En el 2017, la Federación Metropolitana de Vóley (FMV) tomó la decisión de que mini sea una categoría de la tira. Se juega antes de Sub-13 y otorga un punto por presentación. La determinación tomada por la FMV generó un gran conflicto en varios clubes (sobre todo los de menos poder) ya que la captación de jugadores/as de esa edad (Sub-12) es muy complicada.

En el caso de los hombres, los niños suelen elegir realizar deportes popularmente más atractivos como el fútbol, básquet o tenis y pocos se inclinan por el vóley, excepto que les haya gustado mucho en el colegio, tengan amigos que lo practiquen o traigan consigo un legado familiar en ese deporte.
El año de inicio de esta medida fue muy perjudicial para Estudiantil Porteño ya que los puntos que perdió por la no presentación del equipo de mini le costaron algunos puestos en la tabla de posiciones.

Pero el 2018 presentó un gran cambio para los más pequeños de la tira. El entrenador Agustín Gordyn hablo sobre la gran temporada de los mini y expresó: “Fue un año con mucho avance en la actividad, tanto en volumen como en calidad. Cuando hablo de calidad me refiero a las mejoras en el entrenamiento que tuvieron los chicos, muy predispuestos y con muchas ganas de jugar, aprender y mejorar. Estoy orgulloso de lo que se hizo”.

Además, el DT habló sobre el futuro del grupo y dijo: “Son un equipo con una variedad de edades amplia. Grupalmente se llevan muy bien y los más grandes siempre ayudan y apoyan a los más pequeños, eso me llena como entrenador. Todavía están aprendiendo a como se conforma un equipo, pero demuestran entenderlo de a poco. Deportivamente veo un gran futuro, pero siempre y cuando estén acompañados de un buen conductor”.

Estudiantil Porteño fue el escenario que eligieron grandes jugadores para desarrollarse en el vóley. Excelentes camadas le han brindado al club resultados que ni el más optimista de todos esperaba hace diez años. Ahora el futuro del club depende de los más chicos, que año tras año van mejorando y dando de que hablar. El proyecto que plantee la comisión directiva y la motivación que otorguen los entrenadores será clave para que los jugadores de las categorías más chicas aporten a los más grandes y en un futuro sean la cara visible del vóley de Porteño.

FUENTE: Franco Severini