Juan Franco Sapia arribó a Porteño unos meses atrás, para hacerse cargo del Taekwondo infantil, el cual se dicta en el gimnasio del club. Actualmente, cuenta con una docena de niños aprendiendo, quienes tienen entre los cinco y nueve años.

“Este mes no me puedo quejar, se sumaron tres chiquitos nuevos que vinieron a probar la clase y les gustó, fue un septiembre bastante movido, tanto a mí como a los chicos. Sentimos que vamos por el camino correcto”, señala Juan durante los últimos días del mes pasado, en un alto de sus ocupaciones laborales.

En cuanto a los adultos, asisten dos, por lo que el desafío se instala sin dudas en acrecentar esa franja generacional.

“A principios de año pasó a estar a cargo de las clases, mi profesor y director de la escuela Ariel Farías; del día 0 que empezó, prometió la posibilidad de ingresar al club como profesor. Entonces, empecé a dar clases en mayo (pero solo de adultos); mis horarios no me permitían darle clases a los peques, pero hace cuestión de un mes arreglé mis horarios semanales y ya estoy dando las clases tanto la de niños como la de adultos”,comenta este 2do Dan Internacional.

“Siempre estudié en la escuela UL BAKUYA de Ariel Farías; tengo también cursos de instructor para chicos y adultos, defensa personal, estrategia deportiva, RCP, entre otros”, agrega.

Al momento de explicar como se siente en este tiempo como instructor en la entidad, dice:

“En lo personal pensé que iba a ser difícil el grupo, por cómo se vive hoy en día; los niños tienen una rebeldía bastante complicada, pero hasta ahora mis alumnitos se portan muy bien, me escuchan y aprenden, esa es la cuestión vienen con ganas de aprender (y con mucha energía también) jajaja. Y lo que es satisfactorio, al final de la clase se vayan con una sonrisa; si veo eso puedo irme tranquilo a mi casa”.

Se le pregunta qué aprende un niño en una clase suya.

“El taekwon-do tiene muchos beneficios que un chico necesita, pero principalmente yo no formo máquinas de hacer daño. Todo lo contrario, más allá de la práctica marcial, aprenden a ser buenas personas, a tomar las mejores decisiones cuando se les presenta una situación; que los mayores merecen su respeto, hacer caso a sus padres y que en la escuela les tiene que ir excelente. Son las condiciones para que yo les enseñe, ya que siempre al final de cada clase hago una pequeña charla donde escucho sus problemas, sea cual sea el motivo estamos preparados para brindarle la mejor herramienta a cada uno”, responde.

Para el final, la consulta sobre las razones por las cuales le aconsejaría a los padres que están buscando una actividad deportiva para sus hijos, elijan el taekwondo.

“A eso te respondería con una simple frase:”una metodología para cada necesidad” es nuestro lema. El taekwon-do se adapta a la necesidad de cada alumno, actividades lúdicas coordinación, flexibilidad, concentración, mejora mucho el autoestima”, afirma.

Juan Franco Sapia, el profesor de Taekwondo en Estudiantil Porteño.