El básquet comenzó el año con varias novedades en cuanto a sus cuerpos técnicos. Por razones de reordenamientos y reemplazos, varios entrenadores comenzarán a cumplir funciones en las diversas categorías y tiras.

Comenzando con el equipo de primera que compite en el Torneo Federal, con la partida de Fausto Pertuzzo como asistente de Juan Ignacio González, quien llega a ocupar esa posición es Fabio Bonald, quien hasta el 2016 se desempeñaba como coordinador de Casa de Padua, club donde nació justamente Juani. De hecho el técnico fue entrenado por el propio Bonald cuando jugaba en mini.

Su debut en la banca se dará mañana, cuando el equipo que actualmente ocupa la quinta posición del TFB, enfrente de local a Los Indios de Moreno, por la fecha 16 de la División Metropolitana.

Con respecto a la primera metropolitana, se da la novedad del arribo de Daniel Piputo, hombre de vasta trayectoria, cuyo último paso como entrenador fue en Vélez Sársfield. Él será quien comande al plantel superior que buscará, como en las últimas temporadas, no solo permanecer en las instancias de privilegio al momento de jugarse los playoffs, sino también el desafío de disponer una plantilla netamente compenetrada en el certamen de Febamba. Con la base habitual, seguramente llegarán algunos refuerzos para potenciar ciertas zonas de la cancha, y en este 2018, luego de cinco temporadas, se verá en la banca una cara nueva dirigiendo los destinos del equipo.

La primera Flex, otra vez, tendrá a Hernán Arbarellos como el responsable técnico. Siempre, este conjunto dispondrá de jugadores surgidos del club, quienes poseen un gran sentido de pertenencia, y por esa causa varios casos donde prefieren jugar el campeonato no formal de la Federación a irse y defender otra camiseta.

Yendo a las formativas, la Tira del TOP 20 seguirá con Matías Izzo; aún sin confirmación de como continuarán los campeonatos, la premisa de Porteño es disponer de planteles jerarquizados, poniendo el nombre de la institución en lo más alto, junto a los poderosos de la Capital Federal, y cada año buscando dar un salto cualitativo. Este 2018 no será la excepción, y sea cual sea el formato de disputa, la historia escrita en estos años indica la lucha permanente por inscribir el nombre de la entidad en etapas decisivas.

La tira del Oeste, sigue con el Perro Arbarellos. Una usina donde los jugadores tienen la posibilidad de sumar minutos, acción y quedar con el desafío de entreverarse con el TOP 20. Mientras tanto, sin prisa pero sin pausa, junto al objetivo prioritario de adquirir y desarrollar técnicas personales y cualidades tácticas, van mejorando sus posiciones generales año tras año, y en el último, desempeñaron un meritorio papel en la ronda repechaje.

En cuanto a las formativas Flex, la novedad es que Pablo Barrios se hará cargo de las mismas, por lo que los chicos tendrán un hermoso desafío de ser dirigidos por un campeón de Liga Nacional. De neto corte educativo y formación, la Flex posee el atractivo que todo lo cosechado, será de progreso.

Yendo al minibásquet, el mismo será coordinado también por Barrios, quien de este modo se instala definitivamente como una herramienta plena en el progreso y crecimiento de nuestras bases. Tendrá dos entrenadores para cumplir el rol de conducirlos desde las bancas. Por el lado del TOP 20, la llegada de Federico Ale, joven técnico que llega de Universidad de La Matanza, e integrante de una familia plenamente ligada al básquet. En la tira restante, Javier Cabrera, sumando experiencia y rodaje a su camino de entrenador.

Siempre con Eduardo Amat como Preparador Físico, el cuerpo técnico se renovó, acrecentó, e indica que Estudiantil Porteño refuerza los trabajos personalizados con el propósito que los chicos se desarrollen y puedan acceder a las Primeras. Un proyecto del cual hablaremos más adelante, con la mira en la próxima década.