La Tira B de Voley tuvo una jornada productiva este domingo, ganando cuatro de sus cinco partidos, frente a Estrella de Maldonado. Entre ellas, la Sub 21, quien en un cotejo cerrado, venció 3-2 en el tie break.

Una de las integrantes del plantel es Brenda Espinoza, quien además de jugar, entrena los equipos de la flamante Tira C femenina, que se abrió este año, y es un reflejo del notable crecimiento de la actividad en nuestra institución.

De ambos roles suyos, hablamos con la opuesta, durante el lunes por la noche, comenzando una nueva semana de trabajo con la mira puesta en la próxima fecha.

“Sub 21 es una de las categorías más regulares que tiene la tira. Por suerte, somos un equipo adentro y afuera de la cancha, y eso suma mucho. A veces nos cuesta revertir resultados pero últimamente las cosas están saliendo bastante bien. Todavía hay mucho que mejorar, pero el equipo se afianzó muchísimo desde principio de año hasta ahora”, señala la oriunda de Moreno, donde comenzó a jugar Voley a los 12 años, en Los Indios.

“Estamos jugando más en equipo (a pesar que a veces nos enojemos adentro de la cancha, se nos pasa rápido jaja). Las sub 21 casi nunca faltamos a entrenar, cuando todas pueden, vamos temprano a ver las demás categorías y a veces nos juntamos afuera del club. Eso está buenísimo porque le suma algo extra al equipo”, añade la futura Profesora de Historia (estudia en la Universidad de Luján).

“La mitad del equipo se conoce hace cuatro o cinco años más o menos, vienen jugando juntas desde ese tiempo. Yo me sumé hace dos, y otra chica que viene de 2 de abril se sumó el anterior. Por suerte, es un grupo que integra siempre a cualquier integrante nueva”, afirma. Y entonces, al ser una de las incorporadas, se le pregunta sobre sus inicios en este deporte.

“Hago voley desde los 12 años, jugué siempre en Los Indios de Moreno. En el 2016 dejé porque la mayoría de las chicas que jugaban conmigo se fueron a otros clubes. En ese entonces Juampi (actual entrenador de tira A) estaba en Porteño y me dijo que vaya a probar. Él fue mi entrenador en Los Indios desde que empecé voley, le tengo mucho aprecio. Así que fui más o menos a mitad de año y la verdad, el grupo me aceptó e incluyó re bien y super rápido, siempre me sentí cómoda”, expresa Brenda.

Vive junto a Catalina, su madre, Eduardo, la pareja materna, Camila (jugadora Sub 19 en el club), y Valentina, de apenas dos años, sus hermanas. Al momento de describir su posición en cancha, dice:

“Bueno, en realidad no juego en una sola posición. Ahora estoy jugando de punta, pero cuando empezó el año era central u opuesta. En Los Indios siempre fui central u opuesta, pero también lo hice de armadora. Digamos que jugué de todo, por suerte. Me gusta más jugar de punta porque me gusta mucho defender, tuve (y todavía tengo) que mejorar la recepción; es lo que más cuesta, pero voy bien!”, afirma enérgica.

Sin dudas, su versatilidad ayudó bastante para ser elegida como entrenadora de la nueva Tira.

“Juampi tuvo mucho que ver en eso. En Los Indios yo lo ayudaba con las categorías más chiquitas, y sabe que me gusta mucho el deporte y aún más enseñarlo. Cuando se supo que estaban buscando a alguien para entrenar la tira C, él me tuvo en cuenta. También Rodrigo, entrenador de tira A, habló conmigo por eso. Amo el voley, es una pasión para mí, y también me encanta enseñar, así que se juntaron dos de las cosas que más me gustan! Para mí no es tanto un trabajo, porque realmente disfruto mucho hacerlo”, señala.

Al ser una Tira nueva, sin dudas se deben redoblar esfuerzos para acrecentarla.

“Es un trabajo difícil ,porque hay chicas que avanzan más rápido que otras; de hecho algunas ya están jugando para la tira B, y otras que quizás no tanto. A eso sumale que constantemente empiezan chicas nuevas. Se debe trabajar con diferentes grupos, según las aptitudes de cada una. Lo bueno es que están jugando en una liga en la cual juegan todas, siempre trato de darle juego a todas. Mi objetivo es hacer que todas mejoren, y disfruten el deporte tanto como yo. Siempre uno disfruta lo que hace, lo transmite, y les llega a los chicos de otra manera”,admite.

Juegan en la Liga ACVOB (Asociación civil de voley del Oeste Bonaerense), y es más formativa que competitiva.

“A principio de año, las chicas recién estaban aprendiendo cómo es jugar un partido, tratando de encontrar un sistema de juego y demás. Los resultados, debido a esto, no se nos daban mucho. Pero a mitad de año los equipos lograron afianzarse y empezaron a ganar partidos. Eso fue muy positivo no sólo por el hecho de haber ganado, sino también porque ellas vieron reflejado el fruto de su esfuerzo desde el comienzo hasta ese momento”, expresa.

Aprender y progresar, también tiene otras aristas.

“Tenemos desde sub 13 hasta sub 19. Estaría muy bueno completar la categoría que falta, sub 21. El año que viene muchas de las chicas de sub 17 pasan a sub 19, y de sub 19 a sub 21, entonces podríamos completarla. El desafío está en lograr formar una tira completa y consolidarla. Una de las desventajas (completamente positivo al mismo tiempo), es que algunas de las chicas van a empezar a jugar en Federación con la tira B, por lo que se deberá formar los grupos nuevamente. Mi idea es que las categorías tengan una base para empezar el año que viene, y a medida que va pasando el año, ir sumando a las chicas nuevas”, sostiene.

Eso, sin dudas, lleva su lado gratificante.

“Sí, es muy gratificante ver cómo mejoran las chicas, ver su evolución desde que empezaron hasta ahora. A veces me cuesta hacérselos ver, por eso me parece tan importante que ganen partidos. Todavía son chicas, y les cuesta ver su evolución, a menos que ganen partidos. Cuando juegan bien y ellas mismas lo reconocen, es muy satisfactorio. Cuando están contentas lo transmiten, y eso es algo incomparable”, responde.

Para el final, pide hacer mención de personas que la ayudan en este trabajo.

“No quiero olvidarme de mencionar a Carolina Sica, una chica que juega en sub 21 conmigo, quien me ayuda con las chicas. Siempre va a los entrenamientos y a los partidos, las chicas la quieren mucho. Y a mí me ayuda muchísimo. También Luciana (Bouchet), de tira A y B, es una gran entrenadora. Trabajamos juntas los lunes y miércoles, porque las sub 15 de Tira B entrenan juntas con la tira C. Eso también es super positivo para las chicas, entrenar con compañeras con otro nivel de juego”.

Brenda Espinoza, jugadora de las Sub 21, y entrenadora de una Tira C en permanente expansión.