El lunes, el plantel superior de Básquet comenzó su pretemporada, a la espera de saber con certeza cuando arrancará el Torneo Federal a nivel nacional, y del ámbito metropolitano.

Hasta el momento, la única certeza por parte del plantel que entrena bajo las órdenes de Daniel Piputo como DT, junto a Federico Blasón en su rol de preparador físico, es que nuevamente tomará parte del tercer escalón argentino. Ciertamente, es todavía una incógnita su fecha de inicio, a conformación de zonas geográficas, y mucho menos, sisema de disputa.

Pero la subcomisión de dicha actividad apostó a presentarse, aunque sin erogaciones importantes referidos a los refuerzos o contrataciones.

La idea es clara: afrontar los certámenes con la base de jugadores existente, priorizando aquellos surgidos en las canteras. La ventaja de los proyectos a largo plazo, serios, y sin estridencias de fuegos artificiales. Se puede enfrentar una competencia nacional con pibes crecidos bajo la camiseta de Estudiantil Porteño, junto a foráneos arribados de otras instituciones, quienes amalgamaron de inmediato con la filosofía del Club, y ya parecen emergidos de la calle Barcala.

Los jugadores con los cuales contó el entrenador en este inicio de temporada, fueron:

Lucas Curiale, Rafael Rubado, Jorge Quercetti, Esteban Belloni, Ignacio Spagnuolo, Facundo Spagnuolo, Gabriel Pires, Nicolás Rodríguez.

Junto a ellos, las fichas U23, U19 y U17, rotando acorde a las decisiones del cuerpo técnico.

Comenzó el básquet de Primera, y con ello, renovadas las esperanzas de participaciones competitivas y dignas.