Hoy se jugó la fecha del Abierto de Voley, para la categoría Sub 19 femenino, y Estudiantil Porteño se hizo presente. Más allá que los resultados no fueron halagueños, las chicas participaron, mostraron lo suyo, y ahora, a concentrarse hacia el sábado, donde seguirá la competencia con una nueva jornada, y las dirigidas por Juan Pablo Costa integrarán el A-2.

“No nos fue tan bien como esperábamos; con Italiano nos jugó en contra la recepción y perdimos 2-0. Contra Castelar jugamos bien y lo podríamos haber ganado. Y Lomas también pudimos sacarlo, creo que nos jugó más en contra la cabeza. Espero que el sábado juguemos con todo, dar lo máximo como equipo y tener mejores resultados”, expresa Catalina Demharter, integrante del equipo, en el anochecer de este miércoles feriado, ya retornadas de la actividad realizada en Club Morón.

La charla se dio en un par de etapas, y en la primera, dio sus impresiones acerca de lo que significaba poder disputar este Abierto.

“Más allá de todos los cambios  del año pasado a este,  podemos demostrar todo nuestro potencial, y además seguir fortaleciéndonos como equipo. Es una gran oportunidad para todas, vamos a poner lo mejor y salir con todo a la cancha”, aseguró. Y seguramente acorde a sus palabras, dieron todo, y más allá de las derrotas, como bien lo describió, mostraron pelea y paridad.

Con respecto a participar durante un feriado semanal, donde las posibilidades de aprovecharlo para otras actividades, menciona:

“Mucha gente no puede entender cómo estar jugando durante todo un día feriado y un fin de semana puede significar algo; muchos piensan que tanto ya es una pérdida de tiempo o simplemente no vale la pena. Pero por lo menos yo y creo que todo mi equipo como muchos otros, queremos jugarlo, estar todo el día porque disfrutamos de eso más allá de los resultados. Obvio que ganar le agrega un plus a todo…”, señala Cata.

Describe lo positivo de ser parte en estos Abiertos.

“Son una vez al año; en este caso tocó esta fecha pero va variando. Se juega por la Copa de la categoría, y es una buena oportunidad porque nos mezclamos con clubes donde capaz no jugamos en el torneo. Hay varios partidos con clubes de A, y por lo general das más a lo de siempre”, admite.

Comenzó de pequeña como jugadora de voley.

“Arranqué en el 2012, tenía 11 años, casi 12, por una amiga del colegio, Bianca, que ahora no juega más. Fui a probar y me encantó, en ese momento estaba María de entrenadora, quien siempre me impulsó a más. El grupo era muy copado y la pasaba muy bien ahí. Ese año arranqué a jugar en mini voley y al tiempo en sub14; todavía no existía sub13. A fin de ese año fuimos a un torneo en Villa Gesell y me terminé de enganchar”, afirma esta central. Previamente, salvo de líbero, probó todas las posiciones, hasta la actual.

“Cuando empecé con Rodrigo, me probó de armadora pero no duré mucho. Después estuve un tiempo de opuesta y cuando empezamos a jugar por el centro me probó de central. Quedé en ese puesto hasta hoy. Este año empecé a entrenar de punta también, y a pesar que siento mayor responsabilidad y todavía tenga mucho para mejorar, me encanta. Me dí cuenta que defender me gusta mucho más de lo que pensaba. Por ahora no estoy definida, depende el partido, la categoría y lo que el equipo necesite, entro de punta o de central”, expresa.

Estudia Psicología en la UCA, pero luego de resignarse a cambiar la carrera comenzada.

“Este año arranqué a estudiar Ingeniería en Alimentos en la UCA. Al mes me dí cuenta que no era lo mío, que no me hallaba y me pasé a psicología. Estoy terminando el primer cuatrimestre, tengo que rendir varios finales y la verdad me encanta, siento que es para mí”, puntualiza. Y agrega el haber hecho la secundaria en el Santo Domingo.

“Cuando acompaño a mi hermana Renata, siempre me acuerdo de los lindos recuerdos que tengo de toda esa etapa. Además muchas de mis amigas de voley también iban conmigo al colegio”, agrega.

Justamente, su hermana menor también juega al voley en el club, y hace poco tuvo el privilegio de integrar el seleccionado metropolitano que disputó el Argentino de Federaciones.

“Reni es de lo mejor que me pasó. Más allá de pelearnos un poco seguido, no duramos ni una hora distanciadas. Somos bastante compañeras entre nosotras y tratamos de apoyarnos mutuamente, cada una con sus virtudes, pero también sus defectos. En cuanto al voley, es una crack, laadmiro mucho. Tiene solo 15, está jugando en sub 17 y sub19 de punta, es de las salidas principales y se la re banca. Disfruto mucho la pasión que siente por el voley, ella dice que ‘lo lleva en las venas’. En la cancha muchas veces hasta me da consejos como punta. Es mi chiquita gigante, además porque me saca como una cabeza y media de alto (risas)”, describe con admiración y amor hacia su hermana menor.

No solo estudia y juega al voley. Si Renata lleva el voley en la sangre, por la de Catalina fluye la danza.

“Hice danza, desde muy chica, bastantes años y el profesorado en una escuela en El Palomar, donde hacía clásico, jazz y hip hop. Este año empecé en La Estación de Danza en Capital Federal; voy tres veces por semana y me vuelve loca ir. En cada hueco que me queda entre la facu y voley, hago una clase”, cuenta.

Y amplía cuando se le pregunta como administra sus tiempos.

“Esto de tener dos pasiones y actividades esta buenísimo por un lado, pero por el otro también te complica porque muchas veces te coincide y no sabes qué elegir. Durante dos años tuve que entrenar una sola vez por semana y eso me jugaba un poco en contra. A partir del año pasado ya empecé a poder manejar más mis horarios y tener tiempo o hacer tiempo para todo. Ahora estoy haciendo street, hip hop y femme fusion. Quisiera empezar contemporáneo y a veces volver a clásico, pero no me alcanzan las horas del día, así que por ahora me quedé con esas”, expresa con una energía y entusiasmo admirable.

Pide durante la entrevista, agregar algo sobre sus afectos.

“Quisiera reconocer el esfuerzo y el apoyo de mis viejos (Juan y Mariela), porque siempre están, en todos los partidos, sean lejos, cerca, temprano, tarde, desde sub 15 a veces hasta 21. Y también a mis compañeras que ya claramente son mis amigas y con muchas tengo una relación que excede la cancha”.

Desde lo deportivo, conjuntamente con  el Abierto, la cabeza también puesta en los playoffs del 1 de julio.

“Todavía no se sabe la sede, jugaríamos contra Geba pero aún no salió el fixture. Si ganamos pasaríamos a la final y si la ganamos, ojalá se dé, quedaríamos primeras de B en la categoría”.

Catalina Demharter, la multifacética jugadora del Sub 19 femenino, quien integra las muy buenas canteras del voley.