Son las diez de la noche en Italia, y Nicolás Caamaño dispensa un tiempo para hablar con Prensa Porteño.

«No hay ningún problema, siempre disponible. Si la podemos hacer ahora mejor, porque dentro de unas horas me voy a quedar dormido», dice Nico, terminando un sábado inolvidable en su vida, tras debutar en la serie B de la Liga Italiana de Futsal, defendiendo los colores del Cagliari.

«Si, fue movilizante», expresa tras un rato donde se interrumpe la nota, porque lo llaman Karina y Sergio, sus padres, tan felices como él. «Es una camiseta distinta a la de toda mi vida, pero con los mismos colores (risas); aunque utilizo otro número, el 13, para ir a contramano de los superticiosos».

Respecto a cómo se dio este salto, detalla:

«Es un paso increíble, ya a principios de año tuve unas posibilidades, y había quedado en venir a mitad del mismo. Tuve ofertas de otras divisionales de Argentina, pero el asunto del covid las hizo caer. Surgió entonces lo del Cagliari, me lo recomendaron porque es una sociedad responsable, con dirigencia muy seria, a diferencia de otras que no cumplen los contratos en Italia. Aproveché, y disfruto no solo en lo deportivo».

Esto último es literal: Cagliari está en la isla de Cerdeña, un lugar paradisíaco. Y el club, el mismo que compite en el Calcio, donde juegan Naithan Nandez (ex Boca Juniors) y Giovanni Simeone (hijo del Cholo, entrenador del Atlético de Madrid).

«Veníamos jugando un par de amistosos con equipos de la A, y otros dos de la B y C. Hoy arrancó el torneo nacional, donde nos enfrentamos a un conjunto también de Cagliari, una especie de derby. Ya después nos tocan varios del norte italiano», describe. Y fue triunfo 7-5, con una muy buena actuación suya.

Con este partido, Nico escribe una página histórica para el futsal de Porteño: es el primer jugador surgido en las entrañas de nuestro club, que llega al profesionalismo de Europa.

«Está buenísimo, no por ser el prinero ni lo tomo como un récord personal. Si me gustaría que todo salga bien, para poder abrir las puertas a otros jugadores, como ya se vino haciendo con otros argentinos. Y se pueda mantener el interés de lis clubes europeos hacia nuestro país», expresa.

Y agrega:

«Con ello, te permite vivir del deporte, lo buscado y anhelado por muchos, sobre todo, por la difícil situación atravesada porxestos lugares del mundo. Es un privilegio, lo entiendo así y no se puede olvidar. Cuando te ponés a pensar, hay algunos pro y algunas contras, pero cuando lo analizás, son mas las positivas».

La distancia física incluye a Valentina, su pareja desde hace cuatro años.

«Viajé solo, al ser contratos de tiempos acotados, no puedo dejar que ella abandone su trabajo fijo. Mi contrato es hasta mayo, y después se verá qué hacemos», señala.

Para el final, una reflexión sobre el nuevo horizonte para la Primera A de Porteño, con debut cuando retornen las competencias en la AFA.

«Lo veo perfecto, muy bien, estoy siempre en contacto con los chicos. De hecho, sigo en un grupo de whatsapp, sigo en contacto con el Zurdo, Guido, Cuchu; básicamente con todos. No estoy adentro, pero los sigo bien de cerca. Y uno se da cuenta cuando un proyecto está bien encaminado, y nuevamente están haciendo las cosas correctamente, por lo cual, no tardarán en llegar los resultados. La base con los mismos principios con los que la camada anterior tuviera tanto éxito desde lo deportivo. Esto será exactamente igual, pasarán algunos torneos de adaptación, pero le tengo muchísima fe y las mejores expectativas hacia ellos».

Nico Caamaño, integrante de la Generación Dorada del Futsal de Porteño, desde hoy tras el debut con el Cagliari, jugador profesional en Italia.