Gabriel Loyola es el Preparador Físico de los planteles de Futsal masculino. Y en estos tiempos de retorno progresivo a los entrenamientos presenciales, tras seis meses de aislamiento, se torna fundamental.

«En el entrenamiento de ayer (por el miércoles), hicimos foco sobre todo en lo fisico, porque fue donde mas se perdió desde que arrancó la cuarentena. Realizamos una entrada en calor, una base funcional, trabajando sobre todos los grupos musculares del cuerpo y cerramos con algo mas especifico de desplazamiento. Si bien cambiaron algunos ejercicios, el método fue similar a la semana pasada, porque todavía no podemos usar pelota; recién para la semana próxima estará habilitado», detalla este Profesor de Educación Física, recibido en el Instituto Romero Brest, y actual estudiante de la carrera de Kinesiología en la Universidad de La Matanza.

¿Cómo encontró a los jugadores, luego de este período de entrenamientos vía on line?

«Claramente se perdió estado físico; si bien veniamos entrenando por zoom, pero no todos poseen el espacio para entrenar bien. Desde lo colectivo, la verdad los vi muy bien, muy motivados por salir sobre todo y volver al club, estar con sus compañeros y volver a entrenar principalmente en una cancha y con espacios. Por suerte, la motivación no se perdió. Con el cuerpo técnico se trabaja mucho en lo colectivo y mantener esas ganas intactas», indica quien llegó a Porteño de la mano de su tocayo Espósito, entrenador del multicampeón equipo de Primera Elite.

Frente a la consulta sobre el tiempo demandado para recuperar el estado físico pre pandemia, soslaya:

«Ahora estamos entrenando solo una vez por semana en el club. Para recuperar ese estado, deben elevarse los estímulos semanales, al menos a cuatro veces por semana. Si se logra eso con mes y medio a dos, se puede recuperar bien el estado físico y estar óptimo para una futura competencia».

Respecto a su arribo al club, expresa:

«En ese momento vine como jugador; Gabi es uno de mis mejores amigos. En esa época teníamos un equipo de amigos y bueno, surgió la pasibilidad de ir a jugar a Porteño. Durante unos años fuimos compañeros dentro de la cancha. Primero se retiró él y luego yo. Estaba estudiando Educación Física, y ante la baja del preparador físico en ese momento, Leo Amaya quien nos dirigía, me propuso el cargo. Dos años fui jugador y pf. Con el pasar de los años la primera fue creciendo al igual que el club, y bueno, decidí aportar mas desde el lado de cuerpo técnico».

Testigo presencial del inmenso progreso de la actividad, se lo consulta sobre el mismo.

«La verdad, pasaron muchas cosas. En un primer momento, solo era una actividad mas, hasta que se empezó armar de poco un proyecto colectivo a largo plazo. Lo inicio Leo Amaya y después tomó la riendas Gabriel Espósito. En un primer momento era ambicioso, queríamos poner a Porteño en lo mas alto; se empezó a formar de a poco una Primera competitiva con jugadores de nivel, y la suma de una camada de jugadores juveniles que ayudaron a lograr el ascenso en el 2011 a la A. Ahí empezó a cambiar un poco, y darle mas forma al proyecto. Se fue sumando gente al proyecto. Cuando Guido López asume como coordinador, da un empujón muy importante para lograr todo lo conseguido», describe.

Y ese progreso depositó a Porteño en la Asociación del Fútbol Argentino, donde por el flagelo del coronavirus, aún no se pudo debutar.

¿Los cambios físicos de equipos y competencia cambia ahora?

«Si. cambian por las reglas, el juego en AFA es vertiginoso, hay mucho desgaste fisco, la intensidad se eleva bastante. Igual al roce, se propone mucho juego 1 vs 1 y eso es muy desgastante.  Hay poco tiempo para descansar dentro de la cancha», comenta.

¿Esta pandemia y aislamiento ayudó a emparejar esas diferencias en la adaptación?

«No lo creo así, porque todos estuvimos igual. Lamentablemente hace retroceder a todos por igual. Para hacer posible la adoptación, necesitamos estar en cancha , jugar más partidos , tuvimos muy pocos cotejos jugados. De todos modos, nos enriquecimos desde la teoría, ver videos charlar en la táctico y en lo técnico, pero necesitamos ponerlo en practica», responde.

Más allá de los contratiempos, de entrenamientos selectivos, y los protocolos, cómo vivió Gabriel junto a los jugadores, el poder reencontrarse en el club?

«La verdad, fue muy lindo poder volver a verlos y charlar cara a cara. Es algo que se extrañaba mucho y se necesita. Es muy importante lo social», afirma.

Gabriel Loyola, preparador físico del Futsal, acondicionando planteles a la espera de saber cuando se debutará en la Asociación del Fútbol Argentino.