La vuelta a la División de Honor del vóley masculino del Estudiantil Porteño no fue la soñada. El desafío de mantenerse en la categoría era muy difícil y finalizó con el descenso a la primera. El 2018 también trajo una mala noticia en la tira de inferiores ya que los hombres quedaron en el cuarto lugar, a tan solo tres puntos de la Universidad de Buenos Aires, que logró la última plaza para ascender a la A.

Más allá de los resultados, el experimentado director técnico Fabián De Valais, quien se hace cargo de dirigir a la Sub-19 y 21 en inferiores y a los mayores del Porteño, habla sobre la gran experiencia obtenida y los aspectos positivos que tanto él como su cuerpo técnico destacan del año, con la clara consigna del crecimiento individual y colectivo de los jugadores como principal objetivo.

– ¿Qué balance haces del año en la División de Honor?

– El torneo de División de Honor fue una gran experiencia, no solo por haber jugado en el más alto nivel metropolitano sino porque pudimos competir más allá de los resultados. También nos permitió que varios jugadores de las divisiones inferiores pudieran participar y medirse ante grandes equipos y jugadores.

– ¿Y del año de la tira?

– Creo que hubo un gran avance individual y colectivo. El hecho de haber peleado hasta la última fecha por el ascenso demuestra que los grupos tuvieron un gran rendimiento y crecimiento. Para nosotros eso es lo más importante, más allá de los resultados, buscamos que se crezca todos los años en las divisiones inferiores. Además, en las bases (mini y sub-13) se mejoró mucho la captación, algo que años atrás nos trajo grandes inconvenientes.

– ¿Qué les faltó en División de Honor para pelear un poco más?

– Experiencia e intensidad fueron las características que nos faltaron para pelear más. Es un nivel en el que se juega con muy poco error y mucha más agresividad en todos los aspectos. Además, cuando haces el esfuerzo e igual no se te da el resultado, el equipo pierde confianza, y ahí es donde entra en juego la experiencia para manejar esos momentos.

– ¿Crees que el buen año en inferiores se debe también al roce que tuvieron varios jugadores en División de Honor?

– Sin duda. La experiencia es el mejor maestro y por más hincapié que nosotros como cuerpo técnico hagamos en la situación de juego no hay mejor feedback que el que reciben los jugadores en los partidos contra los mejores equipos.

– ¿Las expectativas para el próximo año en la tira son más grandes por el buen 2018?

– Nunca me impongo objetivos de rendimiento con las divisiones inferiores. Nosotros apuntamos al crecimiento grupal e individual y en ese aspecto se cumplió con creces. Las tres categorías más grandes (Sub-17, 19 y 21) tuvieron un gran desarrollo y compitieron muy bien. Las expectativas son las mismas, jugar al máximo de nuestras posibilidades y mejorar todo lo que se pueda individual y colectivamente. La competencia nos dirá para que estamos, pero el esfuerzo y el crecimiento son innegociables.

– ¿Cómo ves la tira para el año que viene? ¿Pensas que alguna categoría queda desfavorecida?

– Como siempre va a depender de los jugadores que tengamos. Espero a febrero para saber con quienes voy a contar. Sin duda la categoría que más tendremos que fortalecer es la Sub-19 ya que varios referentes de ese grupo pasan a Sub-21 y es la que más va a sufrir. Seguramente tendremos que apuntalar para reestructurarla, aunque ya hicimos un trabajo importante en ese aspecto durante el 2018 porque muchos Sub-17 participaron y no van a sentir el cambio de forma tan profunda.

– ¿Ves un buen futuro en los jugadores de la tira para ascender a la A y luego volver a la División de Honor?

– Si, por supuesto. Si seguimos mejorando sin duda se pueden dar ambas cosas. Aunque insisto que lo más importante es concentrarse en seguir creciendo y ya veremos para que estamos.

Fuente: Franco Severini