Gabriel Raducci, médico que nos acompaña durante cada Torneo Federal, dialogó junto con Estudiantil Porteño Básquet acerca del contexto que atravesamos por la pandemia, y sobre el protocolo de actividad llevado a cabo durante la última semana.

El mismo, comenzó opinando sobre la vuelta a los entrenamientos de la disciplina: «Considero que son positivas siempre y cuando se adecuen a los protocolos dispuestos y establecidos para su realización de las mismas. El regreso debe ser de manera paulatina y supervisada estrictamente por el personal a cargo (ya sea departamento médico, cuerpo técnico, etc)».

Luego, analizó el protocolo que actualmente se desarrolla en el área de Básquet: «Por lo que vi, el protocolo diseñado se adecua con los requisitos que se pretenden para la realización de actividades ya sean grupales o individuales. Marca pautas claras a cumplir para el cuidado tanto personal como grupal, siempre y cuando se respeten y se lleven a cabo lo remarcado en cada punto del mismo. Considero que es importante tener en cuenta que el cuidado individual de cada deportista repercute en el cuidado del compañero que se tiene al lado, esto también es parte de un trabajo en equipo. (Cuidándome yo, cuido a mi compañero y nos cuidamos todos)».

Además, habló de la posibilidad de agregar o no, estudios médicos previos al retorno definitivo: «Si bien los estudios médicos que podríamos evaluar para el deportista previo al retorno a la actividad se tratan de estudios no invasivos, considero que no se hacen meramente necesarios en una primera instancia como requisito para retomar la actividad. Si es importante evaluar cada caso individual. Si este durante el tiempo de inactividad y aislamiento en pandemia, se estuvo expuesto y/o padecio la enfermedad. Todos los pacientes, sean deportistas o no, previamente hospitalizados o no, y gravemente enfermos o no con COVID-19 representan una cohorte de mayor riesgo. Como puede haber afectación cardiaca (no está clara a fecha actual la presencia de miocarditis), se recomiendan seguir las recomendaciones y guías de las sociedades científicas como si hubieran sufrido una miocarditis. Aun así, en los deportistas que se recuperan de COVID-19, incluso sin enfermedades preexistentes, deberemos tener en cuenta el posible desarrollo de complicaciones cardiovasculares a largo plazo (arritmias, trombosis) precisando de un seguimiento cuidadoso y supervisado del mismo. Cómo tratar a los deportistas después de COVID-19, y cómo reintegrarlos de manera segura a la actividad física, es complicado de responder en este momento. Lo que sí parece lógico es que, ante ausencia de lesión cardiaca, se podría permitir la reincorporación a las actividades deportivas, sin necesidad de practicar unas exploraciones o pruebas diagnósticas más exhaustivas, aun sin olvidar un seguimiento cuidadoso de los atletas que se recuperan del COVID-19. Estamos ante una situación de incertidumbre, desconocimiento ante una enfermedad nueva, con inexperiencia respecto a las complicaciones tras la infección, por lo que las decisiones están sujetas a posibles cambios».

Antes de finalizar, disertó sobre las ventajas de haber regresado al ejercicio luego de más de seis meses de cuarentena: «El aporte a la vuelta a los entrenamientos se podría analizar desde varios aspectos. La suspensión de muchísimas competiciones, cuando se estaban llevando programas de entrenamiento específicos han alterado el día a día de todo el mundo de una forma brusca, y en los deportistas, donde la rutina y concentración es esencial, puede haber provocado un importante trastorno. Es muy complicado planificar cuando no se sabe cuándo va a haber una competición. Pensemos que el deportista cuando entrena lo hace con un propósito específico y concreto. Por lo pronto considero positiva la reanudación de actividades ya sean en el plano grupal o individual, comenzando de manera recreativa, y paulatinamente con planes de entrenamientos y actividades que no impliquen demasiada carga ni intensidad al trabajo para evitar posibles lesiones. Desde la perspectiva de la salud, la reinserción en los entrenamientos no solo aporta en la esfera física, sino también en la psíquica y en la social. Pensemos que somos seres sociales, este confinamiento vivido por la sociedad en los últimos meses alguna afectación en el individuo tiene que traer aparejada. Siempre es bueno volver a los espacios de pertenencia de uno, ya sean estos no solo espacios físicos, sino también sociales».

Raducci, Gabriel .O
MN 159068 MP 454894

FUENTE: Estudiantil Porteño Básquet