, la perra quien es una miembro más.

Para el final, se le pregunta si luego de tantos equipos, divisiones, e incluso la Selección Argentina femenina, continúa ante la inminencia de un nuevo comienzo, el mismo cosquilleo y nervios.

«El día que eso ya no esté, me quedo en casa a cenar y dormir temprano. Miraré series y películas, y no tendré ninguna motivación más. En tanto permanezca ese cosquilleo, seguiremos entrenando», responde.

Oscar Romano, nuevo entrenador de la Primera del Voley masculino.