Con Matías Izzo, entrenador de las formativas del Básquet de U15 a U19, el cronista tenía durante varias temporadas, una entrevista-juego, antes del inicio en las competencias oficiales de la Federación Metropolitana.

El mismo consistía, una vez conocido el fixture (sea en TOP 20 como en Conferencia Oeste), en analizar cantidad de juegos por ganar, acorde a los rivales y canchas, para saber lo que se necesitaba para clasificar al calificadísimo TOP 10, con lo más jerarquizado de este deporte en todo Capital Federal y Gran Buenos Aires.

Y siempre, salía tal como se había pronosticado cuatro meses antes.

Desde hace ya dos años, y por las razones conocidas, no se pudo hacer. Y lo peor de todo, no se avozora cuando podrá realizarse nuevamente.

«Las sensaciones de esta situación son encontradas; por un lado te genera esa poca motivación, y por el otro, se entiende la situación por la que vive el mundo, su complejidad y complicación. No queda otra que respetar todo, porque lo más importante y trascendente es la salud de las personas. Cuando a uno le agarra esa frustración o poca motivación, sobre todo a los chicos, debemos pensar en el bien común. Es una situación que lamentablemente nos toca vivir, sin otro remedio de cuidarse», señala durante la semana, tras otra jornada de entrenamientos al aire libre, respetando a rajatabla los protocolos establecidos.

Los grandes lo entendemos, quizás los chicos por esa cuestión natural de la edad se creen invulnerables a todo. ¿Cuánto de psicólogo te toca jugar por sobre Director Técnico de básquet, cuando les invade, como dijiste, esa sensación de frustración?, se le pregunta a quien es egresado de la Universidad de La Matanza como profesor de Educación Física.

«Mucho, este es un momento donde debe olvidarse o trasladar a segundo plano lo técnico o táctico, y acompañar a los chicos más desde lo social. Mantenerlos activos, contentos, animados, y que se distraigan, cuando les toca venir al club, de toda la situación en la cual están y estamos inmersos», responde.

Justamente con esta respuesta, ¿dónde halla Matías la motivación para salir cada dia de su casa al club, y entrenar a jóvenes con la imposibilidad de decirles cuando jugarán?

«La motivación la encuentro en sentirme privilegiado de poder trabajar en lo que me gusta, viendo el contexto vivido por el país, donde hay mucha gente imposibilitada de hacerlo. Incluso me pasa, en trabajos donde no puedo hacerlo. Incluso el año anterior, cuando estuvimos casi ocho meses sin hacerlo, con el club cerrado; entonces la motivación radica allí, que a pesar de no haber competencia, o entrenar con protocolos, podemos ir y entrenar. Y sin perder la esperanza que todo mejorará» sostiene.

El básquet argentino vive particularmente un momento de euforia, con dos jugadores (Facundo Campazzo y Gabriel Deck), participando activamente en la todopoderosa NBA. A ellos, se le confirmó el pronto debut de Luca Vildoza, y ya fueron drafteados Leandro Bolmaro y Florencia Chagas, quien de confirmarse su debut, se transformaría en la primer argentina en jugar dentro del ámbito WNBA.

Obviamente, se da este caso dentro de un contexto de competencia interna fuerte, con muchos valores emigrando previamente a Europa, y de allí el salto cualitativo.

¿Cómo podrá afectar a este deporte, actual subcampeón mundial, un año y medio sin competencias oficiales en las categorías formativas?

«Va a pasar factura. En FeBAMBA y en el plano nacional estaremos en igualdad de condiciones todos, porque nadie jugó, pero sin dudas a nivel internacional, le va a costar mucho, porque son años de aprendizaje donde los chicos no pudieron vivenciar y después deberán hacerlo con procesos más acelerados», afirma.

Y agrega sobre esto:

«Va a costar muchísimo, sobre todo en edades tempranas. Los chicos que pasaron del mini a U13, o de U13 a U15, se van a encontrar en U17 habiendo jugado un solo año en su categoría. O el caso de los minis, quienes se van a encontrar disputando U15, con chicos ya en su segundo año, lo cual a esa edad es muchísima diferencia. Será difícil, pero hay que pensar en lo hablado antes, sobre la importancia de la salud, con una situación única que nos toca vivir, y ver cómo se vuelve. Lo realmente importante es ver como se pasa esta realidad, y ellos puedan hallar en el deporte una relajación física, anímica y mental de todo lo que están viviendo».

Especificamente con sus jugadores, ¿cómo desarrolla los entrenamieentos, estrictamente desde el juego y fundamentos?.

«Trabajamos mucho la técnica individual, en el momento cuando pudimos hacerlo con oposición, hicimos mucho 1 vs 1, dos vs 2, 3 vs 3, en la búsqueda de correr mucho, de jugar muy rápido y de paso laburar la parte física, metiendo bastante intensidad. Ahora retomamos esa técnica individual, con lanzamientos, porque estamos trabajando sin oposición», describe.

Finalmente, se le pregunta que le enseña y enseñó este tiempo y circunstancia, desde lo humano y profesional.

«Enseña a valorar esas circunstancias que uno pasaba por arriba, por sus apuros y la inmediatez de la vida que llevamos, y ahora extrañamos. El poder juntarte con amigos, con tu familia, el estar tranquilos y no pendientes de un virus haciendo esteagos en gente cercana. De cuando todo vuelva a la normalidad, tener este aprendizaje sobre las cosas simples».