Tras jugar tres temporadas en la Primera del Hockey, Betiana Storto decidio dejar la actividad en 2017. Pero un llamado de Guido González la convenció para sumarse en este 2020, y no solo como jugadora, sino entrenadora de las Infantiles y Prejuveniles.

«Dejé de jugar a fin del 2017, justamente porque Guido (en ese entonces entrenador) había decidido pasar al masculino. En su momento a mis 32 años tomé la decisión de dejar. Y hoy en día fui contactada por Guido, quien me dijo que volvía al femenino y si bien tenía muchas dudas, me mostró el proyecto y me entusiasmó bastante. Sobre todo la parte de dirigir ya que estoy desenvolviéndome en el área de la enseñanza también en otra actividad», expresa Betiana en la tarde de calor agobiante del sábado, luego de finalizar una jornada laboral.

En relacion a su rol de entrenadora, dice:

«Me pareció el momento correcto para hacerlo. He teñido ofrecimientos de dirigir muchas veces, pero recién hoy me siento lista para hacerlo».

Formada en Vélez Sársfield, tuvo pasos por Racing, San Juan, antes de recalar en Porteño.

«Me contactó Guido, me habló de sus  ganas en sumarme no solo a la primera femenina como jugadora, sino también en la formación de las categorías inferiores. Hablamos mucho, yo tenía muchas dudas, pero lo conozco bastante, se que es una persona trabajadora, determinada, metódica y ambiciosa. Y se el amor que tiene por el club y sobre todo el hockey. Es un placer formar parte de un equipo dirigido por él; siento que compartimos muchos de los atributos mencionados. Sobre todo el amor al deporte, y las ganas de ver crecer el hockey en Buenos Aires», expresa sobre su llegada.

Vive en Villa Urquiza, cerca de donde se crió junto a su familia, integrada por Nora y Rafael, sus padres, y Daniela su hermana.

«Y está India, nuestra hermosa mascota», añade.

Si bien no hay definiciones fijas en cuanto a posiciones, admite sentorse cómoda como centro o defensora.

«El trato en general siempre fue excelente, desde el momento cero me hicieron sentir bienvenida. Siempre trabajamos para mejorar y obtener títulos (lo cual logramos en su momento). No hubiese vuelto a otro club que no sea Porteño», señala, haciendo referencia a los títulos Apertura y Clausura 2015, Apertura 2016 y Clausura 2017.

En relacion a integrar una plantilla muy joven, se le pregunta si se siente como una referente para sus compañeras.

«Soy de una camada de jugadoras que ya no están en las canchas. Soy de la vieja escuela. No hay muchas jugadoras de mi edad (34 años y de hecho creo que soy la única). Ya en su momento cuando dejé  también era la más grande, pero nunca me sentí referente. Un referente para mi es quien deja todo adentro de la cancha cada partido, cada entrenamiento, quien nunca baja los brazos. Y la verdad, en Porteño todas las chicas tienen esa actitud. No importa la experiencia, importa la dedicación y la pasión», enfatiza.

Finalmente, sus sentimientos por el retorno al club.

«Estoy muy entusiasmada de formar parte de un proyecto, cuya finalidad es hacer crecer este deporte. Me pone muy feliz la confianza sobre que soy capaz de aportar a ese fin. Como jugadora, ansiedad, adrenalina, se que arriba de los patines soy feliz. Hay pocas cosas en esta vida que me apasionen tanto como jugar. Entonces, voy a aprovechar esta oportunidad para dar lo mejor de mi, porque eso me llena de satisfacción».

Betiana Storto, nuevamente en el Hockey de Porteño. Ahora como jugadora y entrenadora.