Este verano, retornó como una muy buena idea, el entrenamiento de voley en conjunto de niños y niñas en edad de Mini, con Guadalupe Esteban Bontempi como la profesora.

«La estamos dando igual que si tuviéramos solo a las chicas, la dinámica de la clase es la misma y somos las mismas entrenadoras. Ofrecimos el mini voley mixto porque pensamos que es un beneficio no solo para ambas ramas en término de sumar jugadores, sino para que también exista un interacción entre las chicas y los chicos y ambos busquen sumar elementos, gestos, técnicas del compañero», señala Guada, quien como bien dice en el párrafo detallado, es la profesora de las niñas dentro de ese segmento de edad.

«Re bien, ya de por sí a ellos les das una pelota y se van a divertir con quien sea. Además este mes se fueron sumando chicos nuevos a mini y el hecho de que sean la mayoría nuevitos les facilita la interacción, en cambio, si se sumaran solo uno o dos siempre es más difícil la integración al grupo», responde, cuando se la consulta sobre las repercusiones observadas entre los pequeños, cuyas clases son los martes y jueves, a las 18 horas.

En relación a su continuidad, indica:

«Si, obvio la idea es seguir. Lo habíamos pensado desde el año pasado, pero por razones obvias no se pudo llevar a cabo. De todas formas, esto en otro año ya se había realizado, pero por diferentes razones desapareció un tiempo y ahora lo volvimos a proponer porque nos parece interesante y muy beneficioso».

Guadalupe está a cargo de las Sub 12 desde el 2019, aunque antes ya se desempeñaba como asistente de Luciana Bouchet.

Los pequeños en todas las actividades fueron los ultimos en regresar. ¿Cómo trabajó con ellas en todo el 2020 tan complicado?

«Más o menos desde el mes de mayo o junio(no recuerdo bien) cuando nos dimos cuenta que la cuarentena se iba a extender más de lo esperado, hablamos con Brenda (Espinoza) para ver que podíamos hacer con ellas. De ahí salió la idea de juntarnos por zoom para darles un poco de físico y sobre todo para vernos un rato las caras, mientras les mandábamos ejercicios para hacer con pelota filmados (Bren o yo nos filmabamos haciendo la técnica y se los pasabamos por el grupo de WhatsApp a las chicas y ellas nos tenían que mandar un vídeo con el ejercicio hecho). Después de las vacaciones de invierno, elegimos cambiar ese sistema y darles menos cantidad de físico durante las reuniones virtuales y sumar los ejercicios con pelota ahí», detalla.

Los niños son por naturaleza entusiastas y optimistas. ¿El paso de meses aislados, les afectó sus ganas de seguir en voley?

«Yo creo que sí. Hubo casos concretos de chicas que abandonaron porque el zoom no les sustituía la clase presencial. En el resto, ni bien arrancamos con los encuentros vimos un entusiasmo que después fue deteriorándose un poco por la misma razón, el zoom no tenía punto de comparación con la clase presencial. Por esa razón, siempre buscamos darle un giro nuevo al encuentro para que haya algo diferente y no se convierta en una rutina aburrida», puntualiza.

Eso refuerza el concepto entonces que estar en la cancha con otros compañeros y amiguitos, los pone felices, mas allá de jugar.

«Si, obvio. Pero si te estás refiriendo a algo que dije antes, mi punto era que con una pelota ellos van a buscar a alguien con quien jugar y la van a pasar bien, pero estando encerrados, si no tienen hermanos no tienen a nadie con quién jugar. Igualmente, comparto que estando en la cancha con sus compañeros la pasan mucho mejor que haciendo otra cosa», afirma.

Guada, además, pertenece a la categoría Sub 21, e integra la Primera dirigida por Juan Pablo Costa, conjunto que hará su debut en la A de la Federación Metropolitana.

«Si, la Federación ya publicó la fecha y modalidad. Particularmente, me pone muy contenta, porque si bien ya yendo a entrenar la paso bien y es un rato de distracción, llegó un punto en que no tener ninguna motivación me tiraba un poco abajo. Me parece muy importante ir a entrenar con la cabeza puesta en el partido del viernes o del fin de semana y hubo muchos meses en que eso no pasaba. Y claramente, hacerlo en la A suma mil puntos. Saber que te vas a encontrar en el mejor nivel regional, hace que quieras dar el 200% de tu capacidad en cada entrenamiento», admite.

Lo último oficial de las chicas, fue ese ascenso y campeonato. ¿Por un momento pensó que se podía complicar debutar en la maxima division de la FMV?

«En cuanto a juego, no. El nivel es muy alto, pero también sé que si llegamos hasta ahí es por algo y viéndonos dar todo en los entrenamientos, lo vamos a hacer en los partidos. Ojo, no estoy subestimando el nivel, es el mejor nivel regional, y será más difícil que estar en la B, pero nos tengo fe, tanto a mí equipo en particular como a toda la tira en general», sostiene.

Respecto a su categoría Sub 21, expresa:

«Es el mismo equipo desde hace un par de años, nos conocemos mucho y sabemos cómo juega y que quiere cada una. Se nos va a complicar un poco, porque en los equipos de la A, las chicas de los equipos más grandes son torres y, si bien no somos un equipo bajo, tampoco somos demasiado altas. Ante esto tenemos que buscar alternativas con las cuales no estamos muy familiarizadas, pero en las que ya venimos trabajando desde hace un par de meses con respecto al juego».

Para el final, una reflexion final sobre este presente del voley femenino, en la A y con tres tiras, y un horizonte que parece no tener techo.

«Hace mucho tiempo se viene trabajando en pos de un objetivo y haber alcanzado la A lo demuestra, pero es mucho más grande a eso. Cada tira femenina tiene muy buenos equipos, con bastante cantidad de jugadoras y cada uno de ellos con su entrenador trabaja para seguir creciendo. Eso, para mí, demuestra que no nos conformamos con lo alcanzado hasta ahora y buscamos seguir por este camino que está dando resultados. Pero no tiene un fin concreto, solo que el voley de Porteño sea grande».