Miguel Zagaria es, desde hace 25 años, Coordinador y Administrador del Natatorio climatizado en Estudiantil Porteño, además de Director en todas sus actividades. Su mayor experiencia en natación, está referida a la de competencia, en la cual está desde 1980.

«En el club estoy desde 1995, este iba a ser un año de festejos por los 25 años en el club y mi cumpleaños número 60 . Pero la historia se complicó, será para el regreso», expresa, durante la tarde del domingo invernal, en una charla donde se pasó por varios temas referidos a una de las actividades que más sintió el golpe de rutinas y entrenamiento, a causa de la pandemia.

«Es realmente muy difícil. Las características de la natación hacen que haya aspectos imposibles de trasladar fuera del agua. De todos modos, el trabajo físico en seco, que siempre en complementario , tomó un rol fundamental. La fuerza, la resistencia, la movilidad articular y la flexibilidad muscular son puntos centrales donde enfocamos la preparación física de nuestros nadadores.No podemos dejar de mencionar un capítulo muy importante ,sobre todo para el contexto de aislamiento social: el entrenamiento mental», detalla en relación a la consulta sobre las imposibilidades de practicar sin la posibilidad de usar la pileta.

Respecto al entrenamiento mental, explica:

«La condición psicológica en el deporte está referida a la motivación ,la superacion, el establecimiento de metas y la concentración,entre otros factores. Pero en en la situación actual, el estrés es muy grande. La incertidumbre es muy difícil de manejar , y sobre todo sostener la.motivacion alta.Nuestro equipo , conducido por los profesores Iván Espejo, Celeste Lozano y Miguel Zagaria, cuenta con Nahuel Marino ,psicólogo deportivo, quien nos brinda su conocimiento para el trabajo interdiscipinario.El trabajo en equipo hizo que surgieran múltiples actividades ,adaptadas a la posibilidad virtual.Destacamos mucho las actividades de sostén del espíritu de equipo, el concepto de proceso y la importancia de las metas a corto y largo plazo.Muchas actividades fueron surgiendo ante las necesidades del grupo, así asomaron actividades lúdicas y expresivas .El juego y la expresión mejoraron mucho la comunicación entre los nadadores y los entrenadores , lo que resultó en una mejora en la actitud y la motivación.La mejor comunicación nos permitió una mejor preparación de los planes de trabajo y su ejecución».

En algun momento, el mundo volverá a cierta normalidad, y los clubes abrirán. ¿Hasta qué punto las competencias formales serán importantes, frente a la necesidad de adaptar los cuerpos al agua nuevamente?

«El retorno a la actividad en su contexto habitual, es un desafío ,va a ser todo muy complejo. Desde la readaptación al medio acuático y la recuperación de la técnica . Las condiciones se irán adaptando con la llegada de la normalidad, que será paulatina .La competencia es un valor que manejamos todo el tiempo, incluso en la virtualidad, con desafíos permanentes y juegos competitivos. Es importante ,pero con el proceso paulatino. El retorno va a ser dificil también. Se deberá establecer protocolos muy estudiados para aportar las condiciones más seguras», sostiene.

Actualmente, unos veinte nadadores, entre 12 y 18 años, entrenan vía virtual. A su vez, el grupo máster , que entrena tres veces por semana , son unos dieciocho, ya mayores de 25 en adelante. Este grupo escomandado por el entrenador Darío Tocc.

«No podemos ser tan amplios ,porque al ser tan diferente la actividad, los socios participan en otras actividades, también virtuales pero de otros sectores del club», añade.

Aún a pesar de todos los contratiempos surgidos por esta pandemia mundial, la Natación ha sido tremendamente afectada para su normal desarrollo, considerando que al no poder utilizar la pileta, los trabajos deben hacerse fuera de ella.

De todos modos, el calificado equipo de trabajo de Porteño, ha encontrado las alternativas adecuadas, para cuando las puertas del Club vuelvan a abrirse, recuperar el tiempo de ausencia y volver a competir con normalidad.