Pasadas un par de semanas de la culminación por esta temporada del equipo superior de básquet que participó de la Copa Metropolitana, donde llegó hasta las semifinales de su zona, hablamos con uno de sus referentes, Lucas Curiale, acerca de lo que fue este 2017, además de lo que depara el futuro inmediato, no solo a nivel club sino desde su expectativa personal. El inicio de la charla refiere al rival que los eliminó en dos juegos, Social Lanús.

“Ellos estuvieron muy bien durante todo el año; para mi gusto tienen un muy buen juego y a su cancha fuimos con algunas bajas importantes, y eso en cierta manera nos complicó un poco. Aparte el tema de las lesiones: David (Alonzo) prácticamente en una pierna, mi problema con el hombro, Javier (Cabrera) con el tobillo. Éramos conscientes que si queríamos ganar la serie debíamos hacer un juego casi perfecto; pero bueno, en los dos juegos nos pasó lo mismo: llegamos al final con poco aire, y ellos tenían una banca mucho más larga. De todos modos hicimos una gran serie, pero nos ganó un equipo mejor”, señala Lucas pocos días después de terminado el año calendario.

El base es junto a Alonzo, los más grandes de una plantilla muy joven. En esa calidad de líder generacional, ve en las ausencias de algunos juveniles el crecimiento de las bases, y el futuro promisorio de Porteño en la Federación con una Primera con promesa de protagonismo fuerte en los años subsiguientes.

“Si, tanto Juani como Matías tienen mucho que ver en esto, por la trabajo que vienen realizando desde hace años. Juveniles, algunos cadetes, sub 21, a veces llevan la mochila del equipo, hacerse cargo del plantel, es muy meritorio. Porque todos somos jóvenes; si bien nosotros somos más grandes, les llevamos cinco o seis años, los demás están entre los 17 y 21. Tienen la jerarquía para tomar responsabilidades y decisiones; entre ellos Roly y Marcos, quienes son a lo largo del año quienes más minutos tomaron, y sus ausencias nos pesó en la definición. Pero Porteño está en instancias decisivas en Juveniles, juega el Federal, y es normal que los entrenadores deban regular su participación”, asegura.

Con respecto a su lesión en el hombre, sintetiza:

“A esta altura del campeonato, las lesiones duelen menos; hay que jugar y el amor propio te lleva a salir aún sin estar pleno físicamente”.

Al hacer un balance, comenta:

“Fue muy bueno; si bien. al igual del 2016, la primera parte del año no se puede analizar mucho. Te toca en una misma zona rivales de tu misma talla o un poco menor, contra otros (la mayoría) que están hace años formándose en niveles de más abajo, y los partidos culminan con diferencias de 50 a 80 puntos. Mucho para hablar ahí no ay. Ya en la segunda parte, con la Copa Metropolitana, es otra cosa; y en nuestro grupo nos tocó Gevp, quien hizo una gran temporada, y por debajo Social Lanús. Nosotros nos colocamos por debajo de ellos, y por encima de muy buenos equipos como Náutico Hacoaj, que tiene el mismo plantel que salió subcampeón el año pasado, e Institución Sarmiento. Ya en los playoffs es otro tema, porque no hay partidos de 20 o 30 puntos de diferencia, y si no entrás plenamente concentrado, uno al que dos semanas atrás le ganaste cómodo, te termina dejando afuera. El balance general es bueno, porque con todas la lesiones que padecimos, la ida del Misio, fueron factores que nos hicieron sufrir bastante, pero de todos modos peleamos siempre arriba”.

Y ahora, ya con la cabeza puesta en el 2018, se le pregunta sobre sus objetivos. Menciona antes que nada las razones de su retorno a la institución donde lo vio nacer y donde tiene a varias generaciones de familiares como socios desde hace décadas.

“Volví porque me gusta el proyecto del club; me gusta Juani como entrenador, el laburo que hace Matías lo recalco siempre, esté aquí o en otro lado. No es casualidad todo lo que ocurre. Y volví para poder salir campeón con mi club, porque en algún momento lo será. Obviamente cuando quedás eliminado hay un sabor amargo, pero eso hace de ir por la revancha. Si bien no descarto ninguna otra posibilidad, pero mi prioridad es Porteño. Como objetivo principal  a nivel personal es aspirar más alto, apuntar a torneos más competitivos, pero siempre con la mente de seguir acá”, afirma.

Lucas Curiale, y el balance de un año bueno para Estudiantil en los torneos de la Federación de Básquet.