Los Chicos, en su primera experiencia nacional, culminaron en la cuarta posición del Argentino de Clubes de Futsal, para la categoría 2003, que se desarrolló en Río Grande, en la austral provincia de Tierra del Fuego.

Una experiencia inolvidable para los nueve chicos que viajaron para representar los colores del club, dirigidos por Federico Onorato, quien también desde su rol, tuvo una  semana iniciática, con todas las emociones que conllevan eso.

“Fue una experiencia hermosa en todo sentido. Desde lo deportivo, fuimos un equipo conformado por jugadores 2003 de las tres tiras del club, con pocos entrenamientos en conjunto. Si bien cada uno entrenaba con sus respectivas categorías, se formó un grupo y un equipo a la altura del torneo. El poco recambio, ya que tan sólo eran nueve jugadores, dentro de los cuales había dos arqueros, es decir siete jugadores de campo, fue lo que mas nos tocó sufrir a la hora de los partidos decisivos. Sin embargo, la entrega incondicional y el sacrificio de los chicos en la cancha, hizo que eso casi ni se notara; se jugó todos los partidos del torneo y sin haber perdido ninguno en tiempo regular. De hecho, la semifinal y final las perdimos en los alargues”, explica Federico ya retornados a Buenos Aires, tras la culminación del certamen.

“Agradecido al grupo por la respuesta que me dio dentro de la cancha y en todo momento; desde respetar los momentos de elongación, adaptarse a la dieta de las comidas, cuando no todos están acostumbrados y cada uno tiene sus gustos. Como lo recalqué en la última charla, antes de partir de regreso para Buenos Aires, el mayor premio fue haber empatado la semifinal faltando quince segundos ante el equipo local a cancha llena. Ese momento, si bien después se perdió la semifinal en el alargue, fue una descarga emocional de todos, y un grito de gol que nunca nos vamos a olvidar”, añade.

Su explicación desde la faceta deportiva, le deja espacio al análisis humano de haber convivido con sus dirigidos por una semana.

“Un grupo hermoso, me hizo divertir mucho, con buena calidad de personas; ninguno fue rebelde a ninguna indicación en ningún momento. Entre ellos formaron y afianzaron amistades que ya venían o nuevas amistades; es lo lindo que deja este tipo de viajes, mas allá de lo deportivo, que si bien es lo que se va a buscar, porque todos quieren ganar”, comenta.

Cuenta el hecho de haber viajado como responsable técnico por primera vez.

“Si bien yo ya soy técnico junto con Migue Tapia de las categorías Cadetes y Menores Blanco, esta fue mi primera experiencia con sólo 18 años, a cargo como DT y de un Nacional. Me siento orgulloso, esa es la palabra; creo que cada jugador entendió lo que yo les indicaba, y no sólo dentro de la cancha. Afuera también, ya que tuve momentos de charlas con cada uno de ellos, en donde no sólo hablábamos de lo deportivo, sino en temas puntuales; y que se forme ese vínculo es algo hermoso. Como le dije a los chicos, me puso muy contento que les haya quedado algo de lo que con mi corta diferencia de edad con ellos les pude transmitir. Verlos en estos días y en un futuro y poder recordar charlas y momentos de todo este viaje”, puntualiza.

La pregunta gira en torno a si la imposibilidad de coronarse campeones se debió estrictamente al aspecto físico, o considera hubo también técnicos y tácticos.

“El hecho de no llegar a la final creo que es sólo desde lo físico, faltó uno o dos jugadores más de recambio. De hecho la semi la íbamos ganando 3 a 1, pero el desgaste y esfuerzo que hicieron los chicos fue increíble; y a pesar de quedarnos sin piernas, se llegó hasta donde se llegó. En la semifinal, uno de los goleadores del equipo se lesionó y debió salir. Pero como te digo, a pesar de eso, en el alargue hubo un minuto fatal donde nos hacen dos goles y luego dominamos casi todo el suplementario, con varias chances de volver a empatar el partido”, describe.

Para el final, y tras haber compartido este tiempo, junto a su función como entrenador en la Tira Blanca, se le pide un análisis sobre ellos, en la proyección inmediata y a mediano plazo.

“Tienen un futuro enorme, por lo pronto, cada uno seguirá jugando en su tira y en su categoría. Pero uno de los arqueros, Matías Arnoni, ya ataja en la reserva de su tira, Julian Martin fue convocado a la Selección Metropolitana de Cadetes. Lucas Rivero y Sergio Ríos Benítez tuvieron un nivel sobresaliente de Futsal, y marcaron muchísimos goles; Peluffo fue el capitán que necesitaba este equipo. Y así podría describir a todos, de hecho los arqueros Matías y Jonas ganaron el premio a la valla menos vencida del torneo. Pero si, ojalá en un futuro puedan compartir la misma tira o algún otro Nacional, tienen un potencial increíble, si siguen entrenando y esforzándose, la mayoría de ellos podría estar jugando en cualquiera de las primeras que tiene el club con total tranquilidad”, responde con convicción.

Federico Onorato tuvo su primera experiencia como entrenador,de unos Menores que llegaron al último día de competencia, peleando por el podio. Y si bien no se pudo, desde lo deportivo y humano dejaron bien en alto el nombre de Estudiantil Porteño.