Durante el mes de noviembre, se llevó q cabo una charla para las inferiores de Básquet, con el eje de la misma puesta en la nutrición y alimentación.

Dicha charla fue brindada por la Licenciada Anabella Rubino, Nutricionista Deportivo (MN 7098/MP4422).

«La charla se dio a través de la kinesióloga que tiene la Primera, Lara Biail, quien trabaja en el Centro Integral de Medicina Deportiva que tengo en Ramos Mejía. En el cuerpo técnico estaban con este tema de hacer un enfoque desde lo nutricional. Se habló acerca de los principios básicos de la nutrición deportiva», expresa Anabella algunas semanas después de brindada la capacitación.

Sobre la misma, describe:

«Si bien no se hace a un plantel profesional, la base para la alimentación de un deportista son las mismas. Lo que uno ajusta después como profesional, es en relación a la planificación. Es según las cargas de los entrenamientos; en este caso fueron pautas básicas desde el punto de vista de la educación alimentaria en el deporte, sea o no una élite. En principio hay base de los nutrientes que deben considerarse para saber qué comer antes, después o durante un entrenamiento. Lo que se irá ajustando en relación a la demanda energética. Y por supuesto la edad, podemos hablar de élite infanto-juvenil, a una Primera que no lo es».

En tiempos de comidas rápidas o sin la debida elaboración, se le pregunta a la licenciada sobre como se le instala al niño.o adolescente la cultura de educación alimentaria.

«Justamente, es el trabajo más difícil, sobre todo cuando es con la población infanto juvenil. Gran parte del apoyo debe ser familiar, y a veces no tienen la misma mentalidad en cuanto al niño deportista. De todos modos, la experiencia me dice que aquel joven que se acerca a mi consultorio lo hace por propia voluntad, y desde allí se le enseña a armar el «plato inteligente», y hacerle dar cuenta de cuanto mejorará en su rendimiento deportivo», señala.

La repregunta va en dirección al concepto de plato inteligente.

«Dentro de lo simple, far cuenta de dónde están los nutrientes requeridos, independiente del menú, el cual sea simple pero completo, dan cuenta de su cambio en la composición corporal, mejora en la masa corporal y rendimiento deportivo. El trabajo siempre se hace en lo cualitativo, sobre todo en los más chicos, y no tanto en lo cuantitativo. Si bien se muestra una estructura de plato inteligente debe ocupar cada grupo de nutriente, sea desayuno, almuerzo, merienda o cena, pre o post entrenamiento», responde.

Más allá de su charla con los jugadores del Club, se aprovecha a consultarle en su rol de profesional de la nutrición, cómo se trabaja con realidades diversas, en las cuales en ciertos casos se come lo que se puede y no lo que se quiere o debe.

«Muchas veces, la falta de educación alimentaria a nivel familia (considero que debiera existir en las escuelas), hace que en una casa con ingresos menores, no les impediría tener una alimentación más sana. Muchas veces, y esto lo veo a diario, se malgasta en lo que no corresponde comer. Desde el mayor en alcohol, comida chatarra, snacks o rápidas, donde ese único ingreso pudo invertirse en otro tipo de alimentación, siempre que exista cierto tipo de ingreso. Donde hay un ingreso mínimo o casi nulo, influye directamente en su crecimiento y desarrollo físico junto al cognitivo y sistema nervioso, ya son políticas de estado. Si hablamos de nutrición deportiva, en lo que me especializo, me ha tocado estar en clubes con fútbol en divisiones inferiores de Primera B, donde hasta el comedor del club ni siquiera aportaba lo mínimo que debía aportar, teniendo a sus jugadores en sus merenderos. Lamentablemente influye en sus tallas», expresa.

Para finalizar, sus sensaciones de cómo cree que fue la recepción de sus conceptos en los chicos del básquet de Porteño.

«En general, cuando uno aborda a un grupo de estas características en cuanto a la edad, al principio sus caras son temerosas. Pero siempre trato de generar un vocabulario y entregar información que ellos estén buscando y a veces no se animen a preguntar. Creo que la recepción fue buena, porque emergieron preguntas pero siempre con timidez. Ninguna de ellas me generó asombro, todas eran dudas esperables, dentro del contexto de sus edades».

Anabella Robino, Licenciada en Nutrición Deportiva, quien dio una capacitación a las formativas de Básquet.